Los seis activistas posan al lado de un policía ruso en Moscú.
Los seis activistas posan al lado de un policía ruso en Moscú.

Durante una visita al mundial de fútbol, seis activistas encontraron una creativa forma de burlar la ley rusa que prohíbe exhibir la bandera del orgullo gay.

Los jóvenes utilizaron camisas de equipos de fútbol que los colores, cuando cada uno se acomodaba junto al otro para posar para la foto, simulaban a los de la bandera LGTBI.

Los activistas estuvieron cinco días en Moscú.
Los activistas estuvieron cinco días en Moscú.

Los activistas Vanesa Paola Ferrario, de Colombia, Marta Márquez, de España, Guillermo León, de Argentina, Eric Houter, de Holanda y Eloi Pierozan, de Brasil, apodaron su proyecto "bandera oculta".  

Su objetivo es que los derechos de los ciudadanos gays y su derecho a manifestarse sean respetados, en un país donde son perseguidos y en un momento en el que en distintas parte del mundo se celebraron marchas del orgullo LGTBI.

Los activistas visitaron lugares icónicos en Moscú como la Catedral Ortodoxa Rusa, la Plaza Roja y las estaciones del metro. A veces se fotografiaban al lado de un policía como forma de protesta.

"Apenas aterrizamos en Rusia sentimos miedo, pero poco a poco nos fuimos dando cuenta que nadie sabía lo que hacíamos, así que me comencé a relajar, aunque también me mantuve alerta", dijo Marta al medio Newsbeat.

Los activistas ante la Catedral Ortodoxa Rusa.
Los activistas ante la Catedral Ortodoxa Rusa.

Durante los cinco días que permanecieron en Rusia, los activistas no se sintieron en peligro o amenazados.

"La mayoría de personas era muy amable con nosotros, especialmente los turistas quienes nos veían como pares. Sin embargo, el trato probablemente hubiese sido otro si se enteraban lo que estábamos haciendo", dijo Marta.

La homosexualidad fue considerada un delito en Rusia hasta 1993, y la homofobia todavía es generalizada en el país.

El propósito de los activistas era despertar consciencia en contra de la discriminación.
El propósito de los activistas era despertar consciencia en contra de la discriminación.

En 2013, Rusia aprobó una ley que prohíbe la propaganda homosexual entre menores de edad, aunque la medida ha sido considerada una manera de prohibir manifestaciones gays en espacios públicos. No cumplir con este reglas podría llevar a una persona a la cárcel.

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