El ministerio de Salud de Colombia consideró nocivos a los vapeadores, cigarrillos electrónicos y Sistemas Administradores de Nicotina (Foto: Shutterstock)
El ministerio de Salud de Colombia consideró nocivos a los vapeadores, cigarrillos electrónicos y Sistemas Administradores de Nicotina (Foto: Shutterstock)

El ministerio de Salud de Colombia consideró por primera vez como nocivos a los vapeadores, cigarrillos electrónicos y Sistemas Administradores de Nicotina. Después de recoger abundante evidencia científica, el ministerio afirmó que estos dispositivos no sirven para dejar de fumar, pueden causar adicción y aumentan el riesgo de enfermedades cardiovasculares, por lo que no es cierto que sean más seguros.

El ministerio aseguró que estaba preparando un proyecto de Ley para reglamentar el uso de los vapeadores, cigarrillos electrónicos y narguiles, para “seguir avanzando en su esfuerzo por brindar mayor bienestar y condiciones de salud a los colombianos”.

“Colombia viene avanzando en la lucha contra el tabaco dentro del convenio internacional que existe y también hace aproximaciones a los nuevos dispositivos. Estamos trabajando en un proyecto de ley y permanentemente publicamos información y elementos educativos para la comunidad en general y para los profesionales. Estamos sacando una nueva circular para darles un marco reglamentario a estos nuevos elementos y vamos a volver un evento de interés en salud pública las condiciones de salud asociadas al uso de los nuevos dispositivos”, explicó el viceministro de Salud Iván Darío González por medio de un comunicado público.

De acuerdo con el viceministro, el gobierno colombiano viene trabajando de la mano de la comunidad científica para realizar estudios y recoger experiencias internacionales que den luces sobre los posibles riesgos que puede tener la práctica del vapeo. En agosto, por ejemplo, financió un estudio del Instituto de Evaluación Tecnológica de Salud (IETS) en el que se demostró, entre otras cosas, que vapear no reduce los efectos nocivos de la nicotina.

La legislación anunciada por el ministerio para estos dispositivos sería entonces similar a la que tienen los cigarrillos convencionales en Colombia, prohibiendo por ejemplo su venta y consumo para los menores de edad.

En junio, San Francisco se convirtió en la primera ciudad importante en los Estados Unidos en prohibir la venta de cigarrillos electrónicos (Foto: David Paul Morris / Noticias Bloomberg)
En junio, San Francisco se convirtió en la primera ciudad importante en los Estados Unidos en prohibir la venta de cigarrillos electrónicos (Foto: David Paul Morris / Noticias Bloomberg)

Así lo manifestó en entrevista con Blu Radio José Fernando Valderrama, encargado de Enfermedades No Transmisibles de esa cartera, quien además señaló que se podría restringir la publicidad que invite al público general a consumir cigarrillos electrónicos y productos afines; y prohibir su uso en espacios libres de humo por la potencial afectación que el humo de estos dispositivos puede emitir a terceros.

“Tenemos que minimizar los potenciales riesgos que existen para la salud con sustancias como el propilenglicol, presente en estos dispositivos. Hay que advertir sobre esos potenciales efectos nocivos”, aseguró Valderrama. Las preocupaciones del Gobierno también se sustentan en las advertencias de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que ha señalado que “las soluciones y emisiones de estos artículos contienen otros productos químicos, algunos de ellos considerados tóxicos”.

La conclusión del estudio del IETS es clara en señalar que los vapeadores que usan nicotina y los que usan otros líquidos como propilenglicol o alcoholes como glicerol, producen un daño similar, por lo que no pueden considerarse como una alternativa más saludable para dejar de fumar.

No existe diferencia significativa entre el consumo de los sistemas de electrónicos de dispensación de nicotina y los que no contienen nicotina”, afirma un aparte del estudio.

También señala que estos dispositivos contienen partículas ultrafinas que incrementan el riesgo de enfermedades coronarias, cáncer de pulmón y asma. Algunos tienen además sustancias como benceno, tolueno, etilbenceno, xileno, formaldehído, acetaldehído, butltaldehído, acroleína, acetona y otras asociadas con el cáncer. Esto contradice el argumento de la industria del vapeo, que incluye a los productores y comercializadores de productos como e-cigarrillos, vaporizadores personales, e-cigs- e-hookahs, mods, plumas de vapor o sistemas de tanque.

La Asociación Colombiana de Vapeadores, por ejemplo, ha asegurado que estos dispositivos ayudan a reducir el riesgo de la adicción al tabaco y algunas empresas como Vape Colombia promocionan sus productos afirmando que “de acuerdo con los más recientes estudios por parte del gobierno británico, a través del Colegio Real de Médicos y el Public Health England (PHE), los dispositivos electrónicos de vapeo son 95 % más seguros que fumar, convirtiéndolos así en una estrategia clave para ayudar a reducir impactos potenciales en la salud relacionados con el tabaquismo”.

Pero el Ministerio de Salud sostiene que esto no es cierto y con el anuncio de una pronta legislación al respecto abre la puerta a la prohibición o restricción de estos dispositivos de vapeo en Colombia, siguiendo los pasos de países como Reino Unido, Australia, Brasil, Chile, España y Venezuela.