Niña embera fue atropellada en Bogotá

La menor hace parte de la comunidad que está viviendo sobre el Parque Nacional. Los indígenas querían llegar a un arreglo monetario con la conductora

Un grupo de indígenas embera, de los que están viviendo en el Parque Nacional, retuvieron el vehículo que atropelló a una niña de su comunidad.
Un grupo de indígenas embera, de los que están viviendo en el Parque Nacional, retuvieron el vehículo que atropelló a una niña de su comunidad.

Transeúntes de la calle 37 con carrera 19 presenciaron un accidente de tránsito que comprometió a la comunidad indígena embera alojada en el Parque Nacional, en el centro de Bogotá.

La afectada fue una niña de cuatro años que hace parte de la comunidad. De acuerdo con uno de los testigos, la pequeña se soltó de la mano de su madre por un momento y salió corriendo hacia la vía, por la cual transitaba un automóvil que transitaba a baja velocidad. La conductora del vehículo no alcanzó a frenar y arrolló a la niña.

La ambulancia llegó pronto para revisar el estado de la niña y los paramédicos concluyeron que sufrió una lesión en una de sus muñecas, pero no quedó inconsciente tras el choque. Antes de que ella pudiera ser llevada a un centro asistencial, la vía fue bloqueada por completo por el resto de la comunidad.

Según el testimonio que uno de los líderes de la comunidad le dio a RCN Radio, cuyas instalaciones quedan sobre la vía donde ocurrió el accidente, ellos tenían la intención de presionar a la conductora del vehículo para que pagara un millón de pesos por dejarla seguir su camino, so pena de llevar el accidente ante la Fiscalía General de la Nación.

Sin embargo, de forma unilateral, la Policía de Tránsito llamó a una grúa para que se llevara el vehículo involucrado y que el caso sea manejado por la Fiscalía. También se les advirtió a los manifestantes que es ilegal hacer arreglos monetarios sobre accidentes de tránsito, puesto que para eso existe el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT), que paga servicios médicos y otorga indemnizaciones según corresponda.

Indígenas en el Parque Nacional

Las comunidades indígenas se asentaron en el Parque Nacional Enrique Olaya Herrera desde el 29 de septiembre de 2021, tras una manifestación. La razón era que se habían terminado los subsidios para sostenimiento y arriendo que otorgó el distrito a través de la Unidad de Víctimas y el Distrito, que no se pueden continuar por ley, según los funcionarios.

Al quedar en las calles, se tomaron el parque para establecer un cambuche, mientras exigían garantías y soluciones para su vida en la capital. El distrito ha intentado negociar, pero solo se han logrado acuerdos con algunas comunidades de las diferentes que se encuentran en el lugar.

Ellos completan más de cuatro meses establecidos en cambuches improvisados en el Parque Nacional de Bogotá. Pese a las ofertas, diálogos y la dificultad de habitar ese espacio, su traslado a albergues del distrito solo se ha dado por pequeños grupos.

El pasado 20 de diciembre más de 800 personas de la comunidad embera chamí aceptó el traslado a la vereda Bakú, de Pueblo Rico, Risaralda; a inicios de mes también fueron trasladados a la vereda Bakú, de Pueblo Rico, en Risaralda otros 450 indígenas.

El distrito ofreció inicialmente un traslado a la Unidad de Protección Integral La Florida, que no es aceptada por algunas comunidades debido a la distancia con el centro de la ciudad. Otra posibilidad fue un inmueble de la empresa de Renovación y Desarrollo Urbano, ubicado en el barrio Las Cruces, que fue rechazado por el tamaño y porque había funcionado como matadero, lo que contradice sus culturas.

A finales de 2021, un juez ordenó al distrito proponer tres espacios más, en los que se ofreció la adecuación del coliseo Arborizadora Alta en Ciudad Bolívar, el coliseo Maryland en Bosa y el coliseo Las Cruces en Santa Fe, pero los indígenas no aceptaron las propuestas.

El distrito no ha vuelto a censar para averiguar cuántas personas permanecen en el Parque Nacional.

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