Cuestionan si ley que cobija a deportistas colombianos realmente les asegura salud de calidad

Como consecuencia de que Andrés Román, futbolista de Millonarios, pasara por el análisis médico del Boca Juniors y este club diera un dictamen negativo, se puso en duda la formación de los doctores de esta rama del país.

Centro de Alto Rendimiento. Selección de Colombia de Patinaje de Carreras. - Colprensa.
Centro de Alto Rendimiento. Selección de Colombia de Patinaje de Carreras. - Colprensa.

Andrés Felipe Román, jugado de Millonarios, viajó a mediados de febrero a Argentina para que Boca Juniors le realizara exámenes médicos y así decidir si se realizaría una contratación con el jugador colombiano.

El dictamen médico quebró las ilusiones de Román tanto para jugar en el equipo ‘xeneize’ como para seguir con su carrera deportiva. De acuerdo con el cuerpo médico del club argentino, el número 6 de Millonarios tenía un miocardiopatía hipertrófica. Enfermedad que limitaría el juego de Román y causa de no ser aceptado en este club.

Esto causó una polémica ya que ponía en duda la formación y el trabajo que ejerce el cuerpo médico de los futbolistas y deportistas del país. Pero desde 2003 se creó la ley 845, la cual se basó en establecer normas de prevención y lucha contra el dopaje. Tenía como objetivo defender los derechos constitucionales de acceso a la salud y la práctica deportiva, así como la promoción de los principios del juego limpio y la ética.

En el tercer capítulo de esta normativa se estipulaba que los clubes, ligas y federaciones deportivas eran los responsables y encargados del seguimiento médico de sus deportistas. Para cumplir con esto debían tomar las medidas necesarias durante el desarrollo de sus programas de entrenamiento y competencia.

El procedimiento a realizar se trataba de que cada cuerpo médico, respectivo a cada federación, contara con profesionales de medicina deportiva, los cuales debía realizar licencias deportivas en las que tenía que estar la historia clínica, técnica y administrativa de cada deportista. Además, cada deportista tendría que contar un certificado de aptitud médica, donde también se especificara si contaba con alguna contraindicación a la práctica de las actividades físicas, certificado que debía brindar uno de los miembros del Sistema Nacional del Deporte.

Desde hace varios años, diferentes atletas y políticos han buscado la manera de que se les asegure la salud entre otras peticiones, como el pago de cesantías y pensión. De hecho, hasta el 2019 Colombia contó con un ministerio especializado en el deporte.

De acuerdo con información de el periódico El Espectador, Baltazar Medina, presidente del Comité Olímpico Colombiano, comentó que al avance en la medicina del deporte en Colombia: “depende en buena medida de la estructura de los entes territoriales que manejan el deporte. Hay departamentos que están muy adelantados, como Antioquia, Valle, Boyacá, Risaralda, Bogotá, Bolívar, entre otros, pero todos los deportistas que representan a Colombia internacionalmente tienen su historia clínica y la supervisión y el seguimiento de médicos, fisioterapeutas, psicólogos, nutricionistas, metodólogos y todo el personal que requieran. Además, es una población considerable, de varios cientos de deportistas de alto rendimiento, a quienes se les evalúa y monitorea constantemente con las directrices del Centro de Ciencias del Deporte”.

El Ministro de Deporte, Ernesto Lucena, ha trabajado en este vacío, pues, gracias al Proyecto Avanzado de Desarrollo y al programa Talentos Colombia, ha generado que se descentralice la atención a los deportistas y que, de a poco, cada departamento cuente con más recursos humanos y tecnológicos.

Aunque diferentes federaciones, incluidas las paralímpicas, cuenten con personal propio, el Ministerio del Deporte tiene a 60 profesionales para cubrir 59 federaciones. Por otro lado, Colombia cuenta con 250 deportólogos reconocidos, y cien de ellos se encuentran vinculados a la Asociación de Medicina del Deporte de Colombia.

En el caso de las escuelas de formación o clubes aficionados, estos no cuentan con un deportólogo y la gran mayoría no tiene un departamento especializado, pero para los que sí, quien atiende a los deportistas es un médico general o fisioterapeuta. Recordemos que los únicos que se encuentran bajo el título de profesional son los clubes de fútbol de las categorías A y B; y algunos equipos de baloncesto, ciclismo y fútbol de sala, los demás son los de aficionados.

Según Jaime Andrés Roa, especialista en medicina del deporte, entrevistado por El Espectador, “los clubes aún ven el seguimiento médico de sus deportistas como un gasto y no como una inversión. La mayoría de los departamentos médicos están atados porque necesitan recursos para hacer las pruebas, exámenes y seguimientos que se necesitan, pero eso depende del presupuesto que asignan los dirigentes. Y en un alto porcentaje no dan lo que se pide”.

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