Vargas Lleras asegura que el nuevo Código Electoral debe ser hundido

El exvicepresidente aseguró que el proyecto de ley que hace trámite en el Congreso no garantiza un proceso de elecciones libre y transparente.

Cortesía: archivo Germán Vargas Lleras.
Cortesía: archivo Germán Vargas Lleras.

El proyecto de ley, radicado por la Registraduría Nacional, el Ministerio del Interior y el Consejo Nacional Electoral (CNE), que busca reformar el actual Código Electoral ya pasó el primer debate en el Congreso de la República. Ante el hecho, el exvicepresiente Germán Vargas Lleras, a través de su columna en El Tiempo, aseguró que es necesario revisar las nuevas reformas que se plantean e, incluso, sugiere hundirlas, pues, según el dirigente polñitico, no garantizan que el proceso de elección sea libre y transparente.

El exvicepresiente señaló que el proyecto de ley le dará facultades excepcionales al Gobierno nacional y, lo que es más grave, permitirá la creación, modificación y reclasificación de empleos, además de permitir incrementos salariales y crear varios fondos, pese a la existencia de uno en la Registraduría. Vargas Lleras denunció, de igual forma, que el presupuesto requerido por el registrador no podrá discutirse ni ser disminuido por el Congreso de la República. Estos incrementos descomunales tendrían un severo impacto fiscal.

Además, asegura el exvicepresidente, uno de los artículos estipula que la destitución de los cargos directivos, incluidos registradores delegados, especiales y municipales, podrá ser efectiva argumentando “pérdida de confianza”. Asimismo, los procesos de auditoría serán formulados por el registrador y el seguimiento a dicho proceso será auditado por personas nombradas por él mismo.

La reforma trae consigo nuevos conceptos como voto remoto, voto anticipado, voto mixto en máquina y tarjetón, voto a domicilio y voto para mayores de 14 años. Pese a que el exvicepresidente considera que son propuestas que vale la pena evaluar, le preocupa que estos nuevas formas del sufragio generen una enorme inseguridad jurídica que permita e incentive conductas fraudulentas.

Otra propuesta que para Vargas Lleras es casi imposible de llevar a la práctica es la elaboración de tarjetones para atender las solicitudes de comunidades ancestrales deseosas de ejercer su derecho bajo su propia lengua. Considera que los procesos operativos y económicos no hacen de ello una opción viable. También, se cuestiona el dirigente político si el Gobierno nacional ha hecho los cálculos sobre la conveniencia de la reforma y la afectación e impacto que tendría sobre el proceso electoral.

Vargas Lleras denuncia, además, que ya se han ejecutado más de 150 nombramientos de registradores y delegados y se han efectuado varios contratos, procesos que no le han sido informados a la ciudadanía y de los cuales se desconoce quiénes fueron los beneficiados y bajo qué parámetros. La pregunta suscitada por este actuar irregular es: “¿Qué garantías tendrán los demás candidatos, partidos y movimientos en las elecciones de 2022?”.

Otra de las propuestas incluida en los 271 artículos busca desaparecer las inhabilidades disciplinarias previas. La gravedad de este planteamiento, sostiene el exvicepresidente, radica en los posibles casos de corrupción que se presenten, pues aquellos inhabilitados en periodos previos, podrán acceder nuevamente a cualquier cargo. Por ello, el exvicepresidente cataloga esta nueva reforma como un despilfarro y un entramado de politiquería que si bien el Gobierno aún no reconoce, parece impulsar “con mensaje de urgencia y llamadas a los parlamentarios ponentes”.

Un propuesta más cobijada en el articulado son la ampliación de la jornada electoral hasta las cinco de la tarde, la imposición de transporte gratuito hacia los puestos de votación y la prohibición de la “violencia política” durante las campañas la profesionalización de funcionarios de la Registraduría.