Parte del muro con México se iba a pagar con fondos de los equipos de emergencia: ahora quieren modificar el proyecto

El proyecto de reasignación del dinero del gobierno de los Estados Unidos había sido propuesto meses antes de la devastación causada por el huracán Harvey. Los legisladores oficialistas darán marcha atrás con la idea

Donald Trump visitó un centro de operaciones de emergencias en Texas (Reuters)
Donald Trump visitó un centro de operaciones de emergencias en Texas (Reuters)

Los líderes republicanos se aprestan a modificar la propuesta de recortar los fondos para la atención de desastres naturales, medida planteada para financiar la construcción del muro en la frontera con México prometido por Donald Trump, luego de los devastadores efectos del huracán Harvey en Texas.

Mientras las aguas de las inundaciones generadas por la tormenta aún cubren partes de Houston, la cuarta ciudad más grande de Estados Unidos, y mientras decenas de miles de texanos viven en albergues, el oficialismo buscará no comprometer los USD 2.300 millones que restan en las arcas federales destinadas a desastres.

La reducción pendiente a la cuenta de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) destinada a desastres forma parte de un enorme proyecto de ley de gastos que la Cámara Baja analizará la próxima semana cuando los legisladores regresen de su receso de agosto.

El recorte en el fondo para la atención de desastres fue propuesto bastante antes de la llegada de Harvey, y con seguridad los legisladores darán marcha atrás tras esa falta de visión política, aunque eso generaría una escasez de fondos en las cuentas de seguridad nacional y complicaría los intentos de la construcción del prometido muro fronterizo.

"Las circunstancias han cambiado significativamente desde que el proyecto de ley fue elaborado a principios de este verano", dijo el miércoles Jennifer Hing, vocera de la Comisión de Asignaciones Presupuestarias.

Dos rescatistas trabajan en una zona inundada de Beaumont, Texas
Dos rescatistas trabajan en una zona inundada de Beaumont, Texas

El recorte de 876 millones de dólares, que está incluido en la sección de seguridad nacional del proyecto de ley de 1.305 páginas, financia aproximadamente la mitad del adelanto de Trump para la obra en la frontera sur de Estados Unidos.

El presidente volvió a repetir el último fin de semana que México debería pagar por la obra, ya sea mediante "reembolsos u otras" formas, pero el vecino país una vez más negó categóricamente que vaya a financiar la obra.

A su vez, Trump podría optar por aprovechar la oportunidad de la catástrofe natural para alimentar su proyecto emblema. Se prevé la apertura de una votación en el Congreso para dotar de más fondos a los operativos de rescate y reconstrucción de las zonas afectadas. Por ello, el oficialismo tiene como opción atar a dicho paquete la financiación de la construcción del muro, debido al costo político que tendría para la oposición votar en contra de la ayuda a Texas. Así, los demócratas tendrían que impulsar un proyecto que solo financie la ayuda humanitaria o, en su defecto, ganar el debate (político y mediático) sobre un paquete amplio.

Sin embargo, también podría optar por posponer la pelea por la financiación del muro para otra oportunidad, ya que la agenda en el congreso tiene varios debates pendientes: aprobar un proyecto provisional de gastos con el fin de evitar una parálisis gubernamental; incrementar el límite de deuda del gobierno con el fin de impedir que Estados Unidos deje de pagar sus obligaciones ante los inversionistas; y preparar el terreno para que los republicanos reformen el código fiscal.

El Partido Republicano tiene en agenda varias batallas en el Congreso, luego de la derrota de la reforma del sistema de salud
El Partido Republicano tiene en agenda varias batallas en el Congreso, luego de la derrota de la reforma del sistema de salud
 

Trump tiene programado reunirse con los líderes del Congreso el próximo miércoles, luego de que el mandatario ha criticado duramente a varios republicanos, en especial al líder de la mayoría en el Senado, el republicano Mitch McConnell, después de que el proyecto de ley del partido para reemplazar la ley de gastos médicos del ex presidente Barack Obama se viniera abajo en la cámara alta.

Eso ha dañado la relación del presidente con su propio partido, y las próximas semanas podrían ser una prueba para ver qué tanta influencia tiene con sus colegas republicanos.

"No vas a hostigar a los senadores de Estados Unidos; esto no es The Apprentice (El Aprendiz)", dijo el representante republicano Tom Cole, refiriéndose a la participación de Trump en ese programa. "No puedes quedárteles mirando y decir 'estás despedido'; vas a necesitar su voto y más te valdría recordar que van a estar en la mesa en cada acuerdo importante que necesites en los próximos tres años. Así que simplemente no creo que ésa sea una forma productiva de proceder".

(Con información de AP)

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