América volverá a jugar en el estadio de La Corregidora de Querétaro un duelo de Liguilla del fútbol mexicano este jueves ante León en las semifinales del Clausura 2019, un recinto donde las "águilas" tienen uno de los recuerdos más dulces y polémicos de su historia.

En el torneo de la temporada 1984-1985, cuando todavía se jugaban torneos largos, América era el vigente campeón, tal como este año. En aquel momento, finalizó el torneo en la cuarta posición de la tabla general. Después de sortear a Chivas, su clásico rival, en cuartos de final, y de sufrir ante Atlas en las semifinales, clasificó a la final por el título tras ganarle a los rojinegros en la serie de penales.

Los capitanes de ambos equipos posan con Urrea en la final de desempate en Querétaro (Foto: Especial)
Los capitanes de ambos equipos posan con Urrea en la final de desempate en Querétaro (Foto: Especial)

Enfrente estaban los Pumas de la UNAM, un equipo joven que había sido el líder general de la competición y que había llegado a la última fase gracias a una victoria en los penales ante Puebla en cuartos y un holgado triunfo ante León, precisamente, en semifinales.

En aquel momento, el duelo entre América y Pumas empezaba a forjar un clásico local: ambos equipos son de la Ciudad de México. Gracias a esta polémica final, entre otros duelos importantes, los partidos entre felinos y águilas son de los más importantes cada semestre.

La rivalidad además se extendió hasta las televisoras que transmitían a cada equipo: América era propiedad del mismo dueño que la poderosa Televisa, Emilio Azcárraga. En cambio, Pumas era transmitido por Imevisión, un canal público.

Los jugadores de América celebran el título conseguido en el estadio de Querétaro (Foto: Especial)
Los jugadores de América celebran el título conseguido en el estadio de Querétaro (Foto: Especial)

En la final de ida de aquella temporada, americanistas y universitarios empatarían 1-1 en la final de ida en el Estadio Azteca. El encuentro de revancha, con Pumas como local, volvió a ser empate, esta vez a cero.

Debido a la persistencia de la igualdad, el reglamento no marcaba prórroga ni tiros desde el punto penal, sino un tercer partido de desempate, a jugarse en una cancha neutral. El estadio elegido fue el de La Corregidora, en la ciudad de Querétaro, unos 175 kilómetros al noroeste de la capital mexicana.

A los diez minutos de iniciado el partido definitivo, el árbitro Joaquín Urrea marcó un dudoso penal a favor de los azulcremas, que se pusieron en ventaja gracias al argentino Daniel "Ruso" Brailovsky. Unos minutos después, una jugada muy parecida a la del primer penal fue ignorada por el juez central en el área del América.

Brailovsky, ahora comentarista, homenajeado en el centenario del club América (Foto: Liga MX)
Brailovsky, ahora comentarista, homenajeado en el centenario del club América (Foto: Liga MX)

Estas dos decisiones fueron carne de conspiraciones y acusaciones de que el árbitro había sido comprado. Sin embargo, nunca se pudo comprobar dicha aseveración. Urrea declaró al diario "El Universal" en 2017 que asumía "la responsabilidad histórica" de su error. Sin embargo, descartó que la final hubiera estado arreglada.

"Yo puedo decir que en los 20 años que fui árbitro nunca hubo una directriz fijada por los directivos de la época para favorecer o perjudicar a ciertos equipos", expresó Urrea.

Con la desventaja en el marcador, Pumas se lanzó al ataque, pero sufrió el segundo gol americanista. Brailovksy consiguió su doblete personal a la hora de juego y, a pesar de que Pumas descontó luego en el marcador a través del brasileño Ricardo "Tuca" Ferretti, sucumbió 3-1 por el tanto de Carlos Hermosillo en el final del duelo.

El equipo campeón posa para los fotógrafos en la previa de la tercera final (Foto: Archivo)
El equipo campeón posa para los fotógrafos en la previa de la tercera final (Foto: Archivo)

América consiguió entonces su quinto título liguero, por detrás de Chivas, que entonces sumaba ocho conquistas, y de Cruz Azul, que en esa época acumulaba siete trofeos de ese tipo.

La venganza para Pumas llegaría en la temporada 1990-1991, cuando se coronó ante las águilas en su propio estadio en Ciudad Universitaria con un gol de Ferretti.

América, ya con 13 títulos, es el más ganador en la actualidad en la Liga MX, por encima de Chivas, con 12, y de Toluca, con 10. Pumas suma siete Ligas.