Mike Pence, el matrimonio por conveniencia de Donald Trump con un hombre gris

Por Gabriela Esquivada

Donald Trump señala a Mike Pence, tres dias antes de confirmarlo como su compañero de fórmula para la elección presidencial (AP)
Donald Trump señala a Mike Pence, tres dias antes de confirmarlo como su compañero de fórmula para la elección presidencial (AP)

El jueves 14 de julio fue un mal día para Donald Trump.

Primero, los grandes medios le arruinaron el reality show que había montado alrededor de su elección de compañero de fórmula: ya había salido de la competencia Chris Christie —cuya actuación destacada en la competencia había entretenido mucho al público, con rumores sobre su servicial atención al delivery de comida— y la tensión se concentraba entre Mike Pence y Newt Gringrich, cuando CNN informó que en la conferencia de prensa del viernes el millonario presentaría al gobernador de Indiana.

Luego, la masacre en Niza le quitó por completo la atención. Trump debió postergar el anuncio de lo que considera una propuesta equilibrada para la Convención Republicana que arranca este lunes—su presidente y la cabeza de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, ya se manifestó a favor—, un hombre que aporta experiencia ejecutiva, contactos en Washington, conocimientos de política exterior y una falta total de carisma, complemento perfecto para el candidato.

Con todo, el anuncio oficial se hizo el viernes por Twitter. Ya se tiene la certeza de que —excepto que un fenómeno sobrenatural tuerza el destino— la semana próxima en Cleveland el Partido Republicano aprobará la dupla Trump-Pence 2016.

Los simpatizantes de Pence, durante un acto de su campaña por la gobernación de Indiana en 2012 (AP)
Los simpatizantes de Pence, durante un acto de su campaña por la gobernación de Indiana en 2012 (AP)

El gobernador de Indiana ganó las elecciones estatales con una ventaja modesta, y sus aspiraciones de segundo mandato este año tenían sólo un 4% de ventaja contra su competidor. Propios y ajenos en el estado deseaban que Trump lo elevara a la contienda nacional: unos por temor a la popularidad escasa de Pence, otros por haber criticado su gestión. Los años de Pence en Indiana se recordarán porque atacó los derechos reproductivos de las mujeres, firmó una ley de libertad religiosa que permitía la discriminación de los homosexuales e intentó crear una agencia de noticias estatal para que difundiera sus buenas nuevas —el Pravda de las llanuras, como lo llamaron los medios locales— y que naufragó antes de zarpar.

 

Una señal de negociación

Pence es un cristiano evangélico y un conservador fiscal. Eso les gusta tanto a los republicanos de base —que no son los que Trump ha conquistado en las primarias— como a la dirigencia conservadora del partido, que pasó momentos de desesperación mientras el millonario ascendía en el favor del público y acumulaba los 1.237 delegados necesarios para ser proclamado candidato.

Llegó al Congreso en 2000 y desde el atentado contra las Torres Gemelas al año siguiente aprendió a navegar con éxito las aguas de Capitol Hill, donde estuvo 12 años. Ya Trump había dicho que buscaba un vicepresidente que pudiera aplicar su arte de la negociación en el Congreso; de allí que el nombre de Gringrich sonara con fuerza. Pero también Pence tiene gran experiencia en ese territorio.

Su caudal de contactos en Washington tranquiliza a los republicanos tradicionales que desconfían del discurso anti-establishment de Trump. También el hecho de que Pense haya integrado el Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes: presumen que moderaría la política internacional del candidato que ha presumido de saber cómo terminar con el Estado Islámico entre otros dislates.

Para el partido, el gesto de que haya elegido a Pence es más verdadero que las palabras de Trump: revela que en realidad está dispuesto a ganarse el favor de la estructura y a integrar su gobierno con nombres negociados. El matrimonio por conveniencia es una apuesta a cerrar la brecha con Hillary Clinton y recuperar la iniciativa en la pelea electoral.

Mike Pence abraza a su madre, Nancy, luego de ganar la elección legislativa de 2000 (AP)
Mike Pence abraza a su madre, Nancy, luego de ganar la elección legislativa de 2000 (AP)
 

El ideario de Pence

En sus años de legislador, el elegido de Trump votó en contra de iniciativas republicanas como el plan No Child Left Behind (Que ningún niño se quede atrás, 2002) del presidente George W. Bush, y la expansión del programa de salud pública Medicare. En 2005 condicionó su voto a favor de fondos para aliviar la tragedia del Huracán Katrina a que se hicieran recortes en el presupuesto federal, y tras la crisis del 2008 se opuso al rescate de los bancos.

Los logros económicos de su gobernación son su orgullo principal: Indiana está entre los 10 estados del país más favorables a los negocios, debido a que en 2014 Pence firmó una ley para reducir gradualmente el impuesto a las empresas del 6,5% al 4,9% en 2021. Además, la tasa de desempleo del estado pasó del 8,4% al 5%, aunque los salarios son bajos.

Su inspiración política es la religión, pero también ha tomado ideas del historiador conservador Russell Kirk, autor de The Conservative Mind (La mente conservadora). "Al conservador lo anima el principio de buscar el ideal en soluciones basadas en la libertad económica e individual, pero también comprende que la negociación es parte de la aproximación al gobierno", dijo en 2015 en referencia a esa obra.

