La muerte del deportista vistió de luto a la comunidd universitaria (Foto: @c4jimenez)
La muerte del deportista vistió de luto a la comunidd universitaria (Foto: @c4jimenez)

La mañana de este lunes fue encontrado el cuerpo del ex jugador del equipo de futbol americano Pumas CU, Óscar Ramírez Ortiz, al exterior de Galerías Atizapán, en el Estado de México, confirmó la Fiscalía Local.

Ramírez tenía 26 años de edad y fue campeón de la liga con Pumas tres veces. Las primeras versiones señalan que fue asesinado en un intento por robarle una motocicleta.

El cuerpo del deportista presentaba al menos dos disparos de arma de fuego. Actualmente jugaba en el equipo Mexicas de la Liga de Futbol Americano Profesional de México (LFA), del que era el capitán.

Los presuntos asesinos habrián intentado robarle su motocicleta (Foto: @c4jimenez)
Los presuntos asesinos habrián intentado robarle su motocicleta (Foto: @c4jimenez)

Su familia lo había reportado como desaparecido el domingo 30 de junio. A través de redes sociales, amigos informaron que perdieron todo contacto con él mientras viajaba en su motocicleta cerca del centro comercial de Mundo E, en Tlalnepantla, también en el Estado de México.

Automovilistas alertaron a las autoridades sobre la presencia de un cuerpo que estaba tirado sobre una avenida, aproximadamente a 8 km del centro comercial, presentaba un disparo en el rostro. 

La Liga de Futbol Americano envió sus condolencias a la familia del jugador. "La LFA y Mexicas LFA nos sumamos a la pena que embarga a la familia Ramírez Ortiz por el sensible fallecimiento de Óscar Ramírez, jugador y capitán del equipo Mexicas", publicó a través de su cuenta de Twitter.

Más tarde, la Comunidad Pumas UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México), publicó: "Lamentamos informales de la muerte de Óscar Ramírez. Descanse en Paz. La comunidad del futbol americano nacional, Pumas CU y todos aquellos que tuvieron la oportunidad de conocerle sufrimos una gran pérdida. Hasta pronto y gracias por tanto oro, Ramírez".

El cuerpo de joven fue trasladado a Ciudad de México, ya que a su funeral, inicialmente planeado en el Estado de México, llegaron más de 600 personas, por lo que no había cupo en el local al que llegarían los restos.

Su asesinato, ocurre en medio de una ola de crímenes de jóvenes que ha desatado la ira de la sociedad mexicana.

El primero fue el del estudiante Norberto Ronquillo, quien estaba a punto de graduarse. Después de ser secuestrado al salir de la escuela, fue asesinado, a pesar de que su familia había pagado el dinero que pidieron quienes se lo llevaron. Hasta ahora no hay detenidos.

El segundo crimen fue el de Leonardo Avendaño, diácono asesinado el 12 de junio. Por su crimen hay un sacerdote detenido.