Hace tres días, San Miguel Totolapan, en el estado de Guerrero (centro del país), en México, era un pueblo del que se sabía poco a nivel nacional. Sin embargo, saltó a las primeras planas cuando sus pobladores decidieron cobrarle al crimen organizado con la misma moneda.

Hartos de los secuestros y de las extorsiones de una banda ligada al narco llamada Los Tequileros, la gente se armó y formó un grupo de autodefensas (vigilantes civiles) que, ante la ineficacia de las policías, decidió tomar la justicia en sus manos.

El anuncio de la conformación de la "milicia de autodefensa" de los pobladores de San Miguel Totolaplan

Los Tequileros son el brazo armado de Guerreros Unidos, un cártel local que busca disputar una de las zonas del estado, conocida como Tierra Caliente, a La Familia Michoacana, aliados del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Operan en al menos seis poblados. El control de Guerrero es importante para los cárteles porque es el primer productor de amapola en México y el segundo en marihuana.

En un video difundido el lunes, los pobladores le declararon la guerra al grupo criminal y dieron a conocer su manifiesto, en el que invitaban a los habitantes a sumarse a la defensa del pueblo.

"Cansados de tanta inseguridad, de tanto miedo, de tantas injusticias y humillaciones, secuestros, levantones, extorsiones y de tantas muertes injustas de familiares, vecinos, paisanos, decidimos levantar la voz y decirle a todo el pueblo que ¡ya basta!, que ya no estamos dispuestos a seguir de espectadores indiferentes a tanta sangre derramada", dice un ciudadano encapuchado.

Recalcó que Guerrero ya se convirtió en cementerio, en un valle de lágrimas de las viudas, de los huérfanos, de las madres que pierden a sus hijos por culpa de la violencia y la inseguridad, por culpa de las disputas entre grupos del crimen organizado para mantener el control.

Demandaron la libertad de los levantados y secuestrados, así como el restablecimiento de la paz.

El Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) ubicó en agosto a Guerrero como el segundo estado más inseguro de México, con 1.152 homicidios entre enero y julio, es decir, 5,5 por día. Hasta enero de este año, la Fiscalía estatal tenía ubicadas a 50 bandas criminales que se disputaban el trasiego de la goma de opio y heroína.

Ojo por ojo

En otro video, Yadira Guillermo García, esposa de uno de los secuestrados, Isauro de Paz Duque, ofreció al líder de la banda, de nombre Raybel Jacobo Dealmonte "El Tequilero", un intercambio: "A cambio de la vida de mi esposo, yo le entregaré a su mamá y así como entregue a mi esposo, así le entregaré a su mamá, pero lo quiero sano y salvo".

La esposa de uno de los secuestrados ofrece al líder de la banda, "El Tequilero", devolver a su madre a cambio de que le devuelva a su esposo

Como prueba de vida, difundieron otro video en el que la madre le pide a "El Tequilero" que libere al secuestrado, un ingeniero respetado en la comunidad por su participación en distintos proyectos para modernizar a al pueblo.

La prueba de vida: el video en que la mamá de "El tequilero" pide a su hijo la liberación del "ingeniero" a cambio de su vida

En medio de la tensión y por el temor a un enfrentamiento armado, representantes del gobierno del estado se trasladaron el miércoles al poblado para tratar de mediar entre los dos bandos y acordar el intercambio de rehenes, que se realizó finalmente la noche del miércoles. El grupo criminal entregó al ingeniero y los pobladores liberaron a la madre de "El Tequilero".

"Esto habla de la impunidad con que se desarrollan los grupos delincuenciales en Guerrero y el país. Algo es claro: los pobladores, los ciudadanos saben dónde viven los delincuentes, quiénes son sus familiares, cuáles son sus casas de seguridad, y eso el Gobierno lo sabe y el que no vaya por ellos habla de un pacto de impunidad entre delincuentes de gran nivel con respecto a las autoridades locales", dijo a Infobae Gerardo Rodríguez Sánchez Lara, Coordinador académico del Centro de Estudios sobre Impunidad y Justicia (CESIJ) de la Universidad de las Américas en Puebla (UDLAP).

Para algunos representantes de la sociedad civil, es cuestionable el hecho de que representantes del Gobierno hayan mediado entre dos grupos que estaban cometiendo una violación a los derechos humanos y a la ley, pues ambos estaban privando ilegalmente de la libertad a una persona.

"Es muy peligroso y más cuando la autoridad da este mensaje público de que estuvo mediando, porque habla de una autoridad omisa que se asume como espectadora y no la que tiene el derecho de actuar. Ése es el gran riesgo que se empieza a volver común, que la única manera de encontrar justicia sea por propia mano", señaló a Infobae Édgar Cortez, presidente del Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia (IMDHD), una ONG que funge como vínculo entre distintos sectores.

Pero también, dijo Sánchez Lara, deja en ridículo al gobierno de Guerrero, un estado con un alto nivel de población armada y donde los ciudadanos están haciendo las tareas que les corresponde a las autoridades.

Los que faltan

Desde el lunes, tras anunciar su integración como autodefensas, ciudadanos retuvieron en un primer momento a 24 personas presuntamente relacionadas con Los Tequileros, pero horas después liberaron a seis. Otras 18 siguen en poder de los pobladores, a los que afirman que no soltarán hasta que tengan garantías de que no habrá represalias.

Información del periódico local El Sur, de Guerrero, señala que "El Tequilero" extorsionaba al mes a unos 200 pobladores, casi la mitad de los habitantes del pueblo, a quienes les quitaba el 50% de su salario a cambio de no hacerles daño a ellos, a sus familias o sus negocios.

Sin la intervención de autoridad alguna, se le atribuye enviar hombres armados a escuelas para extorsionar a maestros y empleados.

Juana Castro, una de las mujeres que participan en el movimiento de autodefensa, narró al diario que la banda de "El Tequilero" empezó a operar hace aproximadamente una década, desde entonces aproximadamente 1.400 habitantes dejaron el pueblo: sólo quedan 400.

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