Detuvieron a un fiscal chileno por participar de una fiesta clandestina en plena cuarentena

Las autoridades sanitarias anunciaron la apertura de un sumario que podría derivar en la eventual imposición de sanciones contra el funcionario

El fiscal fue sorprendido en medio de una reunión que superaba el aforo máximo permitido y por el cual fue detenido por personal fiscalizador de Carabineros
El fiscal fue sorprendido en medio de una reunión que superaba el aforo máximo permitido y por el cual fue detenido por personal fiscalizador de Carabineros

Un fiscal chileno fue detenido en una fiesta clandestina el domingo en plena cuarentena impuesta por las autoridades para mitigar el impacto del COVID-19 en el país andino, que durante las últimas semanas ha experimentado un agudo aumento de contagios pese a su acelerada campaña de vacunación.

Según la información oficial, el funcionario -Pedro Pinochet- participaba de una fiesta en un departamento en Santiago junto a otras nueve personas, cantidad que infringe la cantidad permitida.

Pinochet es integrante de la Fiscalía Metropolitana Sur de Santiago, la cual es la encargada de investigar hechos delictivos relacionados a casos de delitos sexuales. Fue liberado horas después de ser detenido, pero enfrenta la apertura de un sumario que podría derivar en sanciones legales.

El presidente de la Asociación de Fiscales, Claudio Uribe, sostuvo que de comprobarse la infracción a las restricciones, Pinochet recibirá el mismo tratamiento que a cualquier otra persona.

“Como fiscales llevamos mucho tiempo luchando contra el covid-19 y en ese sentido, vamos a seguir en ese esfuerzo. Llamamos a la comunidad a no confundirse por una situación específica”, indicó Uribe.

Desde el gobierno, también hubo un pronunciamiento oficial sobre este caso. El responsable de hacerlo fue el Ministro del Interior y Seguridad Pública, Rodrigo Delgado, quien indicó que el fiscal será “investigado como corresponde”.

“Más allá de ese hecho en particular, creo que hay un llamado a todas aquellas personas que tiene que dar el ejemplo. Todas aquellas personas que -somos de alguna forma- representantes del Estado”, agregó.

El gobierno chileno ha impuesto una estricta cuarentena que alcanza a alrededor de 16 millones de personas desde el pasado 25 de marzo debido a los altos índices de contagio provocados por la segunda ola de COVID-19.

Durante los últimos días, los reportes se han mantenido de manera consistente por sobre los 7.500 casos diarios -el 2 de abril superaron los 8.000-, cifras solo comparables con el pico de la primera ola que tuvo lugar en junio de 2020. Las muertes, no obstante, se han mantenido por debajo de los niveles de ese período. Más allá de ello, las autoridades han impuesto estrictas medidas para evitar la saturación de terapias intensivas -al punto que el Senado aprobó postergar nuevamente las elecciones municipales y constituyentes- y lograr que la eficaz campaña de vacunación logre reducir las tasas actuales.

Un almuerzo polémico en plena cuarentena

El 25 junio del año pasado, dos personeros de la fiscalía nacional también se vieron envueltos en hechos similares al de Pinochet.

En aquella oportunidad, el fiscal Patricio Rosas y su asesor, Roberto Contreras, fueron sorprendidos burlando la cuarentena en un restaurant junto al secretario del Senado, Raúl Guzmán.

Personal policial ha detenido a distintas personalidades por su participación en fiestas clandestinas, entre ellos, un Fiscal de los Tribunales chilenos, Carabineros, políticos y músicos
Personal policial ha detenido a distintas personalidades por su participación en fiestas clandestinas, entre ellos, un Fiscal de los Tribunales chilenos, Carabineros, políticos y músicos

Cuando el grupo fue descubierto, Chile atravesaba los efectos de su primera gran ola de coronavirus. Según los resultados de la investigaciones posteriores, el almuerzo tuvo una duración de 1 hora y 45 minutos, y según explicó Guzmán, este se hizo presente en la reunión porque buscaba “textos de Derecho Constitucional”. Sin embargo, las cámaras del recinto no registraron ningún elemento de esta índole.

En consecuencia, la Fiscalía inició una investigación penal en contra del secretario del Senado. En septiembre, la fiscal regional del Biobío, Marcela Cartagena, solicitó al 11° Juzgado de Garantía de Santiago una audiencia para formalizarlo. Sin embargo, Guzmán recurrió al Tribunal Constitucional (TC), que dejó sin efecto a la audiencia de formalización.

El TC manifestó en esa oportunidad que no se puede ser juzgado dos veces por los mismos hechos. Precisamente, la Seremi de Salud de la región Metropolitana multó a Guzmán, Rosas y Contreras con 50 UTM, unos $2.516.000 (algo así como USD 3.500) en ese entonces, por lo que supuestamente no correspondía después su formalización.

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