Se entrega alias Caliche luego de fugarse de una URI de Santa Marta

El hombre se escapó con dos compañeros más que siguen desaparecidos del radar de la Policía.

Ofrecen cinco millones por información de la ciudadanía.
Ofrecen cinco millones por información de la ciudadanía.

Carlos Arango, alias caliche, se entregó luego de fugarse con otros dos hombres de una URI de Santa Marta. Caliche y sus dos compañeros, que ahora están desaparecidos del radar de la ley, están acusados del sindicato de extorsión y, ahora, luego de su intento de escape, se enfrentarán al delito de fuga.

“Estamos realizando las investigaciones coordinadas con la Fiscalía General de la Nación, para establecer las circunstancias de tiempo, modo y lugar de cómo sucedieron estos hechos y tomar las medidas correspondientes”, dijo el Coronel Óscar Solarte, comandante de la Policía Metropolitana

Según Olarte, quien confirmó que la búsqueda para hallar a los los otros dos fugados identificados con los nombres de Edwin Miquiena, alias Miquilena y José Ortega, alias José, continúa, se necesita la ayuda de la ciudadanía a la que, por información valiosa que puedan ofrecer para la captura de los dos hombres, ofrecerán cinco millones de pesos.

De acuerdo con el relato de las autoridades, Caliche, José y Miquilena, cortaron una de las varillas de la celda en donde se encontraban privados de su libertad. Los guardias se dieron cuenta de lo sucedido luego de hacer la revisión rutinaria de las celdas, a las 6:40 a.m.

“Alrededor de las 5:00 AM pasó revista a las personas detenidas y estaban completos, al momento de pasar nuevamente a las 6:40 AM se percata que hacían falta estás personas”, señaló el primer reporte que ofreció Caracol Radio.

De acuerdo con el coronel, “en coordinación directa con la Fiscalía General de la Nación, se disponen las actividades propias en dos líneas: primero, operativos de búsqueda y, posteriormente, la recaptura de los individuos (...) se han activado plan candado y operativos en las vías”.

Según explicó el periódico El Tiempo, la reja que cortaron los fugitivos ya estaba débil, lo que hizo que para ellos fuera más fácil romper la estructura. Solarte, frente a esta situación, explicó que esta situación se presenta en varias unidades de reclusión y que, “hay casi 400 personas privadas de la libertad en varias de las instalaciones policiales de la Ciudad, sin las condiciones de seguridad que se requieren para garantizar que permanezcan privadas de la libertad”.