(Foto: Cortesía de Mikah Meyer)
(Foto: Cortesía de Mikah Meyer)

Fueron unos 322.000 kilómetros, a lo largo de 50 estados y seis territorios de Estados Unidos, durante unos 1.095 días: así fue la travesía de Mikah Meyer que lo llevó a unos 416 parques nacionales en su país natal para honrar la muerte de su padre.

Meyer llegó el pasado 26 de abril al Memorial del presidente Lincoln, enclavado en el centro de Washington D.C., la capital estadounidense, exactamente tres años después de haber caminado por ahí, el primer parque nacional que visitó. Y también el último. En 2016, tenía 30 años. En 2019, con 33, culiminó el viaje "más transformador" de su vida.

"En 2005, días después del funeral de mi padre, el Mikah de 19 años de edad se embarcó en su primera aventura independiente: un viaje de carretera. Lo que en un principio era una escapada tras mi primer año universitario, rápidamente se convirtió en una experiencia que me mostró el poder curativo de esos viajes", escribió Meyer en su blog, donde documenta sus travesías.

El mapa que diseñó Meyer para recorrer todos los parques en su país natal (Foto: Cortesía de Mikah Meyer)
El mapa que diseñó Meyer para recorrer todos los parques en su país natal (Foto: Cortesía de Mikah Meyer)

"Desde entonces, he tomado un viaje cada año para honrar esa experiencia, incluido un viaje de 260 días y unos 26.400 metros a lo largo y ancho de 46 provincias o estados en Norteamérica a los 25 años, además del viaje que inicié en 2016 para recorrer los más de 400 parques nacionales", añadió.

Meyer aprovechó estos viajes para escribir sobre ellos: dar recomendaciones a viajeros como él, a gente que sólo va a pasear e incluso a aquellos turistas que no han ido a ninguno. Pero nunca fue fácil decidirse a cumplir su deseo de ver todos los parques en su país, un sueño que se formó en su mente tras una visita al Gran Cañón en 2011.

A pesar de tener ahorrada apenas una quinta parte de lo que necesitaría para completar el viaje, Meyer tomó un salto de fe y se lanzó a las rutas sin la red de protección económica necesaria. Su idea fue la de solicitar donaciones y buscar el apoyo de patrocinadores.

Los principales ingresos de Meyer provienen de donaciones individuales (Foto: Cortesía de Mikah Meyer)
Los principales ingresos de Meyer provienen de donaciones individuales (Foto: Cortesía de Mikah Meyer)

Meyer descubrió en su viaje que, contrario a lo que hubiera esperado a sus 19 años, estaba convirtiéndose en un portavoz del movimiento LBGT+. Al ser gay, Meyer aseguró que nunca había pensado las pocas figuras mediáticas que las compañías y marcas patrocinan y lo necesario que considera que haya más personas así.

"Empecé a recibir mensajes después de meses de estar viajando de gente de la comunidad gay que me decía que le encantaba lo que hacía y que era la primera vez que veían a alguien como ellos haciéndolo", dijo.

Su blog ayudó, ya que lo llevó a otros medios que pagaban por sus colaboraciones. Textos suyos han sido publicados en la revista de la Asociación de parques nacionales estadounidense, un logro para Meyer, y en otras revistas y periódicos. El viaje del treintañero incluso inspiró una canción que la cantautora Shelly Waters incluyó en su disco de 2014 "DRIVE".

Un viaje en 2011 al Gran Cañón inspiró la idea de visitar todos los Parques Nacionales estadounidenses (Foto: Cortesía de Mikah Meyer)
Un viaje en 2011 al Gran Cañón inspiró la idea de visitar todos los Parques Nacionales estadounidenses (Foto: Cortesía de Mikah Meyer)

Sin embargo, ni siquiera los patrocinadores y donaciones eran suficientes. Fue hora entonces de ponerse creativos. Cantante profesional en la Catedral nacional de Washington, decidió realizar interpretaciones en iglesias locales por donde lo llevaba su travesía para ganar algo más de dinero.

"Participé en más de 150 iglesias en muchos estados, incluso tras cantar contaba historias de mi viaje y les enseñaba fotos que haba tomado en otros parques nacionales", contó Meyer a la revista Outside.

El Memorial de Lincoln, el lugar donde la aventura de Meyer inició y culminó con tres años de diferencia (Foto: Washington.org)
El Memorial de Lincoln, el lugar donde la aventura de Meyer inició y culminó con tres años de diferencia (Foto: Washington.org)

Sin embargo, el hombre precisó que en el final de su viaje, prácticamente el 90% de sus ingresos eran a través de donaciones individuales de personas que querían seguir leyendo sus historias y admirando sus fotos. El resto era para poder estar más cómodo.

 

Ahora, tras el final del viaje, Meyer aprovecha su "tiempo libre" para hablar en organizaciones de viajeros, en Universidades y en clubes cívicos sobre su experiencia, que califica como la más transformadora de su vida.

Sus "proyectos futuros" incluyen aprovechar esas vivencias, ya que planea una guía de parques nacionales y un gran ranking de todos ellos: al fin y al cabo, los ha visitado todos.