Lewis Hamilton y (Getty)
Lewis Hamilton y (Getty)

El Gran Premio de Bakú fue escenario de uno de los episodios más polémicos de la temporada 2017 del campeonato mundial de Fórmula 1. El piloto de Mercedes Benz Lewis Hamilton y el de Ferrari Sebastian Vettel se cruzaron en la pista y siguieron la polémica una vez culminada la carrera.

"La Fórmula 1 es para adultos", aseveró el alemán refiriéndose al británico, quien contestó: "Si quiere probar que es un hombre, creo que debería hacerlo fuera del coche cara a cara".

El conflicto comenzó en la vuelta 23, cuando el safety car abandonó la pista y los corredores se preparaban para encarar la recta. A la salida de la curva previa al tramo de mayor velocidad, Hamiltón, líder del pelotón, frenó deliberadamente su monoplaza.

La maniobra de la polémica

Vettel, escolta del británico, chocó por detrás el vehículo de su rival y cuando estaba por pasarlo lo volvió a golpear, esta vez de costado. El cuatro veces campeón del mundo con el equipo Red Bull fue sancionado por la Federación Internacional del Automóvil (FIA) 10 segundos de penalización.

"No tiene sentido frenar. No estoy de acuerdo con la sanción, nos tendrían que haber castigado a los dos", protestó el alemán de 29 años.

Si quiere probar que es un hombre, creo que debería hacerlo fuera del coche cara a cara

Por su parte, Hamilton fue más duro: "Sienta un mal precedente. Es malo para los pequeños que nos ven conducir y comportarnos. Han visto cómo se ha comportado hoy un tetracampeón del mundo. Espero que eso no se refleje en las categorías más jóvenes".

Además, el británico de Mercedes y tricampeón del mundo explicó que su acción no fue ilegal y ese freno no merecía enojo: "Como en los otros inicios, frené en el mismo sitio. Se durmió y se pegó a mí (…) Es una vergüenza. Creo que se ha avergonzado a sí mismo hoy" y advirtió: "Íbamos despacio, si hubiéramos ido más rápido podría haber sido mucho peor"

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