Un grupo de 66 refugiados sirios provenientes del Líbano arribaron este jueves a Chile para asentarse en el país y "dejar atrás el miedo, el dolor y la incertidumbre" del conflicto que los afecta hace seis años.

14 familias, procedentes de ciudades como Alepo y Damasco, fueron recibidas por la mañana por la presidente Michelle Bachelet, en el aeropuerto de Santiago, tras volar 24 horas desde Beirut en un avión comercial de Alitalia.

Bachelet recibió a un grupo de refugiados sirios en Santiago (EFE)
Bachelet recibió a un grupo de refugiados sirios en Santiago (EFE)

"Sabemos que vienen de una historia difícil, y lo que queremos es que encuentren en nuestro país una tierra que los recibe con amistad, con buena voluntad", señaló la mandataria en su discurso de bienvenida.

La venida de los desplazados forma parte del Programa Nacional de Reasentamiento de Refugiados Sirios, impulsado por el gobierno de Bachelet, quien se reunió con los recién llegados para expresarle sus "mejores deseos" de "paz y seguridad".

Las 14 familias viajaron desde Beirut (EFE)
Las 14 familias viajaron desde Beirut (EFE)

Los refugiados que se instalarán en Chile son 34 adultos y 32 niños, de tres meses de edad en adelante, que abandonaron su país huyendo de la sangrienta guerra civil que se extiende hace seis años.

Este conflicto ha dejado alrededor de 450.000 personas muertas, 1,5 millones de heridos, la mitad de un país destruido y más de diez millones de desplazados.

Por esta razón, "el Estado de Chile tiene la obligación, pero también el privilegio, de tender esa mano, porque somos una tierra de democracia, de paz y de respeto", aseguró Bachelet, cuyo país atendió al llamado del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

Los ciudadanos sirios forman parte de un proceso coordinado por el Departamento de Extranjería y Migración del Ministerio del Interior, ACNUR, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la Vicaría para la Pastoral Social Caritas, que contempla apoyo a las familias por dos años para facilitar su integración y adaptación.

Bachelet, con las familias sirias (EFE)
Bachelet, con las familias sirias (EFE)

La mitad de los extranjeros tendrá residencia en Villa Alemana, un municipio de la región de Valparaíso, mientras el resto se hospedará en el barrio santiaguino de Macul, en hogares amoblados y arrendados por el Estado.

El programa estatal además prevé una asignación monetaria mensual, el aprendizaje del idioma español, integración escolar para niños y niñas, inscripción en los servicios de salud y capacitaciones laborales, entre otros.

Según explicó Bachelet, entre los refugiados vienen joyeros, tatuadores, herreros, carpinteros, mueblistas, sastres y técnicos en aire acondicionado, entre otros, por lo que se les ayudará a buscar trabajo en sus respectivas áreas.

Las familias vivirán en Valparaíso y el barrio capitalino de Macul (EFE)
Las familias vivirán en Valparaíso y el barrio capitalino de Macul (EFE)

El grupo fue seleccionado el pasado agosto, cuando una delegación del Ministerio del Interior chileno acudió al Líbano para entrevistar a 85 personas visadas por ACNUR.

Bachelet, cuyo mandato terminará el 11 de marzo de 2018, anunció que su país acogerá a 120 refugiados sirios que se encuentran instalados en el Líbano, aunque se desconoce cuándo viajará el segundo grupo.

Actualmente, Chile alberga a unos 80.000 descendientes de inmigrantes sirios y, desde que estalló la guerra civil en ese país, unos 250 refugiados han sido acogidos.

Con información de EFE

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