Elon Musk, fundador y director general de SpaceX y Tesla (BRENDAN SMIALOWSKI/AFP/Getty Images)
Elon Musk, fundador y director general de SpaceX y Tesla (BRENDAN SMIALOWSKI/AFP/Getty Images)

El presidente Trump se pasó la semana pasada criticando las políticas comerciales que supuestamente ponen a las empresas estadounidenses en desventaja.

Aunque los economistas, otros expertos del sector e incluso los miembros del propio partido de Trump han cuestionado el análisis del comercio internacional, el presidente e inventor de Tesla, Elon Musk, parece estar de acuerdo (en parte) con el jefe del ejecutivo estadounidense.

Musk, de 46 años, fue miembro del consejo asesor de Trump pero después, en junio, renunció al conocer la decisión del presidente de sacar a Estados Unidos del Acuerdo de París contra el cambio climático.

En medio de una serie de tweets publicados recientemente, Musk, aparentemente frustrado por los aranceles de importación de China, comparó el trato de la política comercial de China con el hecho de "competir en una carrera olímpica con zapatos de plomo".

Musk argumentó esta opinión tras enviar un tweet de Trump donde exigía que China debía reducir su déficit comercial con Estados Unidos. En cuestión de horas, el presidente firmó dos proclamaciones que imponen aranceles al acero y al aluminio importados, una medida que tendrá efecto en menos de quince días.

México y Canadá –algunos de los principales socios comerciales de la nación – siguen exentos de aranceles de acuerdo al Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

"¿Crees que Estados Unidos y China deberían tener regulaciones iguales y justas para los automóviles?", escribió Musk. "Es decir, los mismos derechos de importación, restricciones de propiedad y otros factores", agregó al respecto.

Musk continuó exponiendo su frustración con la relación comercial actual, señalando una importante disparidad en los aranceles de importación que cada país asigna a los automóviles de otras naciones.

El fundador de Tesla también señaló que a las compañías automovilísticas de Estados Unidos, en China, se les impide poseer "incluso el 50 por ciento de su propia fábrica", mientras que hay cinco "empresas del sector automotriz, cuya propiedad total es de China, que están en Estados Unidos".

El empresario terminó sus tweets diciendo que había expresado sus preocupaciones a la administración de Obama, pero que "no pasó nada".

"Espero que esto no parezca irracional", concluyó en las redes sociales.

Trump no respondió de inmediato a la avalancha de tweets de Musk.

Los aranceles sobre el aluminio y el acero ha centrado el debate en la capital de la nación desde que Trump, a principios de marzo, tuiteó que "las guerras comerciales son buenas y fáciles de ganar". El presidente introdujo aranceles del 25 por ciento sobre el acero importado y el 10 por ciento sobre el aluminio, unas cifras que tuvieron un impacto mínimo sobre el mercado bursátil.

Aunque los fabricantes de automóviles, como General Motors, subrayan que la gran mayoría del acero que usan es de origen nacional, los expertos advierten que las tarifas harán que incremente el precio del acero y los recambios, así como también el costo de los autos.

Por Peter Holley, publicado en The Washington Post