Por qué Luis Romo puede darle el oro Olímpico a México en Tokio 2020

La inercia de juego y características del mediocampista pueden llegar a ser claves para que la selección suba al podio

Romo será pieza clave en la Selección Mexicana en Tokio 2020 (Foto: Antonio Ojeda/EFE)
Romo será pieza clave en la Selección Mexicana en Tokio 2020 (Foto: Antonio Ojeda/EFE)

Cruz Azul logró obtener su novena estrella 23 años después de su último campeonato. Gran parte de este triunfo se debe al estupendo trabajo que realizó Luis Romo en el centro del campo celeste. Su juego lo llevó a consolidarse como el mejor jugador de la liga en lo que va del 2021. Para los JJOO Romo buscará aprovechar ese nivel para impulsar a la Selección Mexicana hacia su segunda medalla de oro Olímpica.

Desde su llegada a La Máquina en el 2020, se posicionó como titular inamovible, siendo pieza clave en el esquema tanto de Robert Dante Siboldi, como de Juan Reynoso. Vistiendo la camiseta azul ha disputado 48 partidos, acumulando ocho goles y 13 asistencias.

Sus números en el último torneo destacan lo que significa el jugador dentro de los esquemas de juego. De los 33 goles que Cruz Azul consiguió en el Guardianes 2021, Romo tuvo nueve participaciones, logrando seis asistencias y tres anotaciones. Esto lo catalogó en el segundo lugar como jugador más efectivo de La Máquina, únicamente por detrás del goleador Jonathan Rodríguez.

El jugador de Cruz Azul ya ha disputado partidos con la selección mayor de México. (Foto: Leonhard Foeger/REUTERS)
El jugador de Cruz Azul ya ha disputado partidos con la selección mayor de México. (Foto: Leonhard Foeger/REUTERS)

Uno de los principales atributos del nacido en Sinaloa es su multifuncionalidad, ya que su capacidad le permite jugar en varias zonas del campo. Su principal posición, y en la cual él se siente más cómodo, es en el centro del campo como contención, en un doble “cinco”. Su habilidad para presionar, robar balones y distribuir hacia el frente lo hacen adueñarse de toda la meda cancha.

Durante muchas ocasiones también fungió como defensa central, sobre todo en su primer torneo con Cruz Azul ante la lesión de Pablo Aguilar. Aunque no domina la posición, sus atributos físicos y buena lectura del juego, le permiten manejar y liderar al equipo desde la zona baja. Además, su altura de 1.82 metros lo posiciona para poder disputar de gran manera los balones aéreos contra los delanteros.

En los últimos torneos se fue acoplando a funciones más ofensivas. Primero pasó por la zona de interiores en una línea de tres mediocampistas, en donde encontró más libertad para desprenderse hacia el ataque. En tres cuartos de cancha sobresale su técnica individual para filtrar pases y combinarse con los laterales y delanteros, tanto por dentro como por las bandas. Incluso, de a poco, se ha ido caracterizando por mejorar en su tiro, situación que le ha permitido crearse ocasiones de peligro y terminarlas con disparo a puerta por si mismo.

Con su evolución hacia un contexto de ataque, el entrenador Juan Reynoso le dio cada vez más soltura dentro de la cancha. En el más reciente torneo participó en varias ocasiones como volante abierto o media punta “engañoso”. Aunque partía de la banda derecha, su tendencia a ocupar carriles centrales lo posicionaban siempre en el camino del balón para formar parte de la creación de juego. Esto ayudaba a su equipo en ofensiva, pero también en la destrucción de juego, gracias a su despliegue físico en presiones altas y medias por el centro e incluso por banda para escalonarse con el lateral.

Sus características le permiten jugar en la media cancha y en la defensa. (Foto: José Méndez/EFE)
Sus características le permiten jugar en la media cancha y en la defensa. (Foto: José Méndez/EFE)

Con todas estas herramientas, Jaime Lozano puede utilizar al mexicano en diferentes contextos de partidos y posiciones variadas para que en determinado momento pueda modificar el planteamiento sin necesidad de sacrificar uno de sus cambios.

Además, su facilidad para participar en todas las zonas de la cancha, pueden llegar a potenciar el juego del interior de Monterrey, Carlos Rodríguez, y del volante de América, Sebastián Córdova. Estos dos jugadores se perfilan para acompañar a Romo en el centro del campo, siendo Córdova el que aparecería como el más adelantado, casi como media punta. El azulcrema puede tener más libertad para armar el juego en tres cuartos de cancha, con el respaldo de contar con seguridad a sus espaldas.

En el caso de “Charly”, puede llegar a variar su función en la zona media. Con Romo fijando como contención único, el rayado puede desprenderse hacia adelante para aprovechar su capacidad de llegar vacío al área contraria para rematar los balones provenientes de los extremos.

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