Así operaba en Colombia la excéntrica banda de narcos ‘Los Rolex’, una de las más buscadas del mundo

Autoridades estadounidenses desmantelaron a una de las organizaciones más buscadas en el mundo por narcotráfico y lavado de activos. Tenía varias modalidades para alcanzar sus objetivos criminales.

EFE/Orlando Barría
EFE/Orlando Barría

Una de las bandas más buscadas en el mundo, por sus delitos de narcotráfico y lavado de activos, cayó esta semana cuando, tras meses de investigación desde Colombia, México y Estados Unidos, finalmente fue desarticulada. Este sábado, la revista Semana entregó detalles hasta ahora desconocidos de la investigación que permiten dimensionar el actuar de la organización criminal.

Tras meses de seguimientos, se determinó que la banda no operaba desde México, como se creía, sino desde Colombia, donde se hacía llamar como ‘Los Rolex’. En todo caso, la banda sí hacía múltiples operaciones transnacionales que implicaban la producción y el envío de cocaína a Estados Unidos, Canadá y Europa.

Como hecho llamativo, las autoridades de policía en Colombia y Estados Unidos encontraron que usaban para sus delitos a personas que no dieran sospecha, como soldados, ancianos, amas de casa y personas del común. La Dijín se encargó de rastrear cuentas e interceptar llamadas para identificar al menos a 30 personas que se ofrecían como testaferros . Uno de ellos, se hacía llamar “El Doctor”, quien tendría contacto directo con la hija del capo mexicano Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán.

Las autoridades determinaron al menos tres modalidades a través de las cuales cometían sus fechorías, especialmente el lavado de activos. Una primera modalidad consistía en enviarles dólares a personas del común, quienes a cambio de recibirlos, obtenían un dinero. Como los giros se hacían a varias personas una sola vez, fue muy difícil seguirles la pista a estos dineros.

En la segunda modalidad usaban cargamento con mercancía de contrabando para ingresar el dinero a Colombia. Hecho el paso, funcionaba como un banco, con la diferencia de que los depósitos y retiros se hacían en metálico y con correos humanos. Las cantidades que manejaba la banda hacían la operación bastante engorrosa, por eso los billetes terminaban ‘encaletados’ en carros o sujetos al cuerpo de las personas, según reveló la revista Semana. Se calcula que diariamente se movían de esa manera unos 800 millones de pesos.

Los vehículos, particularmente camionetas de alta gama, eran parte de la tercera modalidad. Para pagar deudas en toda la cadena de producción y distribución de drogas, los delincuentes ofrecían camionetas como abono, prenda o garantía.

Una cuarta modalidad, ya bastante conocida entre los narcos, consistía en poner propiedades, apartamentos y fincas a nombre de terceros para ‘asegurar’ los cargamentos en caso de que tuvieran problemas con los envíos.

Nunca se escondían

Como hecho particular, la investigación que hizo pública Semana reveló que, contrario a lo que se pudiera pensar, ‘Los Rolex’ que se dedicaban al lavado de dinero no operaban en las sombras si no todo lo contrario. Al parecer, su estrategia consistía en ser visibles y hacer cambios de divisas a plena luz del día, en lugares reconocidos como centros comerciales, estaciones de gasolina y lugares públicos.

Toda la operación estaba cuidadosamente ensamblada. Las comunicaciones interceptadas no permitían determinar en todos los casos qué tipo de actividad se estaba planeando, pues toda la organización usaba un lenguaje cifrado que les tomó más de un año descifrar a los investigadores.

‘Los Rolex’ permitieron a las autoridades dimensionar el alcance logístico que puede llegar a tener una organización criminal de este tamaño. Pues operaban como cualquier empresa organizada, ubicaban estratégicamente a sus cabecillas y funcionaban como ‘un reloj suizo’ en cuanto a transporte, escondites, métodos de distracción, corrupción en el sector privado y público y hasta sofisticados métodos de comunicación.

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