¿Puede el COVID-19 propagarse desde la vida silvestre congelada?

Los estudios de China sugieren que el coronavirus se puede transmitir en superficies congeladas, pero los científicos dicen que es poco probable que así sea como comenzó la pandemia

Pescadores trabajan en un mercado local en Niza en medio del brote de la enfermedad por coronavirus (COVID-19) en Francia (Reuters/Eric Gaillard)
Pescadores trabajan en un mercado local en Niza en medio del brote de la enfermedad por coronavirus (COVID-19) en Francia (Reuters/Eric Gaillard)

Crece el impulso de la sugerencia de que el coronavirus puede propagarse desde la vida silvestre congelada infectada, advierte una investigación publicada en la revista científica Nature. Una misión de investigación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en China no descartó la idea de que este modo de transmisión contribuyó a los primeros brotes de COVID-19, aunque los investigadores dicen que es poco probable que haya comenzado la pandemia.

En una conferencia de prensa a principios de este mes, el equipo de la OMS concluyó que el virus probablemente provenía de los murciélagos y se transmitía a las personas a través de un animal intermedio vivo. Pero el equipo también dijo que era importante investigar si la carne congelada de animales salvajes criados en granjas chinas podría haber estado contaminada con el virus y haber dado lugar a uno de los primeros brotes reportados, en el mercado de mariscos de Huanan en Wuhan, China.

“Todos pensamos que el asunto de la cadena de frío era una hipótesis razonable que debía tenerse en cuenta”, sostiene el miembro del equipo Dominic Dwyer, virólogo de New South Wales Health Pathology en Sídney, Australia. Pero se necesita trabajar más para establecer cómo la vida silvestre congelada podría haberse contaminado, dice. Se espera que un informe del equipo de la OMS presente datos sobre la hipótesis la próxima semana.

Pero el llamado del equipo de la OMS para investigar la carne congelada infectada se ha confundido con sugerencias de China de que el virus puede propagarse en superficies congeladas. Durante meses, los medios de comunicación del país han promovido la idea de que el virus podría haber llegado a Wuhan en la vida silvestre congelada importada del extranjero. Los brotes locales posteriores de SARS-CoV-2 también se han relacionado con alimentos congelados importados, y los científicos en China también han publicado un creciente cuerpo de evidencia de que la transmisión en carne congelada es teóricamente posible.

Muchos científicos fuera de China, sin embargo, sostienen que esta teoría de la “cadena de frío” es una pista falsa en la búsqueda general del origen de la pandemia y es un intento de desviar las críticas. Dicen que es raro que el SARS-CoV-2 se transmita de una persona a otra a través de superficies contaminadas.

En noviembre, a raíz de una serie de brotes en China, las autoridades introdujeron la desinfección obligatoria de los productos congelados importados para evitar la transmisión superficial (Reuters)
En noviembre, a raíz de una serie de brotes en China, las autoridades introdujeron la desinfección obligatoria de los productos congelados importados para evitar la transmisión superficial (Reuters)

Transmisión posible

Algunos estudios sugieren que la transmisión superficial en superficies heladas es factible. Una preimpresión publicada en bioRxiv por investigadores en Singapur en agosto, que no ha sido revisada por pares, encontró que el SARS-CoV-2 puede permanecer infeccioso en la superficie de la carne congelada o refrigerada durante más de tres semanas.

Dos meses después, investigadores de China vincularon en junio un brote en Beijing con el mercado Xinfadi de la ciudad. Los primeros casos se produjeron después de 56 días sin transmisión comunitaria en la ciudad y estaban relacionados con una cepa distinta de SARS-CoV-2. Los investigadores del brote encontraron partículas virales de la misma cepa en salmón almacenado en frío en un puesto del mercado.

El equipo de investigación de la OMS tuvo en cuenta estos hallazgos. “Pasamos mucho tiempo analizando la evidencia del brote del mercado Xinfadi de Beijing. Es un trabajo realmente bueno. Entraron en detalles para tratar de encontrar conexiones con una fuente“, reconoce el miembro del equipo Peter Daszak, presidente de EcoHealth Alliance, una organización de salud global sin fines de lucro en la ciudad de Nueva York.

