La media de prescripción fue de 15 comprimidos de opiáceos (Archivo)
La media de prescripción fue de 15 comprimidos de opiáceos (Archivo)

En la primera acusación criminal en el marco la crisis de los opiáceos en los Estados Unidos,  una importante compañía farmacéutica y su ex Director Ejecutivo acaban de ser demandados por la Oficina del Fiscal Federal para el Distrito Sur de Nueva York con cargos penales.

La acusación que pesa contra Rochester Drug Co-operative (RDC) es por conspiración en torno a narcóticos y conspiración para defraudar a los Estados Unidos. Laurence Doud III, ex CEO de la compañía, fue también acusado por los mismos cargos, delitos que habrían sido cometidos contra la Administración de Control de Drogas.

El caso conocido como "la crisis de los opiáceos" apunta contra los poderosos analgésicos con alto riesgo de crear adicción, responsables de decenas de millones de sobredosis en EEUU y Canadá.

La acusación abierta el martes alega que Doud III ordenó a sus subordinados que ignoraran las alertas rojas sobre ciertos clientes para maximizar los ingresos de la compañía y su propia paga. Concretamente, se le acusa de distribuir decenas de millones de medicamentos de oxicodona, fentanilo y otros opiáceos que el propio departamento de cumplimiento de Rochester había tildado de ilegítimos.

"Doud y otros miembros de la alta gerencia instruyeron a los empleados de RDC para que contravinieran sus políticas y las regulaciones de la DEA, de modo que la compañía pudiera continuar haciendo negocios con los clientes que Doud sabía que probablemente estaban desviando sustancias controladas, y para aumentar su compensación", dijeron los fiscales en la acusación.

Laurence Doud III mientras es detenido el martes (Reuters)
Laurence Doud III mientras es detenido el martes (Reuters)

Doud fue arrestado el martes por asociación criminal para distribuir los estupefacientes y eludir el control de las autoridades. El ex responsable de cumplimiento de RDC, William Pietruszewski, se declaró culpable de los mismos dos cargos de la acusación, así como de incumplir su deber de informar a las autoridades.

RDC es uno de los diez mayores actores del sector en Estados Unidos, con cerca de 1.300 farmacias y una facturación anual estimada en más de 1.000 millones de dólares, según los documentos publicados el martes por los servicios del procurador Berman.

Según la investigación, el grupo no reportó al menos 2.000 recetas de medicamentos sospechosas, cuya distribución está controlada por la agencia estadounidense de lucha contra las drogas (DEA).

Ante la consulta sobre los cargos, informó NBC News, la farmacéutica Rochester anunció que llegó a un acuerdo con la fiscalía que significará el  pago de una multa de 20 millones dólares.

"Cometimos errores… y RDC entiende que estos errores dirigidos por la administración anterior tienen consecuencias graves", dijo Jeff Eller, vocero de la compañía. "Aceptamos la responsabilidad por esos errores. Podemos hacerlo mejor, lo estamos haciendo mejor, y lo haremos mejor".

"Uno de los elementos de la epidemia de opioides es un aumento dramático en el volumen de las recetas de opioides y de todos los narcóticos", dijo Eller. "Entre 2012 y 2017, no contábamos con sistemas adecuados ni nuestro equipo de cumplimiento y prácticas eran lo suficientemente rigurosos como para proporcionar controles y supervisión adecuados sobre el aumento de la demanda de estupefacientes en las farmacias", argumentó.

En 2017 se estableció un nuevo equipo de gestión en Rochester, y se "comenzó a hacer cambios significativos con un enfoque en la implementación de un programa de cumplimiento de clase mundial", aclara la declaración de la compañía.

El fentanilo es un opiáceo sintético que nació como un analgésico de uso médico, con el objetivo de combatir el dolor agudo en enfermos de cáncer. Sin embargo, su potencia es arrolladora: 100 veces más tóxico que la morfina y entre 25 y 50 veces más potente que la heroína.

La adicción a los analgésicos derivados del opio generaron 64.000 muertes en Estados Unidos en 2016. (Flickr)
La adicción a los analgésicos derivados del opio generaron 64.000 muertes en Estados Unidos en 2016. (Flickr)

Durante esta década, la sustancia comenzó a causar estragos en los países de norteamérica, tanto en EEUU como Canadá y los organismos de salud ya consideran que está matando a más personas que "cualquier epidemia infecciosa reciente", incluida la del sida de los años noventa.

En agosto de 2018, la crisis de los opioides en los Estados Unidos marcó un nuevo récord de muertes por sobredosis: 72.000 en 2017, según estimados del Centro para el Control de las Enfermedades (CDC), lo cual implica un aumento de alrededor del 10% con respecto al año anterior.

Las razones principales son dos: las drogas que circulan son más letales, como el fentanilo, causante principal de la tragedia actual, y la cantidad de gente que las consume ha aumentado.

Con información de AFP

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