El Caracas obtuvo un importantísimo triunfo en Viña del Mar, por la ida de los 32avos de final de la Copa Sudamericana. Tuvo tintes dramáticos, por el tanto de Edwuin Pernía en tiempo de descuento, aunque lo cierto es que el conjunto venezolano tendría que haber estado con diez hombres por la brutal agresión de uno de sus defensores.

Con el encuentro igualado 1-1 en el estadio Sausalito, el colombiano Juan Muriel frenó la carrera de Camilo Ponce en la puerta del área grande, mientras transcurría un ataque del Everton.

Con la vista en la pelota, el árbitro ecuatoriano Luis Quiroz no llegó a distinguir el codazo en la boca del delantero chileno, quien tuvo que ser asistido por los auxiliares médicos debido al corte que le produjo el golpe cerca de su boca. Las protestas de los anfitriones fueron en vano.

Sin lugar a dudas, si el VAR hubiera sido empleado en este partido, la historia hubiera sido otra.

El argentino Juan Cuevas había abierto la cuenta para el local a los 74′, mientras que Fredys Arrieta empató transitoriamente instantes después. La revancha en Venezuela será el martes 6 de marzo.