Irrumpieron como una bocanada de aire fresco, con los dientes apretados y una irreverencia inusual en la fria y burocrática capital norteamericana. Quizá porque parecen cortadas con un molde diferente al del político tradicional, cosa que es así. En más de un sentido.

Jóvenes, combativas, orgullosas en su diversidad, las nuevas legisladoras demócratas de la Cámara de Representantes mostraron desde el día uno que integran una camada distinta, dispuesta a dar la pelea en cualquier arena, sin temores ni ataduras. Son mujeres fuertes, protagonistas. Y entienden el mandato popular que las llevó al Congreso como un reclamo desesperado de cambio en un país que parecía haber virado sin retorno hacia un conservadurismo rancio.

La política suele estar atravesada por corrientes subterráneas que tarde o temprano salen. El recambio generacional del Partido Demócrata debió digerir la derrota de 2016 y dos años de trumpismo casi absoluto para asomar finalmente en las legislativas de noviembre. Ahora es un huracán en pleno invierno.

Alexandria Ocasio Cortez, legisladora por Nueva York (SAUL LOEB / AFP)
Alexandria Ocasio Cortez, legisladora por Nueva York (SAUL LOEB / AFP)

El viento de cambio trajo al Capitolio a representantes como las latinas Alexandria Ocasio-Cortez y Debbie Mucarsel-Powell, nacida en Ecuador; las musulmanas Rashida Tlaib e Ihlan Omar; Deb Halland y Sharice Davids, pertenecientes a pueblos originarios; las afroamericanas Johana Hays y Ayanna Pressley, primeras legisladoras de color por los estados de Connecticut y Massachusetts respectivamente… y estas son sólo algunas.

Bebbie Mucarsel-Powell, legisladora por la Florida, nacida en Ecuador
Bebbie Mucarsel-Powell, legisladora por la Florida, nacida en Ecuador

Para el analista Juan Carlos Hidalgo, del Cato Institute de Washington, esta nueva generación llama la atención porque "llegan a la representación legislativa de un partido cuyos líderes en la Cámara de Representantes tienen una edad promedio de 79 años". El Partido Demócrata, señaló a Infobae, "está desesperado por sangre nueva ante la fosilización de muchos de sus liderazgos".

Rashida Tlaib, legisladora por Michigan de origen palestino, pidió el impeachment de Trump apenas asumió su banca. (SAUL LOEB / AFP)
Rashida Tlaib, legisladora por Michigan de origen palestino, pidió el impeachment de Trump apenas asumió su banca. (SAUL LOEB / AFP)

En total la Cámara baja tiene desde el jueves pasado 127 mujeres (sobre un total de 435 bancas), 106 de las cuales son demócratas. Es un récord histórico, que sintoniza con una demanda de época ligada al empoderamiento femenino, pero que no se agota ahí. La variedad racial y religiosa agrega matices al nuevo paisaje, representativo de la diversidad creciente en Estados Unidos.

Ihlan Omar, nacida en Somalía, es legisladora por Minnesota
Ihlan Omar, nacida en Somalía, es legisladora por Minnesota

Rashida Tlaib, la primera legisladora de origen palestino, marcó el tono de la revolución que sacude al Congreso norteamericano cuando horas después de su investidura llamó a los gritos a iniciar ya mismo el proceso de impeachment contra el presidente Donald Trump. "Vamos a hacerle juicio político al hijo de puta", dijo. Ningún líder de su partido lo había expresado con tanta claridad.

Deb Haaland, indigena americana de la tribu Laguna Pueblo, juró como legisladora por Nuevio Mexico (REUTERS/Joshua Roberts)
Deb Haaland, indigena americana de la tribu Laguna Pueblo, juró como legisladora por Nuevio Mexico (REUTERS/Joshua Roberts)

Algunos demócratas, incluida la titular de la Cámara, Nancy Pelosi, se apresuraron a relativizar la gravedad del exabrupto porque antes quieren ver terminada la investigación sobre la presunta colusión con Rusia durante la última campaña presidencial.

Otros, entre ellos la neoyorquina Ocasio-Cortez, de 29 años, la representante más joven en la historia del Congreso de Estados Unidos (cuyo baile en la puerta de su nuevo despacho se viralizó el viernes), la apoyaron porque consideran que es un debate interno que la oposición se debe dar. "Es una discusión legítima", sostuvo.

Sharice Davids, indígena la nación Ho-Chunk, es legisladora por Kansas
Sharice Davids, indígena la nación Ho-Chunk, es legisladora por Kansas

El desprecio por todo lo que Trump representa es un común denominador de esta nueva generación de legisladoras. Pero también las unen reclamos como la cobertura médica universal, un salario mínimo por encima de los 15 dólares, una política inmigratoria más abierta y solidaria, una educación pública más inclusiva y la inquietud por el medio ambiente. Pressley eligió una cita de Michelle Obama y la tuiteó antes de jurar: "No hay límite para lo que nosotras, como mujeres, podemos lograr".

Jahanna Hayes, primera legisladora negra por Connecticut (SAUL LOEB / AFP)
Jahanna Hayes, primera legisladora negra por Connecticut (SAUL LOEB / AFP)

Ihlan Omar corrió ya un primer límite al convertirse en la primera musulmana en usar hijab en el Congreso estadounidense. A su vez, Tlaib llevó un vestido tradicional palestino hecho por su madre. Ambas honraron sus raíces con orgullo indisimulado. Y lo mismo hizo Deb Haaland, que eligió prendas típicas de la tribu Pueblo de New Mexico, a la que pertenece.

"Creciendo en un hogar Pueblo, nunca imaginé un mundo en el que yo sería representada por alguien que se viera como yo. Quizá porque hace poco más de 50 años los nativos americanos de Nuevo Mexico no podían votar", publicó Haaland después de prestar juramento. Su elección de ropa, como las de sus compañeras de bancada, fue una celebración de la diversidad y también un mensaje político que se leyó como un desafío al pais que se piensa blanco y protestante.

Ayanna Pressley, primera legisladora negra por Massachusetts
Ayanna Pressley, primera legisladora negra por Massachusetts

Desde esa perspectiva, las nuevas legisladoras representan mejor la diversidad norteamericana, y llegaron a la política mayor con las demandas de esa base electoral. "Son figuras mas acordes a la creciente configuración demográfica de los votantes del Partido Demócrata", sostuvo Hidalgo. Ahora se proponen sacudir las reglas y ya lo están haciendo.