Alexandra Cousteau y su ambicioso plan para restaurar los océanos antes de 2050

La cineasta y activista, asegura que su proyecto “Oceans 2050” es económicamente viable

Alexandra Cousteau y parte de su equipo
Alexandra Cousteau y parte de su equipo

La familia Cousteau lleva el amor por la naturaleza en las venas. Alexandra, cineasta y activista, nieta del reconocido Jacques, quien mostró en 1968 en la pantalla chica las maravillas del mundo submarino, tiene un ambicioso plan basado en la ciencia y en el mercado del carbono azul para restaurar los océanos antes de 2050, a través de su proyecto “Oceans 2050” y un gran equipo que cuenta con el destacado profesor en oceanografía biológica y ecología marina, Carlos Duarte.

Alexandra Cousteau aprendió a bucear a los siete años junto a su abuelo
Alexandra Cousteau aprendió a bucear a los siete años junto a su abuelo

Al momento de la emisión llevada a cabo por Jacques Cousteau, el mundo acuático ya había perdido muchas de sus especies, pero actualmente existe la mitad de la biodiversidad que hace 50 años. Por tal motivo, la licenciada en relaciones internacionales Alexandra Cousteau, aseguró que “conservar” lo que queda ya no es suficiente, sino que hay que “restaurar la abundancia” sin dañar, porque eso es lo que se merecen las nuevas generaciones.

Gracias a Carlos Duarte, Chief Scientist de Oceans 2050, Alexandra se dio cuenta de que su sueño era económicamente viable. Su plan: el cultivo de algas marinas.

El profesor Carlos Duarte
El profesor Carlos Duarte

El proyecto de cultivo de algas marinas es beneficioso para el ambiente ya que estas plantas absorben mucho dióxido de carbono que se encuentra disuelto en el océano, reducen los efectos de la acidificación del agua y crean y proporcionan un hábitat adecuado para cientos de animales. Además, estabilizan la química del agua y absorben los nutrientes que pueden causar daño a los ecosistemas si se vuelven sobreabundantes.

Actualmente la organización realiza la primera investigación científica internacional sobre los beneficios ambientales de la acuicultura de algas para que empresas, organizaciones y países inviertan en el mercado de carbono azul.

Las algas marinas se pueden cultivar en líneas, algo bastante sencillo. A lo largo de los años resultaron ser exitosas, sin embargo menos del 0,1% de los océanos del mundo las incorporan. Normalmente, solo se utilizan sus productos para alimentos. Por eso, Oceans 2050 propone llevar a cabo este estudio para así promover la expansión de estos cultivos.

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La directora comercial y líder del proyecto, Megan Reilly Cayten, afirmó que “la creación de créditos de carbono para el cultivo de algas marinas permitirá que las corporaciones y otros inviertan en créditos de carbono azul a una escala mucho mayor que la disponible en la actualidad, y con beneficios colaterales muy significativos en la restauración de los océanos y los medios de vida de todos los que dependen de ellos”.

Al finalizar la investigación de 15 meses, Oceans 2050 presentará sus resultados para su aprobación en el mercado voluntario de carbono. Su idea es que se emitan créditos de compensación de carbono a los agricultores de algas de todo el mundo para beneficiarlos económicamente.

Bosques de algas marinas Kelp
Bosques de algas marinas Kelp

La iniciativa resalta que el océano debe desempeñar un papel importante en la restauración del clima; que ya ha absorbido el 25% del carbono emitido desde la Revolución Industrial y que, hasta ahora, la gran mayoría de las soluciones a la crisis climática basadas en la naturaleza se han centrado en la tierra.

La presidenta de Oceans 2050, declaró: “Establecer una agenda de restauración es la respuesta adecuada al estado actual de los océanos y al pronóstico devastador de continuar ‘como siempre’. Nos ofrece una nueva estrategia y una medida alternativa del éxito. Más importante aún, este es un nuevo paradigma para vivir en el planeta que abraza el retorno a la abundancia”.

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