Brasil: el estado de San Pablo superó las 100.000 muertes por COVID-19

Acumula una cuarta parte de las víctimas fatales del gigante latinoamericano, que ya alcanzó los 420.000, con más de 15 millones de casos positivos

Empleados del servicio funerario entierran a una víctima de la covid-19, en el cementerio de Vila Formosa, en São Paulo (Brasil). EFE/Edson Lopes Jr./Archivo
Empleados del servicio funerario entierran a una víctima de la covid-19, en el cementerio de Vila Formosa, en São Paulo (Brasil). EFE/Edson Lopes Jr./Archivo

San Pablo, el estado brasileño más afectado por la pandemia del coronavirus, superó este sábado la barrera de las 100.000 muertes asociadas a la covid-19, una cifra superior a la de países enteros, como Colombia, España o Alemania.

De acuerdo con los datos de la Secretaría de Salud, San Pablo, el más poblado de los 27 estados de Brasil, con unos 46 millones de habitantes, sumó 660 muertes en el último día, con lo que el balance total se elevó hasta los 100.649 decesos en la región.

Ese número equivale a casi una cuarta parte de los fallecidos por covid-19 registrados en todo en Brasil, que rozan los 420.000 de entre los más de 15 millones de positivos.

Asimismo, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), está por encima de los óbitos de países como Alemania (84.648), España (78.726) o Colombia (76.414), y se acerca a la de otros como Francia (105.339) y Rusia (112.992).

Grafittis en las calles de San Pablo homenajeando al personal de salud que estuvo en la primera línea de la pandemia de COVID-19. REUTERS/Amanda Perobelli
Grafittis en las calles de San Pablo homenajeando al personal de salud que estuvo en la primera línea de la pandemia de COVID-19. REUTERS/Amanda Perobelli

El primer caso de coronavirus en Brasil, que fue además el primero de Latinoamérica, se registró en Sao Paulo el 26 de febrero de 2020 y desde entonces acumula ya 2.997.282 infectados, después de notificar 13.100 contagios en las últimas 24 horas.

Pese a la ligera desaceleración de la pandemia de las últimas semanas, la red hospitalaria paulista aún está bajo una fuerte presión, con un 78,5 % de las camas de terapia intensiva ocupadas, lejos del 90 % de marzo pasado, cuando también hubo problemas con el suministro de fármacos para los pacientes intubados.

Con una incidencia del virus aún en cota elevadas, el Gobierno de San Pablo empezó a flexibilizar el pasado 18 de abril las rígidas restricciones a la movilidad que adoptó semanas anteriores, al autorizar de nuevo la reapertura de comercios e iglesias.

En este marco, los especialistas epidemiológicos han alertado ya de la llegada de una tercera ola de contagios, sin haber superado todavía esta segunda, que se vio agravada por la circulación de variantes a priori más infecciosas, entre ellas dos de origen brasileño, la P.1 de Manaos y la P.2 de Río de Janeiro.

Una mujer y un niño se sientan cerca de las tumbas donde fueron enterradas las personas que fallecieron debido a la enfermedad del coronavirus, luego de que el municipio abrió el acceso al cementerio Parque Taruma antes del Día Nacional de la Madre en Manaus, Brasil. 7 de mayo de 2021.. REUTERS/Bruno Kelly
Una mujer y un niño se sientan cerca de las tumbas donde fueron enterradas las personas que fallecieron debido a la enfermedad del coronavirus, luego de que el municipio abrió el acceso al cementerio Parque Taruma antes del Día Nacional de la Madre en Manaus, Brasil. 7 de mayo de 2021.. REUTERS/Bruno Kelly

Bolsonaro denuncia un “bochorno”

Mientras tanto, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, calificó este sábado de “bochorno” la comisión instalada en el Senado que investiga posibles omisiones de su Gobierno en la gestión de la pandemia del coronavirus.

”Es un bochorno, sólo se habla de cloroquina. Pero el que es contrario no ofrece alternativa. ¿Alguien ya tomó aquí?”, preguntó el gobernante a un grupo de seguidores, en la puerta de su residencia oficial en Brasilia.

Bolsonaro, líder de una negacionista ultraderecha brasileña que niega la gravedad del nuevo coronavirus, adelantó que grabará en los próximos días un video con algunos de sus ministros en pro de este fármaco antipalúdico, cuya eficacia contra la covid-19 no está comprobada científicamente.

En la imagen, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro. EFE/Andre Coelho/Archivo
En la imagen, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro. EFE/Andre Coelho/Archivo

”Vamos a hacer un video con todos aquellos ministros que tomaron hidroxicloroquina (derivado de la cloroquina) para que digan: Yo la tomé. Es la alternativa del momento. ‘Ah, pero no tiene comprobación científica’, pero es que tampoco hay algo diciendo lo contrario”, se justificó.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) se ha pronunciado en diversas ocasiones al respecto de la ineficacia de la cloroquina y la hidroxicloroquina para el tratamiento preventivo de la covid-19 e incluso alertado sobre posibles efectos adversos cuando se usa para esa enfermedad.

Sin embargo, Bolsonaro, que censura el uso de mascarillas y el aislamiento social para combatir la pandemia, ha promovido con asiduidad la administración de este medicamento, el cual su Gobierno ha distribuido de forma masiva a los estados brasileños.

En ese marco, el presidente sí se mostró interesado en que la comisión parlamentaria esclarezca algunos casos de muertes registradas en Manaos, capital del estado de Amazonas, vinculados a la aplicación de una dosis alta de cloroquina.

”Cualquier medicamento en exceso puede provocar la muerte”, advirtió.

Con información de EFE

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