Eduardo Pimentel respondió con insultos las críticas por no aplazar partido Boyacá Chicó - Águilas Doradas

El equipo de Rionegro tuvo que salir a la cancha el pasado domingo con siete jugadores, debido a un brote de Covid-19 en el plantel.

El Boyacá Chicó pelea en la Liga BetPlay los puntos necesarios para mantenerse en la primera división y no descender a la Liga B del fútbol profesional colombiano. En esa lucha se le presentó una oportunidad de oro al enfrentarse con un Águilas Doradas disminuido a siete jugadores, por un brote de Covid-19 que afectó a 15 miembros de su plantilla y siete jugadores lesionados.

El encuentro, que se disputó el pasado 11 de abril, se volvió polémica nacional e internacional, debido a que la petición de aplazar la fecha que evocó el conjunto de Rionegro no fue aceptada por las directivas nacionales y tuvo que poner incluso a su portero suplente, Juan David Valencia, como zaguero central.

Pese a la polémica del partido, que contó con una protesta con pancartas de “Primero la vida” llevadas a la grama por los jugadores de Águilas Doradas, por parte de Eduardo Pimentel, director técnico de Boyacá Chicó y que suele criticar a la Dimayor, solo hubo silencio.

El descenso se definirá por goles, ya que el Deportivo Pereira, que también está en riesgo, acumuló ante Envigado los puntos necesarios para igualar al Boyacá Chicó en 110 puntos. Aunque los ajedrezados solo lograron marcar un gol a su favor en contra del conjunto de Rionegro, la sanción por terminar anticipadamente el encuentro (un jugador se lesionó y no tenían cambios) les anotó tres goles en la tabla, por lo que llevan una ventaja de seis tantos frente al equipo de Risaralda.

Los aficionados al fútbol insistieron en las palabras de Pimentel sobre la situación que tuvo que sortear Águilas Doradas, ya que exige constantemente juego limpio. El técnico de Rionegro, José Fernando Salazar, también se quedó esperando la solidaridad su homólogo del Chicó, quien se pronunció hasta un día después del partido para despacharse en contra de los contagiados y los críticos del encuentro.

“Increíble. “Tú y yo estamos locos Lucas”. (¿)Que les parece el colmo, ahora todo el mundo SOLIDARIZÁNDOSE con los IRRESPONSABLES y con los que NO se CUIDARON y con los que PUSIERON en GRAVE RIESGO al FÚTBOL, a La DIMAYOR, a la SALUD y a LA VIDA de todos los demás? Coman mucha mierda RESPETEN”, fueron las palabras que emitió Eduardo Pimentel a través de su cuenta de Twitter sobre el encuentro.

La reacción del técnico del combinado boyacense sorprendió porque, contrario a sus constantes críticas sobre el arbitraje, la corrupción dentro de las autoridades futbolísticas colombianas y los pedidos de juego limpio; en esta ocasión salió en defensa de la Dimayor.

“DESCONOCIERON hasta los reglamentos que por COVID VOTAMOS Y APROBAMOS en agosto pasado vía FAST TRACK, todos sabíamos PERFECTAMENTE a qué jugábamos. HÁBILES para armar SHOW, DESPRESTIGIO Y MATONEO pero MUY MALOS PARA PROPONER, AVANZAR Y PROGRESAR”, agregó después Pimentel en la misma red social.

Después de los ataques a Águilas Doradas, Pimentel aseguró que jugaron el partido y acataron la decisión sin chistar porque lo establecía el reglamento. Incluso, en otros trinos en Twitter citó el caso de Aucas de Ecuador, un equipo que tuvo que vivir la misma situación.

“Díganme a quien le gusta jugar un partido en esas CONDICIONES, nuestros jugadores sabían que perderíamos con CARA y con SELLO, pero entendieron que el REGLAMENTO ES UNO y que TENíAMOS que CUMPLIRLO, NOS GUSTE o NO, porque de lo contrario NOS lo iban a hacer CUMPLIR a nosotros”, señaló.

La posición de Eduardo Pimentel coincide con la del presidente de la Dimayor, Fernando Jaramillo, quien explicó las razones por las que Águilas Doradas tuvo que presentarse y se vio en la obligación de alinear un portero en la línea de defensas, pues a pesar de que parezca increíble, ese tipo de hechos los reglamenta la entidad encargada de definir las normas del fútbol a nivel mundial.

Esa regla no viene de nosotros, esa regla es del International Football Association Board y dice que un equipo debe presentarse mínimo con siete jugadores. Ahora bien, estamos en una circunstancia muy difícil, en medio de una pandemia muy complicada, pero nosotros acordamos con todos los clubes, y Águilas fue parte de ese acuerdo, en el que se dijo que, si esto nos pasa, vamos a jugar con siete jugadores y nos vamos a presentar al campo al campo de juego”, afirmó en diálogo con Caracol Radio.

Sobre la oportunidad para evitar el descenso que tuvo Boyacá Chicó, Jaramillo señaló a la emisora que: “Si es ventaja o desventaja, pues obviamente jugar con siete jugadores no es lo ideal desde ningún punto de vista, pero eso fue lo que acordamos y es lo que hay que cumplir. Esto tiene algo que hay que considerar y es que obviamente hay un descenso en juego y eso hace más dramático el tema”.

Águila Doradas, según expuso el máximo accionista del equipo antioqueño, evalúa denunciar el encuentro ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo, pues aunque firmaron la normativa para la pandemia, nunca pensaron que se pudiera presentar la situación máxima de enfrentar un partido con solo siete jugadores.

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