El caso más grave en contra de los militares colombianos son los falsos positivos, ejecuciones extrajudiciales en las que civiles se hacían pasar por guerrilleros para engordar las cifras de bajas en combate y obtener beneficios
El caso más grave en contra de los militares colombianos son los falsos positivos, ejecuciones extrajudiciales en las que civiles se hacían pasar por guerrilleros para engordar las cifras de bajas en combate y obtener beneficios

Por acogerse al Sistema de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición que creó el acuerdo de paz como modelo de justicia transicional, el 95% de los militares condenados por crímenes relacionados con el conflicto y que se encontraban presos en cárceles o guarniciones militares, hoy se encuentran en libertad.

Así lo afirmó el jefe del departamento jurídico integral del Ejército, Javier Ayala, quien precisó que por lo menos unos 2.045 militares ya están aportando verdad a la Jurisdicción Especial de Paz -tribunal creado para juzgar con penas alternativas los crímenes del conflicto- y por eso accedieron a los beneficios de la justicia transicional, 1.139 de ellos tienen libertad anticipada y condicionada.

A 381 la justicia ordinaria les concedió la libertad y a 278 les fueron revocadas las medidas de aseguramiento.

Hoy están de alguna forma en libertad transitoria, condicionada y anticipada, solo nos queda el 5% en nuestras cárceles militares”, dijo Ayala.

De acuerdo con la información aportada en la última actualización de la justicia de paz, unos 247 uniformados siguen privados de la libertad en una Unidad Militar, esperando poder acceder a los beneficios jurídicos por contar verdad y contribuir a reparar a las más de ocho millones de víctimas del conflicto armado en el país.

"Solo nos queda el 5 % en nuestras cárceles militares, y ellos están bajo beneficios; muchos están trabajando dentro de la Jurisdicción, como lo estipula la ley", agregó.

Ese porcentaje responde a militares involucrados en hechos relacionados con falsos positivos -ejecuciones extrajudiciales- lo que representa 247 personas. Otro 3%, 63 hombres, está pendiente de colaborar con la justicia de paz; mientras que 33 uniformados, un 2%, esperan que se defina si se les otorgará el beneficio de la libertad.

Ayala hizo hincapié de que los militares en la JEP no solo llegan a aportar verdad, como victimarios, sino también en condición de víctimas, ya que muchos de ellos y de sus familias fueron los que más vivieron los rigores del conflicto.

Los militares también somos víctimas. Padecimos el desplazamiento, el despojo de tierras y otras violaciones de derechos humanos”, reiteró.

El Ejército de Colombia prepara una serie de informes para ser presentados en la JEP que pretenden avanzar en la construcción de una verdad plena desde la perspectiva de los militares.

En el modelo de justicia transicional implementado por Colombia para terminar su conflicto armado de más de medio siglo se prima la obtención de verdad plena y de reparación a las víctimas sobre la dureza de las penas privativas de la libertad. No obstante, la verdad entregada a los tribunales de paz debe ser contrastada y verificable y debe satisfacer a las víctimas, si esto no se cumple los beneficios obtenidos pueden ser retirados.

El principal caso contra los militares en Colombia son los falsos positivos, una serie de ejecuciones extrajudiciales de civiles que hacían pasar como guerrilleros para engordar los números de bajas en combate. No hay claridad de la cifra exacta de estas ejecuciones, ya que según la fuente varían entre los 4 mil casos y los más de 10 mil.