Su Hyundai Sonata comenzó a descontrolarse. Súbitamente, mientras conducía por una tranquila calle bordeada de árboles hermosos, Tammy Fox (38 años, madre de cinco niños) intentó de forma desesperada detener su vehículo sedan. Una y otra vez trató de accionar los frenos. No pudo. Chocó. Murió.

Su automóvil impactó contra varios vehículos hasta finalmente hacerlo contra uno de los árboles. Hermosos, pero fatales para Tammy. Conducía a casi 100 kilómetros por hora, la velocidad máxima permitida en Pine Street, creyendo que su auto respondería cuando necesitara frenar. 

John William Jenkins y Tammy Fox, quien murió porque le cortaron los cables del freno de su automóvil
John William Jenkins y Tammy Fox, quien murió porque le cortaron los cables del freno de su automóvil

La mujer de Scranton, Pensilvania, iba sola en el automóvil y fue atendida en el lugar. Pero los paramédicos no pudieron hacer nada para salvarla. Era el 22 de agosto. Su novio, John William Jenkins (39 años) se mostró desesperado. En el obituario lo describieron como su "alma gemela".

Pocos días después, Jenkins fue detenido por las autoridades bajo el cargo de homicidio. La clave para arribar a esa conclusión estaba en dos lugares: en el interior del vehículo y en la casa del sospechoso.

Tammy Fox murió el pasado 22 de agosto. Todos creían que había sido un accidente… pero no
Tammy Fox murió el pasado 22 de agosto. Todos creían que había sido un accidente… pero no

Una inspección profunda sobre el Sonata determinó que los cables del freno habían sido cortados. Fue luego de que una testigo dijera que vio que las luces traseras de stop se habían encendido pero que a pesar de ello no había disminuido su velocidad. Eso levantó las sospechas de los investigadores, quienes revisaron qué había ocurrido con el sistema de freno.

Horas después del decubrimiento, Jenkins reconoció ante las autoridades que había sido él quien había cortado los cables la noche anterior al mortal accidente. Pero aseguró que no buscaba matarla. Ni mucho menos. Adicto, el hombre necesitaba tubos de metal para armar una pipa en la cual fumar crack.

De acuerdo con su declaración, Fox le insistía al hombre para que le consiguiera una pipa. Pero él no quiso ir a comprar una. En lugar de eso, se sumergió debajo del vehículo y comenzó a buscar. Buscó demasiado, sin conocer absolutamente nada de mecánica, y encontró los cables que resultarían fatales para el destino de su "alma gemela".

Pero la versión de Jenkins no convenció a los familiares de la víctima. Para ellos, Fox estaba sobria desde hacía seis meses por lo menos. Además, concurría a las charlas sobre adicciones, en las cuales participaba activamente. Es más, argumentaron, ayudaba a otras mujeres a tratar de abandonar sus pesadillas de las drogas.

John William Jenkins está detenido en el Correccional del Condado de Lackawanna
John William Jenkins está detenido en el Correccional del Condado de Lackawanna

Pero un mensaje que la joven víctima le envió a su hermana la noche anterior podría conducir a la verdadera causa. En ese texto le decía: "Necesito salir de esta casa. Odio su violencia… su desagradable boca. Juro que me siento atrapada".

Actualmente, Jenkins está detenido en el Correccional del Condado de Lackawanna.

Pero otra pista deberá ser investigada. Fox no era alguien más en la vida diaria de la comunidad. Era una testigo clave en una causa que conmovió a la opinión pública local. Se trata de una investigación por abuso sexual que condujo a la cárcel a al menos tres oficiales del penal en el que ahora está detenido su ex.

Los ataques sexuales se habrían producido contra otras reclusas y Fox se constituyó como una pieza esencial en la investigación. Es que ella también sufrió el abuso. Las detenciones se produjeron en febrero pasado, de acuerdo con el diario The Times-Tribune.

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