La embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Nikki Haley (REUTERS/Stephanie Keith/File Photo)
La embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Nikki Haley (REUTERS/Stephanie Keith/File Photo)

Estados Unidos votó el miércoles en contra de la resolución anual de las Naciones Unidas que condena el embargo estadounidense a Cuba, revirtiendo la abstención del gobierno de Barack Obama el año pasado.

El Departamento de Estado había adelantado la semana pasada que regresaría a su política de oponerse a la resolución. Es la primera votación sobre el embargo desde que asumió el presidente Donald Trump y refleja su nueva política hacia Cuba, que intenta revertir el acercamiento iniciado por Obama.

En efecto, el martes la Asamblea General de la ONU pidió una vez más el fin del embargo estadounidense contra la isla, aprobando una resolución apoyada por 191 Estados miembros y con los únicos votos en contra de EEUU e Israel.

Hace un año, el texto había salido adelante por primera vez sin oposición, pues esos dos países decidieron abstenerse en medio del acercamiento con La Habana impulsado por la Administración de Barack Obama.

Trump, que apoya la continuidad del embargo, quiere "un mayor énfasis al impulso de los derechos humanos y la democracia" y ha condicionado a cambios en esas áreas el fin de las sanciones.

La embajadora estadounidense ante Naciones Unidas, Nikki Haley, defendió esa postura y se refirió a la votación de la Asamblea General como un "teatro político" impulsado por Cuba.

Haley, además, restó importancia al hecho de que la resolución cuente con el apoyo de prácticamente todos los miembros de la ONU.

"Mientras el pueblo cubano siga privado de sus derechos humanos y libertades fundamentales, mientras los beneficios del comercio con Cuba apoyen al régimen dictatorial responsable de negar esos derechos, EEUU no tendrá miedo al aislamiento", aseguró.

Donald Trump (AFP)
Donald Trump (AFP)

La Asamblea General de la ONU lleva desde 1992 exigiendo cada año el fin del embargo, siempre con un respaldo abrumador de los Estados miembros.

Ese amplio consenso volvió a darse en la sesión del martes, con distintos grupos y organizaciones regionales dejando claras sus críticas a la política unilateral de EEUU antes de la votación.

Muchos de ellos, además, lamentaron la nueva estrategia hacia Cuba impulsada por Trump y su endurecimiento del llamado bloqueo a la isla, en contraste con el mensaje lanzado hace un año por Obama.

El embargo está en manos del Congreso estadounidense, a quien Obama pidió sin éxito su derogación, pero el presidente tiene una amplia capacidad para determinar su grado de aplicación a través de sus poderes ejecutivos.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, se mostró muy crítico con la postura de Trump y subrayó que el presidente estadounidense "no tiene la menor autoridad mora para criticar a Cuba".

El canciller cubano Bruno Rodríguez
El canciller cubano Bruno Rodríguez

Además, ocupó la tribuna de la ONU para expresar su "más enérgica condena a las declaraciones irrespetuosas, ofensivas e injerencistas" de Haley.

Rodríguez dijo que sólo en el último año el impacto económico del embargo a Cuba fue estimado en 4.305 millones de dólares, "el doble de la inversión extranjera directa que el país necesita para que la economía pueda avanzar hacia el desarrollo".

De acuerdo con el canciller cubano "no hay servicio social en Cuba que no sufra privaciones y consecuencias del bloqueo", impuesto por el presidente John F. Kennedy a la isla en 1962.

Durante el debate, la delegación de Rusia lamentó el "retroceso evidente" en las relaciones entre Washington y La Habana después del inicio de una reaproximación hace tres años.

Con información de EFE y AFP

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