Invima autorizó segunda fase del tratamiento para covid-19 desarrollado por médico colombiano

Según Carlos Riveros, creador del tratamiento, hasta el momento no se han descubierto contraindicaciones para su procedimiento.

Carlos Riveros, médico colombiano, desarrolló un tratamiento experimental para el covid-19 basado en las enzimas ACE2. Imagen de referencia EFE/ José Pazos /Archivo
Carlos Riveros, médico colombiano, desarrolló un tratamiento experimental para el covid-19 basado en las enzimas ACE2. Imagen de referencia EFE/ José Pazos /Archivo

Carlos Riveros es un barranquillero especialista en medicina interna que, ante la impotencia de ver morir a sus pacientes y amigos más cercanos por covid-19, decidió investigar la enfermedad para desarrollar un posible tratamiento que, después de varias pruebas, fue aprobado por el Invima para utilizarse en Colombia.

Riveros fue criado en Cartagena, pero hace algunos años se radicó en los Estados Unidos, donde creó su procedimiento. “Nadie sabía qué hacer, prácticamente esperábamos a que la gente muriera. Así que empecé a investigar casi obsesivamente todo lo que había salido sobre el virus y sobre el anterior SARS (síndrome respiratorio agudo grave, por sus siglas en inglés), el de 2008”, dijo Riveros a la revista Semana en julio de 2020, cuando se dio a conocer su investigación.

Según relató el médico a la revista colombiana, llegaba todos los días a su casa a leer artículos médicos sobre enfermedades respiratorias. A pesar del cansancio físico y mental que dejaba la jornada en un hospital en plena pandemia, fue en un momento de inspiración a las 3:00 a. m., cuando a Riveros se le ocurrió una posible manera de tratar la enfermedad.

“Cogí dos artículos diferentes y los comparé: y en ese momento entendí lo que tenía que hacer. Empecé a escribir, a hacer anotaciones y saqué una combinación de dos medicamentos que habían sido efectivos antes, pero modificados en su estructura química, con la que creía que podíamos combatir el virus en su etapa temprana”, reveló el médico barranquillero.

Con la idea en mente y plasmada en papel, Riveros se decidió a probar su idea; encargó algunos materiales en Amazon y se dedicó a desarrollar el medicamento. Según explicó el médico a Salud Hernández en ‘Al Ataque’ de Semana, uno de los medicamentos es antiviral, mientras el otro cumple una función antinflamatoria y la idea es aplicarlo con nebulizaciones.

La creación del médico colombiano está basado en las enzimas ACE2, las cuales están presentes en las vías respiratorias y son las receptoras de los virus. Según las autoridades de salud, lo que hace tan contagioso al covid-19 es que una de sus proteínas posee la capacidad de transformarse genéticamente, así puede adherirse con más facilidad a las células.

El compuesto desarrollado por Riveros logra, aparentemente, que las partículas del virus no puedan adherirse a las ACE2, lo que hace más difícil el contagio y reduciría la propagación del coronavirus en una fase inicial.

Para el colombiano, la idea tenía lógica y debía funcionar, pero para llevarla a las autoridades sanitarias y lograr que se aprobara debía tener pruebas. ¿Quién iba a probar su medicamento? Ese era el principal problema.

Según lo que contó el médico, después de varias semanas de haber desarrollado el medicamento, tuvo un accidente en su lugar de trabajo y quedó expuesto ante un paciente positivo sin tapabocas ni elementos de bioseguridad. Carlos Riveros se asustó y creyó que ante la exposición lo más seguro es que podría estar contagiado, así que decidió probar su propio invento, después de algunos días de las nebulizaciones el médico no presentó ningún síntoma de coronavirus a pesar de haber estado expuesto, lo que le dio más confianza sobre su teoría.

El medicamento de Riveros fue probado por un colega con claros síntomas de neumonía por la enfermedad y este presentó mejoría 48 horas después de utilizar las nebulizaciones, luego vendrían más allegados de Riveros afectados por la pandemia, quienes durante el tratamiento experimental se tomaban tomografías en los pulmones, a petición de Riveros, para tener pruebas claras del funcionamiento de su creación.

Yo estaba enamorado de mi idea, pero sabía que podía ser muy subjetivo y tenía que encontrar a alguien externo, que la mirara objetivamente. Y me recomendaron al profesor Geoffrey Ling de la Universidad Johns Hopkins”, explicó a la revista y agregó que, aunque Ling fue reacio a revisar su propuesta pues, como esta, tenía cientos por revisar, una semana después lo llamó y le dijo “esto es increíble, ha estado ahí todo el tiempo, pero nadie lo ha visto”.

Ante el visto bueno de Ling, pero la recomendación de que buscara otro laboratorio porque el suyo tenía varias propuestas represadas, Riveros regresó a su natal Barranquilla y siguió desarrollando su medicamento con apoyo del centro de investigaciones médicas Cimedical.

“El doctor Riveros tuvo una idea muy interesante para frenar la replicación viral y me pareció muy interesante trabajar en ella y creo realmente que puede funcionar. Estamos trabajando con nuestro equipo para evitar que este virus siga haciendo daño”, dijo a El Heraldo, Juan José Jaller de Cimedical.

Después de seis meses trabajando arduamente en la investigación desde Barranquilla y tras superar la primera fase de pruebas establecida por el Invima, el instituto avaló que el medicamento se empiece a suministrar a algunos colombianos para iniciar la segunda fase de pruebas.

Según el medio barranquillero, la segunda fase empezó este lunes en la capital del Atlántico. Contarán con 60 pacientes positivos, quienes han sido escogidos por entidades de salud y que se ofrecieron voluntariamente a probar el tratamiento de Riveros.

El tratamiento desarrollado por el médico colombiano tiene una ventaja y es que, según explicó Riveros a La W, “hasta ahora no tenemos ninguna contraindicación. Todo lo que se ha hecho en el estudio de Fase I no se vio ningún cambio en la función pulmonar”.

MÁS SOBRE OTROS TEMAS:

ÚLTIMAS NOTICIAS