Juez de paz salió ileso de un ataque sicarial en su contra en Risaralda

El hombre, que desarrolla sus labores sociales en Dosquebradas, logró responder al atentado con un arma traumática que llevaba en su poder.

Para el CERAC, la violencia política es aquella que busca causar un daño intencional a una persona involucrada en actividades de ejercicio del poder, representación colectiva de intereses, o ampliación y construcción de poder en la sociedad. EFE/Archivo
Para el CERAC, la violencia política es aquella que busca causar un daño intencional a una persona involucrada en actividades de ejercicio del poder, representación colectiva de intereses, o ampliación y construcción de poder en la sociedad. EFE/Archivo

El juez de paz Wilmer Quinceno Triana fue víctima de un atentado sicarial mientras se desplazaba en su vehículo personal por el barrio Villa María del municipio de Dosquebradas, Risaralda. El funcionario se dirigía a una finca cuando hombres armados dispararon en contra de su automóvil, atentado del que pudo defenderse respondiéndole a los sicarios con un arma traumática.

Juan Carlos Morales, comandante de la Policía Metropolitana de Pereira, aseguró que “el abogado que funge como juez de paz en Dosquebradas es víctima de un atentado, en donde dos sujetos que se movilizaban en una motocicleta dispararon en contra del vehículo en el que se movilizaba el funcionario. Se logra la ubicación del medio de transporte de los delincuentes y nuestros hombres de investigación criminal adelantan ahora las indagaciones para establecer responsabilidades del suceso, en el que por fortuna no resultó herida esta persona”.

Quinceno ya había interpuesto denuncia ante las autoridades de que estaba siendo víctimas de amenazas contra su vida, pues, según el juez de paz, había recibido, en varias ocasiones, llamadas intimidantes como consecuencia de las gestiones que realiza a favor de las comunidades de Dosquebradas.

“Él ya había denunciado e interpuso una querella por algunas llamadas que se le habían realizado y todo hace parte de la investigación que se está desarrollando”, recalcó el comandante Morales.

Las autoridades y Quinceno adelantan protocolos de seguridad para proteger la vida de este líder social que lleva tres años en el cargo. El juez de paz de unió a los 32 ciudadanos que fueron posesionados con el cargo de Jueces de Paz y de Reconsideración en el año 2017.

Aquellos ciudadanos fueron escogidos para ayudar con la solución de asuntos sociales entre los habitantes de las 12 comunas y los 2 corregimientos de Dosquebradas, como lo explicó en su momento el entonces alcalde de ese municipio Fernando Muñoz.

“Para mí es muy satisfactorio participar de este evento por mi espíritu comunitario, por mi formación en la acción comunal, en el servicio a la comunidad, por esa razón el venir al Concejo Municipal a dar posesión a los Jueces de Paz es algo satisfactorio y acompañar a estar personas que son las representación de la comunidad”, expresó Muñoz durante la ceremonia de los 32 ciudadanos que incluían a Wilmer, hoy víctima de amenazas de muerte.

Alberto Ramírez, compañero de labores de Wilmer, dejó claro con la posesión en los cargos que la distinción que le otorgaban a él y a los otros 31 ciudadanos era “muy importante la cual recibo con mucha responsabilidad, ya que entramos a conciliar muchos conflictos en las comunidades. Para mí esto es algo muy valioso y lo haremos con equidad”.

Según cifras del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), en lo que va del 2020, se ha registrado la muerte violenta de de 251 líderes sociales. Los departamentos más afectados por este tipo de crímenes son Cauca, que suma, hasta cifras de inicios de noviembre, 84 personas fallecidas, y Antioquía, que acumula 26 casos. Según Indepaz, semanalmente, en lo corrido del año, cada semana, en promedio, se han asesinado a seis defensores de los derechos humanos de sus comunidades.

Al Cauca y Antioquía le siguen Nariño con 25 víctimas mortales, Putumayo con 17, Valle del Cauca con 13, Norte de Santander acumula 12, Huila tiene 11, Córdoba suma 10, Chocó, 9, y Bolívar termina la lista de Indepaz con 7. Entre los líderes que más han estado siendo víctimas de violencia se encuentran los líderes Indígenas, los campesinos y los líderes comunales.