The Washington Post publicó "Hugh Hefner soñó con ser un humorista gráfico; en lugar de eso, cambió el mercado para los dibujantes más importantes", un artículo donde Michael Cavna analiza esta pasión desconocida del fundador de Playboy. A la cual Los Simpsons le rindieron homenaje en un episodio.

Antes de que se convirtiera en un editor de cuerpos en pose y de prosa, Hugh Hefner soñó con llegar a ser un humorista gráfico. El joven Hugh sabía que una línea notable podía contribuir a transmitir un mensaje visualmente, y de ese modo bosquejó su sátira. Aunque sus propia carrera de autor de comics nunca dio realmente resultados, sus aspiraciones tempranas lo forjaron: más tarde supo que quería que su revista publicara a algunos de los nombres más importantes de la historieta.

Al Jaffee. Jules Feiffer. Shel Silverstein. Arnold Roth. El creador de Plastic Man, Jack Cole. Esas son apenas un puñado de las leyendas que dibujaron para la revista Playboy, por entonces cándida, que Hefner —que murió a los 91 años— lanzó en 1953.

Los Simpson, episodio de 1993
Los Simpson, episodio de 1993

"Hugh Hefner era tan devoto de los humoristas gráficos como de las chicas de revistas", dijo a The Washington Post el director y productor de Los Simpsons, David Silverman. "El primer número de Playboy lleva la imagen de Marilyn Monroe y un pequeño dibujo del gran Virgil VIP Partch".
"Hef le pagó muy bien a sus historietistas, y lanzó —y mantuvo— muchas carreras", siguió Silverman. "Fue un gran hombre y tuve la dicha de haber tenido la oportunidad de simpsonizarlo en [el episodio de 1993] 'Krusty Gets Kancelled' (Krusty es cancelado)".

De niño Hefner se sintió atraído por las caricaturas en parte porque él mismo quería un cambio de imagen en su vida real. Como observó Patty Farmer en su nuevo libro, Playboy Laughs: The Comedy, Comedians, and Cartoons of Playboy (Playboy se ríe: la comedia, los cómicos y las historietas de Playboy, publicado el mes pasado), Hugh —que por entonces se hacía llamar Hef— quiso imaginarse como un mujeriego siempre en onda y afable, que un día podría lucir batas y pijamas de seda.

Pero en aquel momento era solamente un muchacho de 16 años de Chicago con un enamoramiento no correspondido. Así el álbum con recortes de comics en el que trabajaba todo el tiempo, titulado "School Daze" (Deslumbramiento escolar) se convirtió en "una suerte de autobiografía que me puso en el centro del escenario en una vida que creé para mí mismo", dijo a AP en 2006.

Fue el acto curatorial de mantener ese álbum —que creció hasta incluir fotos y recortes sobre la cultura popular— que lo puso en la senda del lanzamiento de Playboy. Como dio Hefner en 2009 a Los Angeles Times: "La forma en que usé la revista en mi vida tiene un paralele directo con lo que hice en la escuela secundaria".

Jaffee, la leyenda de la revista MAD que posee el record de ser la que mayor tiempo se ha publicado, dijo en el libro de Farmer que Hefner dio "vitalidad" al mundo "de las publicaciones, las historietas y el sexo".

El equipo de humoristas gráficos que Hefner seleccionó personalmente creció hasta incluir talentos como Buck Brown, Gahan Wilson, Doug Sneyd y LeRoy Neiman, e incluso su ídolo infantil del cómic, Milton Caniff. Desde el comienzo, Hefner apuntó a competir con las firmas de los dibujos que se exhibían en espacios como la revista Esquire, con su publicación que —según el libro de 2004 Playboy: 50 Years: The Cartoons (Playboy: 50 años, las historietas)— presentaban "jóvenes dulzuras, tremendas zorras, esposas encantadoras, pretendientes y sementales".

En otras palabras, en Playboy un dibujante talentoso podía ganar bien por hacer trabajos subidos de tono. Se podía ser vulgar en papel de ilustración. Los artistas más importantes se siguieron acercando durante décadas.

Hugh Hefner participó con su voz en 1993 en el episodio “Krusty Gets Kancelled” de “The Simpsons.” Crédito: Fox
Hugh Hefner participó con su voz en 1993 en el episodio “Krusty Gets Kancelled” de “The Simpsons.” Crédito: Fox

En 2003 dijo a The Washington Post sobre Playboy a mediados del siglo XX: "Cambiamos el mundo".