Clarisa Figueroa (izquierda) y su hija (derecha) enfrentaban un nuevo cargo de homicidio en primer grado por la muerte de Yovanny Jadiel López (centro), bebé que fue arrancado violentamente del vientre de su madre y que después fue llevado al hospital por la acusada Clarisa Figueroa (Foto: Archivo)
Clarisa Figueroa (izquierda) y su hija (derecha) enfrentaban un nuevo cargo de homicidio en primer grado por la muerte de Yovanny Jadiel López (centro), bebé que fue arrancado violentamente del vientre de su madre y que después fue llevado al hospital por la acusada Clarisa Figueroa (Foto: Archivo)

Clarisa Figueroa y su hija, Desirée, acusadas de asesinar a la joven embarazada Marlen Ochoa y de arrancarle a su bebé del vientre, se declararon no culpables de la muerte del niño, Yovanny Jadiel López.

El bebé falleció en el hospital en junio, mes y medio después de nacer, por el grave daño cerebral que sufrió después de que estrangularan a su madre, Marlen, y lo extrajeran violentamente de su cuerpo el pasado 23 de abril.

Las dos procesadas acudieron este lunes a la Corte del Condado de Cook, donde se les leyó un nuevo cargo de homicidio en primer grado, por la muerte del bebé. Tras escuchar la comparecencia de Clarisa Figueroa y de su hija, que defendieron su inocencia, el juez resolvió que ambas sigan detenidas sin derecho a fianza. En la audiencia, estaban presentes los familiares de la víctima.

"Escuchar así, que estas personas no acepten la tragedia que causaron y el dolor que le dieron a uno como familia, es duro, es difícil", dijo Raquel Uriostegui, madre de Marlen Ochoa, en una entrevista con Telemundo Chicago.

"Se siente un poquito con dolor porque realmente son cosas que ellos saben que hicieron, y están conscientes", añadió Yovanny Lopez, viudo de la víctima.

Marlen Ochoa (a la izquierda) desapareció el 23 de abril, día en el que fue estrangulada y le arrancaron a su bebé del cuerpo (derecha). El pequeño murió en el hospital por la gravedad de su estado un mes y medio después de que naciera. En la imagen, con su verdadero padre, Yovanny López (Foto: change.org)
Marlen Ochoa (a la izquierda) desapareció el 23 de abril, día en el que fue estrangulada y le arrancaron a su bebé del cuerpo (derecha). El pequeño murió en el hospital por la gravedad de su estado un mes y medio después de que naciera. En la imagen, con su verdadero padre, Yovanny López (Foto: change.org)

No compareció como acusado por el fallecimiento del niño Piotr Bobak, pareja de Clarisa Figueroa. Los seres queridos de la víctima exigieron que también se presenten cargos en su contra.

"[Bobak] se sacó fotos con mi hijo en sus manos diciendo que era su hijo. Él sabía que no era su hijo, especialmente porque ayudó a ocultar el asesinato de mi esposa", reclamó Yovanny Lopez en declaraciones al diario local Chicago Tribune.

"El señor Bobak quiero que se le exija justicia, por el bebé. Que dicen que no tiene cargos. Y queremos cargos contra él. Y salimos muy indignados por eso, queremos justicia", dijo Juana María Colunga, suegra de Marlen Ochoa.

Clarisa Figueroa y Desirée sumaban ya un total de 27 cargos formales, entre los que se encontraban homicidio en primer grado, secuestro agravado, agresión agravada contra un menor y desmembramiento de un cuerpo.

Dos semanas de farsa 

Clarisa Figueroa se presentó en urgencias con el bebé de Marlen y se hizo pasar por la madre del recién nacido durante dos semanas, sin que los médicos se percataran de su farsa (Foto: CBS)
Clarisa Figueroa se presentó en urgencias con el bebé de Marlen y se hizo pasar por la madre del recién nacido durante dos semanas, sin que los médicos se percataran de su farsa (Foto: CBS)

El 23 de abril, Clarisa Figueroa llegó al hospital Advocate Christ Medical Center manchada en sangre y con un bebé en brazos. Tenía ligadas las trompas de falopio, pero les aseguró a los médicos que acababa de dar a luz a aquel niño. El bebé, sin embargo, había sido arrancado del vientre de su verdadera madre, Marlén Ochoa.

Durante dos semanas, Clarisa Figueroa se hizo pasar por la madre del recién nacido. Se sacó fotografías con él en el hospital, e incluso, abrió una campaña de GoFundMe para costear las facturas médicas de "su hijo", que sufría graves daños cerebrales. Los médicos no sospecharon nada de lo que ocurría, y si lo hicieron, no lo notificaron a las autoridades.

Mientras tanto, una familia mexicana buscaba desesperadamente a su hija de 19 años, que estaba embarazada. Marlen Ochoa había desaparecido el 23 de abril, después de visitar a una mujer que había conocido por Facebook y que supuestamente iba a regalarle ropa para el bebé que esperaba. Nunca regresó a casa.

Los exámenes de ADN probaron que el bebé no era hijo de Bobak y Figueroa, sino de la joven desaparecida, Marlen Ochoa (en la imagen) y su esposo, Yovanny Lopez (Foto: change.org)
Los exámenes de ADN probaron que el bebé no era hijo de Bobak y Figueroa, sino de la joven desaparecida, Marlen Ochoa (en la imagen) y su esposo, Yovanny Lopez (Foto: change.org)

El día de su desaparición, Marlen Ochoa acudió al domicilio de Clarisa Figueroa esperando que ella le donara algunos artículos que ya no usaba. Y aquel mismo día, según informes de la Corte, Marlen Ochoa fue estrangulada, para después realizarle un corte en el vientre y sacar al feto.

Cuando los agentes acudieron a la casa de Clarisa Figueroa para interrogarla, su hija, Desirée, les dijo que estaba internada en el hospital porque acababa de tener un hijo. Las pruebas de ADN de ese niño, sin embargo, no coincidieron con los exámenes genéticos de Bobak ni de Clarisa. El padre del menor era en realidad Yovanny López, esposo de la joven desaparecida. El cuerpo de Marlen Ochoa fue hallado en el interior de un contenedor de basura, en el exterior de la propiedad de las acusadas. Y el bebé que Clarisa llevó al hospital murió un mes y medio después por las graves secuelas. Pero ella y su hija no se consideraron culpables.