El empresario “Mono” Muñoz, acusado de pertenecer a Los Zetas
El empresario “Mono” Muñoz, acusado de pertenecer a Los Zetas

Órdenes de asesinatos, secuestros y hasta pedidos de clemencia fue lo que escuchó la policía española cuando interceptó el teléfono de Juan Manuel Muñoz Luévano, alias "Mono" Muñoz, quien es señalado como el enlace de Los Zetas, el cártel más sanguinario de México.

El líder criminal, detenido en marzo en Madrid y acusado de blanqueo de capitales e intento de asesinato, operaba desde Europa las actividades de la organización, según revelan los audios telefónicos a los que tuvo acceso El País.

"Caigan sobre la madre y díganselo a Andrés", expresa sin piedad a sus sicarios en México, al referirse a una empresaria y su hijo que mantenían una deuda.

En otra conversación, ordenó a un sobrino el asesinato de una fiscal de Coahuila que habría sido colaboradora de Los Zetas pero no les informó sobre una orden de detención. "Vaya usted y la mata ahí", sentenció. Sin embargo, pese al aviso de las autoridades españolas a sus pares mexicanos, no obtuvieron respuesta y se desconoce cuál fue el destino de la funcionaria.

Una transcripción obtenida por la agencia EFE reveló un diálogo en el que recibe un pedido de clemencia por un deudor, pero el narcotraficante responde sin rastro de misericordia: "No, no, no. ¿Cuál última oportunidad? ¿Qué vas a hacer, vender su alma?". Así, le informó que se lo iban "a llevar" hasta que pague el compromiso de 24 millones de pesos (más de un millón de dólares). "Y a usted, con todo respeto, tiene un hijo que no vale una chingada, una verga, eh", le dice al padre del involucrado.

Miembros del cártel mexicano Los Zetas, formado por soldados desertores del Ejército
Miembros del cártel mexicano Los Zetas, formado por soldados desertores del Ejército

Las sanguinarias órdenes eran enviadas desde un barrio residencial en la periferia de Madrid, donde su alto nivel de vida llamó la atención de los investigadores. Según detalló El País, cuando fue detenido, la Policía halló un documento que detallaba la venta de 2,1 toneladas de cocaína a cambio de 63 millones de euros, cuya entrega se realizó en céntricos hoteles de México.

Las llamadas, realizadas entre 2014 y 2015, fueron obtenidas pese a que su teléfono utilizaba un software de encriptación PGP para asegurar la confidencialidad.

Los Estados Unidos ha enviado una petición a la Justicia española para lograr la extradición del mexicano, acusado de narcotráfico y de sus vínculos con Los Zetas.