1.300 indígenas confinados por la acciones de grupos armados en Nuquí

El alcalde del municipio informó que, por enfrentamientos entre el Clan del Golfo y el ELN, la situación es complicada en la zona

Chocó (Colombia). EFE/LEONARDO MUÑOZ/Archivo
Chocó (Colombia). EFE/LEONARDO MUÑOZ/Archivo

A la crisis migratoria y de desplazamiento que atraviesa Colombia, por cuenta del represamiento de migrantes en Necoclí y el desplazamiento masivo por la violencia en Ituango, donde en los últimos días se han registrado más de 4.000 personas que salieron de sus hogares por acciones de grupos armados y emergencia climática, se le suma una nueva emergencia humanitaria en Nuquí, departamento del Chocó a causa del conflicto armado que se esta presentando en la región.

En diálogo con emisora de La W, el alcalde de la población Yefer Gamboa denuncio que alrededor de 1.300 indígenas se encuentran confinados por el accionar de grupos armados criminales de la zona, que se encuentran disputando el dominio de territorio.

“Por un lado hace presencia el Eln y por el otro el Clan del Golfo, entonces ellos quedan en medio de esos dos grupos y es el temor que ocurra un desplazamiento masivo de estas comunidades o que pueda haber un enfrentamiento y las comunidades queden en medio del fuego cruzado” indicó el mandatario local.

Desde el pasado 9 de julio del 2020 la Defensoría del Pueblo emitió una alerta temprana en la que advirtió el riesgo entre la comunidad que habita en el municipio por la presencia de el Clan del Golfo y el ELN que mantienen una disputa territorial, pues, esa zona en particular es vital para mantener sus actividades ilegales, particularmente, sus vías para el transporte de drogas: la salida directa al océano Pacífico hace que el narcotráfico sea rentable para estos grupos armados al margen de la ley.

En la entrevista el alcalde Gamboa, aprovechó para hacer un llamado a las autoridades nacionales para tener un mayor pie de fuerza de la Policía y la Armada Nacional, sobre todo para realizar patrullajes permanentes en todo el casco urbano del municipio y zonas indígenas de difícil acceso. De acuerdo con El Heraldo, en una anterior ocasión este había alertado que el municipio solo contaba con la presencia de 13 uniformados para atender a una población de 16.000 personas y que además no contaban con los recursos para hacer su trabajo de forma efectiva.

El mandatario expresó que las situaciones humanitarias como la que se está presentando actualmente, afectan gravemente el carácter turístico de la población, que es la mayor entrada que posee este municipio actualmente y en el que se calcula que anualmente recibe unos 30.000 turistas (la mayoría extranjeros).

“Cada vez que ocurre una situación de violencia, un asesinato, un desplazamiento, todas las personas que han comprado planes hacia Nuquí, cancelan y obviamente afecta a todos los hoteleros que tenemos y la economía” manifestó con profunda preocupación Yefer Gamboa.

Pero esta no es la única alerta que se ha presentado en el departamento en estos días, pues el 26 de julio, la Asociación de Autoridades Indígenas (Asaiba) alertó a la opinión pública, y a las autoridades competentes, que cuatro resguardos indígenas ubicados en el sur del municipio de Bajo Baudó se encuentran en un alto riesgo de desplazamiento debido a la falta de garantías de subsistencia.

En una carta, dirigida a la Personera Municipal y a la Defensoría del Pueblo, la Asociación denunció la presencia de grupos armados que han venido enfrentándose entre sí desde el pasado 19 de julio. De acuerdo con lo que informa la Asociación, se trata del fuego cruzado que se mantiene activo entre miembros del Clan del Golfo y el Ejército de Liberación Nacional (ELN). Mientras ocurre la violencia en las calles, explica el comunicado, las personas se encuentran confinadas para salvaguardar sus vidas.


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