En un tercer estudio, publicado el pasado mes de noviembre, otro grupo de científicos de China informó del aislamiento de virus infecciosos del embalaje de bacalao congelado que se pensaba que había sido la fuente de infección en los trabajadores portuarios de Qingdao, en la provincia oriental de Shandong, en septiembre.

“No tenemos ninguna razón para suponer que podría no suceder”, dice Erwin Duizer, virólogo del Instituto Nacional Holandés de Salud Pública y Medio Ambiente en Bilthoven.

En noviembre, a raíz de estos y otros brotes en China, las autoridades introdujeron la desinfección obligatoria de los productos congelados importados para evitar la transmisión superficial.

Antes del cierre del mercado de Huanan en enero de 2020, 10 de sus 653 puestos vendían vida silvestre viva o congelada capturada en la naturaleza o traída de granjas (AFP)
Antes del cierre del mercado de Huanan en enero de 2020, 10 de sus 653 puestos vendían vida silvestre viva o congelada capturada en la naturaleza o traída de granjas (AFP)

Enlace de origen

El equipo de la OMS no cree que la pandemia haya comenzado por la transmisión en alimentos o envases. Sin embargo, los investigadores consideran posible que un animal infectado con el virus haya sido la fuente del gran brote temprano en el mercado de mariscos de Huanan.

También es posible que “la gente haya entrado en el mercado ya infectada y luego haya provocado un brote en el mercado, o que un producto haya salido al mercado”, indica Dwyer, y agrega que “es muy difícil estar seguro” y todas las opciones siguen sobre la mesa.

Antes del cierre del mercado de Huanan en enero de 2020, 10 de sus 653 puestos vendían vida silvestre viva o congelada capturada en la naturaleza o traída de granjas. Se sabe que los animales, incluidos los mapaches y los tejones hurón, son susceptibles a los coronavirus, dice Dwyer. Cuando los investigadores revisaron el mercado después del cierre, ninguna de las carnes o animales que muestrearon, incluidas las carcasas congeladas, resultó positivo para el SARS-CoV-2. Sin embargo, según el especialista, es posible que no se hayan tomado suficientes muestras para descartarlas como fuente de infecciones.

Si los cadáveres congelados o descongelados estuvieran infectados con el virus, la manipulación de los animales podría haber planteado un riesgo de infección, destaca Andrew Breed, epidemiólogo veterinario de la Universidad de Queensland en Brisbane. Esto podría ser especialmente cierto en el caso de los animales huéspedes intermedios, que son propensos a esparcir grandes volúmenes de virus porque sus sistemas inmunitarios no están adaptados para defenderse de la infección. La carne de animales silvestres congelada se ha relacionado con brotes de virus como el del ébola en África, por lo que no sería la primera vez, señala Duizer.

Pero Breed agrega que se sabe poco sobre el estado de los alimentos durante el transporte al mercado. “La congelación y descongelación definitivamente reducirá la viabilidad de ciertos tipos de virus, incluidos los coronavirus”, subraya.

Duizer y otros argumentan que es mucho más probable que el SARS-CoV-2 se haya transmitido por primera vez a las personas de un animal vivo (Reuters)
Duizer y otros argumentan que es mucho más probable que el SARS-CoV-2 se haya transmitido por primera vez a las personas de un animal vivo (Reuters)

Los animales vivos son una fuente más probable

Duizer y otros argumentan que es mucho más probable que el SARS-CoV-2 se haya transmitido por primera vez a las personas a partir de un animal vivo.

La mayoría de los animales salvajes que se comercializan en China están vivos, dice Chris Walzer, médico veterinario de la Wildlife Conservation Society en la ciudad de Nueva York. Muchos de ellos llegan a los mercados desde granjas en China. “Se llevan todas esas especies naturalmente distantes a un solo lugar, por lo que hay más posibilidades de incubar y generar un nuevo virus”, explica Qiuhong Wang, virólogo de la Universidad Estatal de Ohio en Wooster.

Dwyer advierte que es crucial averiguar si los trabajadores de las granjas de vida silvestre que suministran productos a los mercados de Wuhan tienen anticuerpos de la infección con SARS-CoV-2. Eso, dice, será clave para localizar el origen último de la pandemia.

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