Cristiane Brasil
Cristiane Brasil

Una condena laboral frenó la investidura de la nueva ministra de Trabajo de Brasil, Cristiane Brasil, y avivó la polémica en torno al Gobierno del presidente Michel Temer, quien el año pasado consiguió escapar a dos denuncias de corrupción.

Un juez federal de Río de Janeiro suspendió durante la víspera la jura del cargo de la diputada como ministra, prevista para este mismo martes, por considerar que está inhabilitada para encabezar la cartera por haber sido condenada en un juicio laboral.

La decisión judicial dejó un vacío de poder en el Ministerio de Trabajo, el cual está vacante desde que el diputado Ronaldo renunciara para poder concentrarse en la campaña en la que intentará ser reelegido en las elecciones de octubre próximo.

Brasil, del Partido Laborista Brasileño (PTB), fue nombrada ministra por Temer el martes pasado, pero su designación se vio empañada por la revelación de que la diputada fue condenada a pagar 60.000 reales (unos 18.750 dólares) de indemnización a dos conductores particulares que le sirvieron durante varios meses sin que formalizara la contratación.

El Movimiento de los Abogados Laboristas Independientes (MITI) entró con una denuncia en la Justicia y consideró que, por el principio de la moralidad, una persona que ya fue condenada por infringir las leyes laborales no puede asumir como ministra de Trabajo.

La Justicia acató el argumento de manera cautelar y suspendió la investidura, aunque la Abogacía General de la Unión (AGU) entró con un recurso para conseguir la juramentación de Cristiane Brasil, hija del ex diputado y veterano político Roberto Jefferson.

Jefferson, quien la pasada semana anunció el nombramiento de su hija entre lágrimas de emoción, es presidente del PTB y uno de los condenados en un escándalo de corrupción que hizo tambalear en 2005 al gobierno del entonces presidente Luiz Inácio Lula da Silva, aunque su pena fue perdonada en 2016.

Conocida por el título de "hija de Roberto Jefferson", Brasil ha sido centro de varias acusaciones desde que fuera conocido su nombramiento, entre ellas la de pasar el Año Nuevo en un hotel de la Fuerza Área Brasileña (FAB) en la exclusiva isla de Fernando de Noronha, reservado a autoridades como el presidente de la República.

La polémica fue más allá de su nombramiento y creció después de conocerse que, en caso de que la ministra ocupe finalmente el cargo para el que fue designada, su plaza como diputada sería ocupada por el suplente Nelson Nahim, condenado a 12 años de prisión por prostitución de menores.

Michel Temer nuevamente envuelto en un escándalo (Reuters)
Michel Temer nuevamente envuelto en un escándalo (Reuters)

Nahim, hermano del ex gobernador de Río de Janeiro Anthony Garothinho, llegó a cumplir cuatro meses de cárcel, pero consiguió la libertad condicional tras presentar un recurso ante el Tribunal Supremo.

El político fue condenado por su implicación en el caso Meninas de Guarus, que comprobó que niños y adolescentes eran mantenidos en una especie de cárcel privada para su prostitución en la localidad de Campos dos Goytacazes, donde fue concejal.

Nahim, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), de Temer, fue acusado por la Fiscalía de mantener relaciones con una menor de 15 años, unos hechos que niega de manera vehemente a pesar de la condena.

Las polémicas en torno a la ministra de Trabajo y a su posible suplente han vuelto a destapar las penumbras de la política en Brasil, que en los últimos años se ha visto acorralada por una corrupción sin fin.

Centenas de legisladores son investigados por su implicación en el caso Petrobras, un megaescándalo de corrupción que estará en la hoja de ruta de las elecciones presidenciales, legislativas y regionales del próximo octubre.

Los políticos ya han comenzado a preparar el terreno de cara a los comicios, y el presidente Temer está sufriendo un desbandada de ministros, pues la legislación electoral establece que los miembros del Ejecutivo tienen que dejar el Gobierno seis meses antes de las elecciones para no quedar inhabilitados.

En los últimos dos meses, cinco miembros del Gabinete del Temer renunciaron o anunciaron su deseo de dejar el cargo, tres de los cuales lo han hecho por sus pretensiones de entrar en la carrera electoral.

(Por Alba Santandreu – EFE)

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