Jair Bolsonaro le pidió al Ministerio de Salud un estudio para que la mascarilla no sea obligatoria entre vacunados o curados de COVID-19 en Brasil

El presidente se quejó: “¿Hasta cuándo vamos a ser rehenes de la máscara?”. Su país lleva contabilizadas más de 482.000 muertes y 17,2 millones de contagios de coronavirus

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, sostiene su mascarilla (REUTERS/Adriano Machado)
El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, sostiene su mascarilla (REUTERS/Adriano Machado)

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, pidió este jueves al Ministerio de Salud un estudio de factibilidad para que el uso de mascarilla no sea más obligatorio en personas vacunadas o curadas de COVID-19, un virus que ha dejado en el país más de 482.000 muertes y 17,2 millones de contagios.

El ministro de Salud, Marcelo Queiroga, “va a ultimar un parecer con miras a no tornar más obligatorio el uso de mascarillas para aquellos que estén vacunados o que ya fueron contaminados”, declaró Bolsonaro en su programa semanal a través de Facebook y YouTube.

Queiroga, sin dar detalles, confirmó el pedido del jefe de Estado, pero indicó que cualquier determinación al respecto dependerá del avance de las vacunas, de las cuales se han distribuido 103 millones de inmunizantes, alcanzando 71 millones de personas con la primera dosis y 21,4 millones con dos.

Según Bolsonaro, la medida sería para “retirar ese ‘símbolo’, que, obviamente, tiene solo su utilidad para quien está infectado”.

No podemos vivir toda una vida con esa opresión. Si la persona se curó o está vacunada no veo necesidad. ¿Vamos a ser rehenes de la máscara hasta cuándo?”, cuestionó Bolsonaro, quien llamó de “hipócritas” a los gobernadores y alcaldes que multan las personas por no usar el tapabocas, pero que “no dan ejemplo”.

Una trabajadora de salud mide la temperatura de un viajero en una barrera sanitaria mientras ella y otros llegan al aeropuerto de Congonhas en San Pablo, Brasil (REUTERS/Amanda Perobelli)
Una trabajadora de salud mide la temperatura de un viajero en una barrera sanitaria mientras ella y otros llegan al aeropuerto de Congonhas en San Pablo, Brasil (REUTERS/Amanda Perobelli)

“San Pablo es el estado que más cerró todo y el que más muertes tiene” y su gobernador, Joao Doria, -del que no citó el nombre- “se va a un hotel en Río de Janeiro para broncearse sin distanciamiento y sin mascarilla”, aseveró.

Bolsonaro, que ya tuvo coronavirus y se curó, no acostumbra usar mascarillas en actos públicos y anticipó que el sábado, en una caravana de motocicletas con simpatizantes en San Pablo, en la que pretende participar, no usará el tapabocas y está “consciente” de que puede ser multado como ya ocurrió en otras ciudades.

El mandatario es uno de los líderes mundiales más escépticos frente a la gravedad de la pandemia y que defiende el tratamiento precoz del COVID-19 con medicamentos sin eficacia comprobada.

Copa América

En su intervención semanal en vivo a través de las redes sociales, Bolsonaro celebró la decisión de la Corte Suprema que formó mayoría para autorizar la realización de la Copa América de fútbol y rechazó tres pedidos interpuestos por la oposición y organizaciones sindicales para vetar el torneo.

Brasil acogerá en Río de Janeiro, Brasilia, Goiania y Cuibá, entre el 13 de junio y el 10 de julio, la Copa América 2021, el torneo sudamericano con diez selecciones, después de Colombia, por problemas de orden público, y Argentina, por la crisis sanitaria, desistieron de organizarlo.

El domingo estaremos en la apertura, con Brasil-Venezuela (en Brasilia), y vamos a masacrar a Venezuela, porque la rivalidad solo tiene que ser en el fútbol”, aseveró Bolsonaro, quien negó su interferencia ante una eventual salida del técnico Tite en caso de que la selección boicotease el torneo negándose a participar.

“En ningún momento nuestro Gobierno intervino en eso de cambiar técnico o no”, aseveró.

(Con información de EFE)

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