El Centro Wiesenthal criticó la declaración de inimputabilidad del hombre que asesinó a un comerciante judío al grito de “Allahu Akhbar”

El hecho ocurrió en Uruguay en 2016 y el atacante, Carlos Peralta, permanecerá en un Centro de Salud y no en una cárcel. El crimen de David Fremd “muestra signos del trasplante de terrorismo islámico de Oriente Medio a América Latina”, indicaron funcionarios del organismo

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David Fremd fue asesinado el 8 de marzo de 2016
David Fremd fue asesinado el 8 de marzo de 2016

El Centro Simon Wiesenthal mostró este jueves su “honda preocupación” por la reciente decisión de declarar inimputable a Carlos Peralta, el hombre que en 2016 asesinó al comerciante judío David Fremd al grito de “Allahu Akhbar” en la ciudad de Paysandú, Uruguay.

“Los actos ejecutados por lobos solitarios no pueden ser evaluados judicialmente por la misma vara que un delito común. Dudamos que en un centro de salud mental pueda tratarse adecuadamente y 'curar¿ a alguien de semejante peligrosidad e impedirle que propague estas ideas terroristas a otros internos presuntamente desequilibrados mentalmente”, sostuvo el Dr. Ariel Gelblung, Director del Centro Wiesenthal para América Latina, en un comunicado.

Peralta, convertido al Islam, rebautizado Abndullah Omar e influenciado por las redes sociales, cruzó el 8 marzo de 2016 la calle blandiendo un cuchillo y apuñaló a Fremd al grito de “Allahu Akhbar” (Dios es el más grande, en árabe).

Fremd era un conocido empresario y prominente integrante de la comunidad judía del ámbito local. Tenía 55 años, era padre de tres hijos, uno de los cuales le acompañaba al momento del ataque, y, trágicamente, falleció posteriormente en un sanatorio

Recientemente se reportó que la justicia había confirmado que Peralta es inimputable y debe continuar recluído en un Centro de Salud y no recibir una pena carcelaria.

David Fremd, el comerciante asesinado en Paysandú en 2016, tenía 55 años y 3 hijos
David Fremd, el comerciante asesinado en Paysandú en 2016, tenía 55 años y 3 hijos

Para ese entonces, las autoridades uruguayas, tanto judiciales como políticas sostuvieron que se trataba de un acto aislado proveniente de una mentalidad desequilibrada. El Centro Wiesenthal, en una carta al entonces presidente uruguayo Tabaré Vázquez, declaró que “El grito de Allahu Akbar ('Alá es grande”) por parte del asesino muestra signos del trasplante de terrorismo islámico de Oriente Medio a América Latina".

Por su parte, el Dr. Shimon Samuels, Director de Relaciones Internacionales agregó este miércoles que “América Latina tiene la posibilidad de leer el diario de mañana viendo los resultados de la política de inimputabilidad para crímenes de odio en Europa por influencia de las drogas, el alcohol o problemas mentales y prever otro destino".

“El difunto Simon Wiesenthal, en casos de asesinos en masa, a menudo se enfrentaba al acusado que repentinamente desarrollaba ¿insuficiencia cardíaca’ para detener el proceso. Hoy, es una enfermedad judicial donde los juicios de terroristas se han reducido, ya que son asignados a clínicas. Cuando se consideran ‘curados’, son liberados, a menudo inclinados a la reincidencia”, agregó.

“Instamos a las autoridades judiciales y políticas a que condenen y eviten la corriente de ‘justicia de puerta giratoria’ en Europa que inevitablemente pone en peligro al público en general”, concluyeron los funcionarios.

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