Los niños y niñas en Colombia ahora podrán ser registrados con el apellido de sus madres de primero gracias a una decisión de la Corte Constitucional
Los niños y niñas en Colombia ahora podrán ser registrados con el apellido de sus madres de primero gracias a una decisión de la Corte Constitucional


La Corte Constitucional colombiana tumbó en reciente sentencia una ley de hace 30 años que establecía el procedimiento para registrar a los hijos en el país. En dicha ley solo se permitía colocar de primero el apellido del padre, luego el de la madre, lo cual consideró la Corte que iba en contra de la equidad de género.

El estudio del caso se dio por una demanda del abogado Juan Pablo Pantoja a la norma, la cual fue estudiada por el magistrado Alberto Rojas Ríos, quien le dio ponencia positiva que lego fue votada mayoritariamente en plenaria ocho votos a favor y uno en contra.

En específico se señala que el texto de la norma es discriminatorio frente a los derechos de la mujer, porque reza: “en el registro de nacimiento se inscribirán como apellidos del inscrito, el primero del padre, seguido del primero de la madre, si fuere el hijo legítimo o extramatrimonial reconocido o con paternidad judicialmente declarada; en caso contrario, se le asignarán los apellidos de la madre”.

Según la demanda, la expresión “seguido del” resulta discriminatorio con la mujer pues elimina la posibilidad del consenso entre los padres.

“La consagración de dicha discriminación sin sustento racional y con fundamento más idiosincrático que jurídico es una limitación a la libertad de pareja en un perjuicio de la igualdad”, dice la demanda.

La decisión de la Corte le pone un plazo de un año al Congreso de la República para legislar y reglamentar la forma en la que se harán los registros de nacimiento de los niños colombianos contando con un enfoque de género que proteja los derechos de la mujer y de las madres y abra la posibilidad de que los padres bajo común acuerdo decidan que apellido llevará primero menor.

Mientras que el Congreso legisla sobre el tema, la Corte al declarar inexequible la Ley 54 de 1989, permitió que desde ya los padres puedan registrar a sus hijos con el orden de apellidos que ellos deseen ante una autoridad competente, si no se ponen de acuerdo, el orden de los apellidos puede ser definido por sorteo.

Esta no es la primera vez que se debate este tema en el país, pues ha habido intentos fallidos de modificar la norma en el Congreso, incluso hace 25 años, en 1994, la Corte Constitucional había estudiado otra demanda que buscaba tumbar la Ley y permitir registrar a los recién nacidos con el orden de apellidos definidos por los padres.

En ese entonces, dentro de un contexto sociocultural muy distinto al de hoy, los magistrados del alto tribunal definieron que el orden de los apellidos no influía en un tema de derechos y que alterar la forma en que se registraban a los menores causaría un desorden institucional grande por lo que decidieron dejar la ley tal cual estaba.

“Ello crearía el desorden y haría difícil la identificación de las personas: en una familia habría, por ejemplo, hermanos carnales que llevarían primero el apellido paterno, y otros el materno. Pero, por el hecho de definir los padres, a veces en medio de disputas, el orden de los apellidos, ¿se avanzaría en el camino de la igualdad? Evidentemente, no, y ello por una razón elemental: el orden de los apellidos del hijo, nada significa en relación con sus derechos, ni con los de los padres”, dijo la Corte en aquel momento.

Dos décadas después el tribunal constitucional cambió su postura y apostó por promover un enfoque de género más inclusivo y ponerse a tono con países europeos como España, Italia o Suecia; o con sus vecinos latinos Argentina, Uruguay o México, que permiten registrar a los recién nacidos con el apellido materno de primero.