Antonio Birabent define como una “obsesión enfermiza” su fanatismo por Federer
Antonio Birabent define como una “obsesión enfermiza” su fanatismo por Federer

Antonio Birabent esconde un secreto, algo que él mismo define como "obsesión enfermiza" y de la que está visiblemente orgulloso: Roger Federer. Si se conocieran, cree el músico y actor, se llevaría bien.

"Lo que yo quería de chico era ser tenista", admitió el co-protagonista de la recordada "Tango feroz", durante una entrevista con Infobae. En estos días de Abierto de Australia, Birabent vive pendiente de lo que sucede del otro lado del mundo, y no porque se quede despierto hasta horas absurdas para ver tenis: no, lo que Birabent hace es revisar los resultados y confirmar que Federer haya ganado. Entonces sí, busca el partido o un resumen de los mejores momentos y se sumerge en el placer de ver jugar al suizo.

"Mi admiración por Federer tiene que ver con su personalidad y su manera de jugar, pero creo, además, que uno admira a las personas que de alguna manera están en sincronía con uno, y yo siento una sincronía con Federer. Nunca lo voy a conocer, nunca voy a hablar con él, pero creo que mi admiración por él incluye también ese berretín de tener una sincronía con el admirado. Y eso es lo que me sucede con él".

“Si lo conociera, me llevaría bien con él”, dijo Birabent sobre Federer (Foto: Reuters)
“Si lo conociera, me llevaría bien con él”, dijo Birabent sobre Federer (Foto: Reuters)

¿Sincronía? ¿A qué se refiere Birabent con sincronía? "Quiero decir que, si lo conociera, me llevaría bien con él, coincidiríamos en algunas cosas. Por supuesto que es una fantasía, pero es lindo sentirla".

Mientras prepara un disco ("Oficio juglar", al que define como "poesía hecha música") y una obra de teatro independiente que se estrenará en abril, Birabent, que cumplió este mes 50 años, recuerda que su sueño de chico era el de ser tenista.

"Me gustaba (Ivan) Lendl, después (Boris) Becker. Era la época de McEnroe y Borg. Si miro carpetas viejas que aún conservo de la secundaria, ahí tengo el mundo del tenis dando vueltas".

“El tenis siempre me gustó, pero enseguida me di cuenta de que para jugar bien había que jugar muy bien” (@antoniobirabent)
“El tenis siempre me gustó, pero enseguida me di cuenta de que para jugar bien había que jugar muy bien” (@antoniobirabent)

"Sí, el tenis siempre me gustó, pero enseguida me di cuenta de que para jugar bien al tenis había que jugar muy bien… y abandoné. Era malísimo, soy de hecho mejor al ping pong. Pero el tenis siempre me llamó la atención como deporte, tal vez por lo individual, tal vez porque siempre alguien gana. También porque hay algo en el tenis que tiene que ver con unas reglas muy claras, a diferencia del otro deporte que tanto me gusta, que es el fútbol, donde las reglas, en parte porque son 22 jugadores, son más difusas".

La pasión tenística de Birabent tiene también sus contradicciones, porque vio apenas un partido en una cancha en su vida. Lo suyo es un amor televisivo.

"Para mí, el tenis es un deporte muy televisivo, entiendo además que es muy distinto en vivo. Es raro, nunca me interesó ir a los estadios a ver un partido en persona. El tenis televisivo es suficiente para mí". O el tenis en Internet, podría decirse: "Dejé de tener cable. Cuando sé que Federer ganó, lo veo. Si sé que perdió prefiero no verlo,porque sufro".

Pese a que respeta la constancia y la fortaleza del tenis de Rafael Nadal, Birabent siente que las victorias del español son siempre "un riesgo para la monarquía de Federer". "Por eso es que no me gusta que le vaya bien, aunque todo desde un ámbito lúdico y deportivo".

Los triunfos de Nadal son “un riesgo para la monarquía de Federer” (Foto: AFP)
Los triunfos de Nadal son “un riesgo para la monarquía de Federer” (Foto: AFP)

Birabent sigue sorprendido por el renacimiento tenístico de Federer en 2017 y 2018. Y eso que tenía estudiado el tema al milímetro desde hace años.

"Guardo aún, de los tiempos en que mi obsesión por Federer era aún más enfermiza, papelitos de hace 15 años en los que anotaba la cantidad de títulos que iba a ganar. La proyección que yo hacía en el 2003 daba 77 títulos en total, 16 de ellos de Grand Slam. Superó mi cálculo, por suerte, porque también Nadal superó esa marca, y lo hubiera pasado. Estamos viendo un jugador que ninguno de nosotros volverá a ver en el tiempo que nos queda de vida".

La prioridad de "Roger" Birabent no está puesta en Australia. "No, para este 2019 me conformo con que gane Wimbledon, logre el Grand Slam 21 y aleje definitivamente la posibilidad de que Nadal o Djokovic lo puedan pasar. Para mí, con eso, el año tenístico está hecho".

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