Boyacá Chicó no asistió a la cita con la trabajadora que los acusó de no pagarle

El presidente del club, Ricardo Hoyos, se había comprometido a hablar con Diana Rojas sobre las deudas que tiene el club con los fabricantes de la indumentaria para los ‘ajedrezados’.

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El representante de Boyacá Chicó no se presentó a la cita con Diana Rojas, de la empresa de ropa deportiva Quality Sports, para llegar a acuerdos y saldar la deuda que tienen con ella, y sus compañeras de trabajo, por el incumplimiento de la totalidad del contrato en la fabricación de ropa para el equipo, que fue el motivo del plantón del pasado sábado, como manera de protesta de las afectadas, frente al bus de la delegación que se disponía a desplazarse hacia Bogotá.

La trabajadora, quien ha liderado el reclamo, señaló ayer, miércoles, que el presidente del club, Ricardo Hoyos, no cumplió con el encuentro que él mismo propuso. La mujer le relató a los medios locales que el dirigente se comunicó con ella vía telefónica y le dijo que la razón de su ausencia fue una reunión con los contadores de la institución para poder cumplirles.

“Esperemos que no sea otra excusa para seguir dilatando los pago. Él tuvo el fin de semana para solucionarlo y solo espero que no me sigan faltando al respeto, porque esto lo es. Adquirimos un compromiso y yo vine aquí. Le estoy haciendo nuevamente la citación y espero que no vuelva a suceder, porque no me parece justo que me estén diciendo fechas y sigan y sigan sacando excusas”, manifestó Rojas.

La protesta de las mujeres, el fin de semana anterior, molestó al máximo accionista del equipo, Eduardo Pimentel, quien arremetió contra la agrupación el pasado domingo, a través de diálogo con W Radio. “Ellos entregaron la ropa, pero lastimosamente fue rechazada por el cuerpo profesional del equipo, a raíz de que la maquila fue perversa, fue ropa que no le quedaba a los jugadores. Ella tuvo que recoger toda la ropa”, señaló.

Se refirió a la millonaria deuda y le restó importancia, cuestionando la calidad de la indumentaria que confeccionaron. “Ellos quieren cobrar a la brava lo que mal han hecho, y nosotros creemos que no vale la pena estar aquí por una suma irrisoria de $ 22 millones. Nosotros pagamos de nuevo la hechura de esa ropa que ella no fue capaz de hacer bien”, agregó en la conversación con la emisora.

El directivo también mostró su intención de iniciar un proceso judicial en su contra por arrodillarse frente al vehículo. “Lo que hicieron con el bus me parece que es para demanda penal, por daños y perjuicios acontecidos en la institución, y por consiguiente tomaremos las medidas necesarias; de hecho, ya nuestros abogados recibieron la orden del presidente y de la junta directiva porque no pueden cobrar por mano propia lo que creen que se debe hacer”, sentenció Pimentel.

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