Pence, vestido como un jugador de Fútbol americano durante la xcelebración de Halloween en la casa de gobierno de Indiana (AP)
Pence, vestido como un jugador de Fútbol americano durante la xcelebración de Halloween en la casa de gobierno de Indiana (AP)

Por esos resultados, y sus buenos oficios durante sus años en el Congreso, puede aportar una gran ayuda a la campaña nacional: el apoyo de la red de los hermanos Charles y David Koch, dos millonarios donantes republicanos a los que Trump nunca logró atraer. Detrás de ellos irían otros aportantes que no han tolerado el populismo del candidato que venció a todos sus competidores en las primarias.

 

Sus posiciones contra Trump

Aunque apoya el aumento de la seguridad fronteriza y la persecución de trabajadores sin papeles, Pence se manifestó en contra de Trump cuando el candidato republicano propuso que se prohibiera la entrada de musulmanes a los Estados Unidos: "Es ofensiva e inconstitucional", dijo. No obstante, se negó a recibir refugiados sirios en Indiana. Y en 2006 impulsó un proyecto de ley para crear un programa de visas temporarias para trabajadores: "Somos un país de inmigrantes", dijo entonces.

Ha sido un defensor de la intervención en Irak y del Acuerdo Transpacífico (TPP). Trump, en cambio, ha insistido en que estuvo contra la guerra desde el comienzo y se ha opuesto al tratado de comercio internacional.

También sus ideas sobre cómo postularse para un cargo público lo alejan del magnate: "Una campaña debería demostrar la decencia humana básica del candidato", dijo en 1991. "Eso quiere decir que los derechos de la Primera Enmienda terminan donde comienzan los del oponente, inclusive en cuestiones de retórica política". Trump, en cambio, ha llevado regularmente su derecho a la expresión al borde de la injuria: "Crooked Hillary" ("Hillary, la deshonesta"), "Little Marco" ("El pequeño Marco") y "Lying Ted" ("Ted, el mentiroso") pueden dar cuenta de sus prácticas.

Pence, junto a su esposa, Karen, al presentar los avales para su candidatura a gobernador en 2012 (AP)
Pence, junto a su esposa, Karen, al presentar los avales para su candidatura a gobernador en 2012 (AP)

"Creo que los ataques personales negativos no corresponden en la política electoral", dijo Pence en su campaña para gobernador en 2012. "Está mal usar el breve momento de un debate político para hablar de lo que el oponente tiene de malo, en lugar de hablar de lo bueno de las ideas que uno defiende".

Este hombre de 57 años y tres hijos, que creció en una familia católica y votó a Jimmy Carter antes de convertirse al evangelismo y apoyar al Partido Republicano, recibió el favor de la opinión pública. Aunque Gringrich hubiera sido una figura más atractiva para los delegados republicanos, las encuestas se inclinaron por Pence: Trump lo eligió así, más allá de esas diferencias.

 

Sus mejores papelones

En otros aspectos es pintoresco como Sarah Palin, según lo han comparado en los medios: "El calentamiento global es un mito", declaró cuando opinó contra el Acuerdo de Kyoto. "Creo que la expansión silenciosa de los planes ambientalistas de la Casa Blanca de [Bill] Clinton y Al Gore costará miles de empleos".

Y poco después, el mismo año 2000: "Fumar no mata". Causó un enorme revuelo cuando argumentó: "A pesar de la histeria de la clase política y los medios, 2 de cada 3 fumadores no mueren de una enfermedad vinculada al tabaquismo y 9 de cada 10 no contraen cáncer de pulmón".

El Conejo de Nestlé convida a Pence con Nesquick, al inaugurar la amplicación de una fábrica de la firma(AP)
El Conejo de Nestlé convida a Pence con Nesquick, al inaugurar la amplicación de una fábrica de la firma(AP)

Pence suele trastabillar en televisión. En 2009 no pudo responder con un simple "no" a la pregunta de un periodista sobre si creía en la evolución: "Eh… ¿que si creo en la evolución? Este… yo… yo… yo acepto la… la… la visión de que Dios creó los cielos y la tierra y los mares y todo lo que hay en ellos". Y en 2015, cuando le preguntaron si la ley de libertad religiosa que él acababa de promulgar permitía que se denegaran servicios a personas homosexuales, respondió que no tenía idea de que el texto hubiera creado "una licencia para discriminar", y aseguró que pediría una segunda ley para clarificar la primera. "No era mi intención", dijo.

En marzo de 2016 Pence aprobó una ley que restringió el derecho al aborto y exigió que todos los fetos de abortos espontáneos o inducidos, con independencia de su tiempo de desarrollo, fueran cremados. Un grupo de mujeres creó la página de Facebook Periods for Pence y lo ilustró: "Durante el período, una mujer puede expulsar óvulos fertilizados sin siquiera saber que había tenido un blastocisto. En consecuencia, cualquier período puede ser un aborto potencial". Y, para no incumplir la ley, invitó a que las mujeres llamaran al despacho del gobernador para informarle acerca de sus ciclos menstruales. El eco de la campaña en Twitter creó un movimiento que registró hasta la revista Cosmopolitan.

Paradójicamente, las mismas razones por las que se lo ha criticado son las que le dan valor en la fórmula presidencial: esas posiciones sobre derechos civiles y sociales son un denominador común para los republicanos, un punto de encuentro a partir del cual trazar estrategias de aglutinación para derrotar a Hillary Clinton.

Por eso Ryan, quien nunca pronunció una palabra buena sobre Trump, ha elogiado a su elección de vicepresidente: "No es un secreto que soy un gran admirador de Mike Pence. Somos buenos amigos. Tengo mucho respeto por él", dijo cuando se confirmó el rumor que ya es anuncio oficial.