El mandatario ruso Vladimir Putin y el presidente estadounidense Barack Obama (AP)
El mandatario ruso Vladimir Putin y el presidente estadounidense Barack Obama (AP)

El Servicio de Inteligencia de Estados Unidos publicó un comunicado donde responsabiliza al gobierno de Vladimir Putin en Rusia por los ataques de hackers al Comité Demócrata durante la campaña electoral de los precandidatos presidenciales.

"Las filtraciones de presuntos correos electrónicos publicados en DCLeaks.com y Wikileaks y por el usuario online Guccifer2.0  son consistentes con los metodos de ataques dirigidos por Rusia", señaló la agencia gubernamental USIC. Y advirtió: "Estos robos de información y filtraciones están destinados a interferir en el proceso electoral en Estados Unidos".

La Oficina del Director de Inteligencia Nacional y el Departamento de Seguridad Nacional difundieron un comunicado conjunto que decía que, con base en el "alcance y susceptibilidad" de los intentos de hackeo, sólo los "funcionarios más altos" de Rusia podrían haber autorizado tales actividades. "Tal actividad no es nueva entre las tácticas utilizadas por Moscú sobre toda Europa y Asia, por ejemplo, para influir en la opinión pública", argumentaron.

El comunicado de la Inteligencia estadounidense
El comunicado de la Inteligencia estadounidense

Además, el gobierno estadounidense urgió a los funcionarios electorales estatales y locales del país a ser "vigilantes" y a solicitar ayuda de ciberseguridad al Departamento de Seguridad Nacional. Aunque la administración de Obama había asegurado que Rusia podía estar detrás de los ataques, fue hoy cuando hizo oficial esa acusación.

El pasado julio, la candidata demócrata a la Casa Blanca, Hillary Clinton, acusó a Rusia del cibertaque cometido contra el DNC (secretariado del Partido Demócrata), que permitió la divulgación de 20.000 correos electrónicos por parte de WikiLeaks.

El presidente Barack Obama consideró entonces "posible" que Moscú estuviera detrás de la filtración. La filtración desveló estrategias del DNC para debilitar al senador Bernie Sanders frente su gran rival en las elecciones primarias demócratas, Hillary Clinton. El Buró Federal de Investigación (FBI) anunció entonces una investigación sobre el hackeo de los correos electrónicos del DNC.

El escándalo eclipsó el arranque de la Convención Nacional Demócrata, en la que Clinton quería proyectar una imagen de unidad del partido en torno a su candidatura.

El presidente ruso Vladímir Putin ha negado cualquier relación con los ataques. "No sé absolutamente nada sobre eso. Rusia nunca ha hecho algo así a nivel estatal", alegó Putin el pasado mes en una entrevista con Bloomberg.