Meñiques cortados, videos por celular y cuchillos de cocina: la brutalidad del narcotráfico uruguayo

Las bandas que operan en la periferia de Montevideo han adoptado una serie práticas violentas nunca antes vistas en el país sudamericano para cobrar las deudas generadas por la venta de drogas

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La escena parece sacada de una serie de narcos con escaso presupuesto. Una persona atada a una silla, flanqueada por dos hombres. Uno de ellos toma un cuchillo de cocina y procede a rebanarle una oreja a su víctima. Insatisfecho, le corta luego uno de los meñiques.

Pero no se trata de una ficción. Sucedió recientemente en Montevideo, Uruguay, y la víctima es un supuesto adicto que mantenía una importante deuda con una banda narcotraficante.

El video de este hecho, filmado en un celular, circuló entre policías y fiscales, según reportó el periódico El País. Su existencia cumpliría dos funciones: dar cuenta del trabajo cumplido al jefe de la banda, y servir de amedrentamiento extra para los familiares del hombre mutilado.

Dos fiscales especializadas en drogas, Mónica Ferrero y Stella Llorente, se encargan ahora del caso en cooperación con las Brigada Antidrogas de Montevideo y la Dirección General de Represión al Tráfico Ilícito de Drogas.

Las bandas involucradas operan al menos desde 2019 en los barrios Cerro, La Paloma y La Boyada, en la periferia de Montevideo.

El puerto de Montevideo, en Uruguay, es utilizado por el narcotráfico para enviar drogas a Europa (AP Photo/Matilde Campodonico)
El puerto de Montevideo, en Uruguay, es utilizado por el narcotráfico para enviar drogas a Europa (AP Photo/Matilde Campodonico)

El martes efectivos de la Brigada Antidrogas detuvieron a tres hombres mayores de edad y a un menor, los cuales fueron llevados este miércoles al juzgado. Están vinculados a la banda responsable de las mutilaciones.

No son los únicos detenidos. En abril otros cuatro integrantes fueron procesados por la justicia en el marco de las investigaciones de la fiscal Ferrero que comenzaron en 2019.

El narcotráfico, un problema en auge

Por razones geográficas y climáticas, Uruguay no es un país identificado como productor de drogas naturales ni sintéticas. Además, desde 2013 ha legalizado y regulado el consumo, producción y tenencia del cannabis para uso personal.

Pero aún así en el país opera el crimen organizado en tareas de de recepción y tránsito de drogas, que por lo general llegan desde Paraguay (marihuana) o Perú, Bolivia y Colombia (cocaína) y tienen como destino final Europa, normalmente llegando primero a Brasil (país con el cual comparte una extensa y porosa frontera), aunque en los últimos tiempos se ha detectado su embarcación directa en puertos uruguayos, especialmente Montevideo.

Al respecto, en agosto de 2019 las autoridades de Alemania incautaron en Hamburgo 4,5 toneladas de cocaína proveniente de Uruguay, que tenían como destino final la ciudad de Amberes, en Bélgica. Se trata de la mayor cantidad de droga de estre tipo interceptada nunca en el país europeo.

En sus informes de 2014 y 2016, departamento de Estado de Estados Unidos señala además a Uruguay como un país vulnerable a las actividades de lavado de dinero y financiamiento de terrorismo, debido a su importante sector bancario.

Parte de la cocaína incautada en Alemania en 2019, y que provenía de Uruguay (German Custom via AP, Archivo)
Parte de la cocaína incautada en Alemania en 2019, y que provenía de Uruguay (German Custom via AP, Archivo)

También existen problemas locales de corrupción en las fuerzas de seguridad, trata de personas y dificultades para controlar sus fronteras, especialmente la terrestre junto al Brasil.

Al respecto, el 67% de los uruguayos considera el narcotráfico ha crecido en los últimos cinco años según datos recientes del Observatorio Latinoamericano de Políticas de Drogas & Opinión Pública.

Brutalidad en alza, pero low cost

Así, desde hace años Uruguay ha estado sufriendo el flagelo del narcotráfico y un alza en los homicidios ligados a esta actividad delictiva. Ahora, también, prácticas violentas antes consideradas extrañas en el país sudamericano, como la mutilación de orejas y meñiques, se están dando con mayor regularidad.

A finales de 2019 la fiscal Ferrero había relatado otro hecho de una crueldad inusitada. Al parecer una banda narcotraficante del barrio el Cerro había adoptado la misma práctica de mutilar para ejercer presión y cobrar sus deudas, según reportó el periódico Subrayado, utilizando herramientas cotidianas a falta de armas blancas.

Específicamente, los delincuentes se valieron de un pelapapas para cortarle la falange a una persona, asistidos por un termo que utilizaron de martillo. Luego, armados con una pinza y un cuchillo de cocina, le rebanaron una oreja. Todo esto fue filmado y enviado prontamente a la madre del presunto deudor, quien de inmediato depositó los 15.000 pesos uruguayos (unos 340 dólares) adeudados en una red de cobranza.

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