Efraín Juárez: un gitano del fútbol que migró a Noruega en busca de ganarse un lugar en el Tri del Tata

Efraín Juárez México El mexicano dejó su zona de confort en la MLS (Foto Cortesía Efraín Juárez)

Por Martín Avilés 
Efraín Juárez tenía cinco años cuando soñó con convertirse en futbolista, como cualquier niño de su edad. El fútbol lo bendijo, lo arropó y le cumplió cuanta fantasía se le cruzó por la mente, incluso la de ser un trotamundos y recorrer un día las calles de Vancouver en taxi y al otro subirse al metro de Oslo.
Así como Efraín ha brillado por su facilidad para adaptarse en una cancha -y pasar de un momento a otro a jugar de lateral por derecha a contención-, posee una capacidad nata para reinventarse y volver a empezar, sin importar que eso implique viajar 7.200 kilómetros de Canadá a Noruega. Porque su fortaleza radica en su familia.
“Mi mujer y yo somos gitanos“, dice a Infobae México el jugador de 31 años, apenas un mes después de firmar con el Vålerenga Fotball de la Eliteserien del fútbol noruego. “Vamos de un lado a otro con nuestros hijos casi, casi con la backpack. Ella carga a uno y yo al otro, y vamos a la aventura, soy afortunado de tener una familia que siempre está conmigo, si hay que cambiarnos se cambian y si hay que moverse de un continente a otro, están felices”.
Juárez fichó con su cuarto equipo en Europa luego de haber jugado con el Barcelona Juvenil A, Celtic Glasgow y Zaragoza. Lo hizo cuando había encontrado la paz que necesitaba en la fría y tranquila Vancouver, donde jugaba para los Whitecaps de la MLS, una liga que tiene fama de servir para ganar un buen dinero en el tramo final de la carrera de futbolistas de renombre.
“Se dio por muchas circunstancias, la gente que me conoce sabe que no me gusta estar en una zona de confort, siempre busco retos y lo he demostrado. Es un tema personal porque al final en esta carrera que es tan hermosa y somos privilegiados, siempre hay que tratar de vivir al máximo. Yo quería regresar a Europa en algún momento y después de volver del Celtic y Zaragoza estaba en una edad que creí que no tendría muchas posibilidades pero surgió la oportunidad de llegar aquí”, explica vía telefónica desde su hotel en la capital noruega.
“Mi familia todavía no llega porque no tenemos casa, mi mujer es italiana pero su familia radica en Bélgica, entonces están ahí hasta que ahora trate de solucionar el tema de la casa. Sigo soñando, porque a los cinco años jamás creí vivir estas experiencias que el fútbol me ha dado oportunidad de vivir”, continúa.

Efraín Juárez México Tomó la primera oportunidad que tuvo para volver a Europa (Foto Cortesía Efraín Juárez)

Ronny Deila fue el factor clave para que se concretara su regreso al Viejo Continente. El actual entrenador del equipo cinco veces campeón del fútbol noruego, supo de Juárez cuando dirigió al Celtic, y aunque no coincidieron, no dudó en ficharlo tan pronto se abrió la posibilidad.
“Él (Deila) llegó dos o tres años después de que salí del club. Por diferentes circunstancias coincidimos y se platicó la posibilidad de poder venir. El club necesitaba un lateral derecho, yo estaba en la mejor disposición y dadas mis condiciones y experiencia, quedaba contrato pero siempre busco retos y crecer como persona y jugador, es un paso importante en mi carrera”, abunda.
El día que emprendió el viaje rumbo a su nuevo reto, tomó un taxi hacia el Aeropuerto Internacional de Vancouver (YVR). Al saber que Juárez viajaba rumbo a Oslo, el conductor le dijo que tenía familia en Noruega, cuya capital era tanto o más hermosa que Vancouver. Algo que Efraín tomó como un presagio.
“Yo quería vivir una experiencia así, salir de mi zona de confort”, afirma. “Sabía que si volvía a México podía haber estado mucho mejor en temas económicos, tuve ofertas de ir a México en mercado de clubes importantes y decidí venir acá para seguir disfrutando y probándome que puedo ser capaz para en un nivel importante en Europa”.
Al campeón del Mundial Sub 17 en Perú 2005 lo sedujo la aventura, pero también esa cosquilla por intentar colocarse en el radar del nuevo entrenador de la selección mexicana, el argentino Gerardo “Tata” Martino, quien recién tomó las riendas del equipo y comenzará el proceso rumbo al Mundial de Qatar 2022.

Efraín Juárez México La afición lo recibió con una manta con su nombre para darle la bienvenida en su primer partido (Foto Cortesía Efraín Juárez)

“Una de las cosas por las que vine es seguir creciendo. La liga noruega está en un nivel importante, no tiene el renombre de las mejores pero en mi cabeza siempre está la selección, está el poder representar a mi país. Siempre que me he puesto la camiseta de la selección lo hago con orgullo, sé que con mis actuaciones y tratando de hacer lo posible, es la manera de llamar la atención del técnico nacional”, asegura Juárez, quien pese a no poder ver los juegos del Tri en la Fecha FIFA, supo que se tuvo un buen desempeño con El Tata al frente.
“México hizo bien las cosas en los dos amistosos, todos sabemos la capacidad del técnico de la selección. Pudo dirigir a uno de los mejores clubes del mundo como el Barcelona, dirigió a la selección argentina, fue campeón en la MLS y tiene las credenciales, no necesitamos poner en tela de juicio todo lo que ha hecho en el futbol, así que seguramente le va a aportar muchísimo a la selección, tratará de poner su estilo. Tata, con lo que representa, seguramente dará muchas satisfacciones a México y a la selección”, sentencia.
Efraín debutó la semana pasada en el triunfo Vålerenga 2-0 sobre el Mjøndalen IF. Disputó los 90 minutos y se ganó los aplausos de los aficionados, que apenas en su primer juego le llevaron una manta con su nombre. Porque por más frío que sea Noruega, el fútbol tiene la capacidad de hacer sentir en casa hasta a los gitanos del deporte.
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