(Gentileza Semana)

La revista Semana dio a conocer la desgarradora historia de un hombre que intentaba cruzar la frontera desde Venezuela para trabajar en Colombia y conseguir dinero para su necesitada familia, pero sus productos fueron decomisados y tuvo que regresar a su país con las manos más vacías que antes.

Jhon Neira viajaba con dos kilos de pescado que pretendía vender en la frontera. La Guardia venezolana le cobró un "impuesto" por pasar con el producto y le aseguraron que las autoridades colombianas lo dejarían pasar. Eso contó en entrevista con Semana.

Pero al llegar a la entrada de Colombia, el control de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales de Colombia –Dian– le decomisó los pescados y los cubrió de cal para que no fueran comercializados.

"Solo quiero llevar comida a mi casa. Estamos pasando una situación muy grave. Tengo una hija de 2 años", dijo entre lágrimas y desconsolado el hombre a Semana.

Personas de varios países como Estados Unidos, México y Panamá han intentado rastrearlo, sin éxito, para brindarle alguna ayuda económica.

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