Lula da Silva (AP)
Lula da Silva (AP)

Marcelo Odebrecht, ex CEO de la Organización Odebrecht, una de las constructoras más grandes de América Latina, declaró -en el marco de la causa Lava Jato, que investiga la corrupción en Petrobras- que el ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva recibió en sobornos cerca de 8 millones de reales en efectivo (alrededor de 2.340.500 dólares) por parte de la constructora.

De acuerdo con lo que informa la revista ISTOÉ en su versión digital de este viernes, el propio Odebrecht le entregó ese dinero en efectivo al ex mandatario para tener ciertos beneficios en la adjudicación de obras para la estatal Petrobras.

El propietario de la empresa constructora dijo que la mayoría de las transferencias se hicieron cuando Lula ya había abandonado el Palacio de Planalto, sobre todo entre 2012 y 2013. Los investigadores del Lava Jato explicaron que Lula recibió el efectivo a través de lo que llamaron el "método clásico" de la práctica corrupta.

La nota en la revista ISTOÉ
La nota en la revista ISTOÉ

Al igual que Lula, Marcelo Odebrecht fue imputado en la causa que investiga las corruptelas en Petrobras. La publicación señala que esta confesión del empresario forma parte de la estrategia del propio Odebrecht para intentar que le reduzcan una futura pena.

Según ISTOÉ, no sólo Marcelo Odebrecht confirmó el soborno a Lula. La publicación señala que el ex presidente también es citado por el propietario de la empresa de construcción y padre de Marcelo, Emílio Odebrecht; por Alexandrino Alencar, un ex ejecutivo de la compañía; y por el director de la empresa para América Latina y Angola, Luiz Antonio Mameri.

Otro dato importante es que se produjo un intercambio de mensajes electrónicos entre Mameri y Marcelo Odebrecht. En esa conversación "es clara la participación de Lula para la aprobación de proyectos de contratistas". Muchos detalles aún no salen a la luz, porque está en marcha la investigación judicial.

Marcelo Odebrecht (AFP)
Marcelo Odebrecht (AFP)

Un "pacto casi diabólico"

En las últimas horas, el ex presidente Lula da Silva afirmó que existe un "pacto casi diabólico" entre el juez Sergio Moro, la prensa, la Policía Federal y la Fiscalía contra él, y reiteró, una vez más, que no cometió ningún delito de corrupción.

"Hay un pacto casi diabólico de la prensa, el Ministerio Público Federal (Fiscalía), la Policía Federal y Moro contra mí", declaró Lula durante un acto en San Pablo convocado por intelectuales y líderes de movimientos políticos, sindicales y sociales que le expresaron su apoyo.

Lula responde ante la Justicia en tres diferentes procesos y es investigado en otras causas a raíz del escándalo de corrupción destapado en Petrobras y que ha salpicado con fuerza al Partido de los Trabajadores (PT).

Dilma Rousseff junto a Lula da Silva
Dilma Rousseff junto a Lula da Silva

El acto Por un Brasil justo para todos y para Lula, celebrado en la Casa de Portugal en el centro de San Pablo, contó con la presencia de correligionarios políticos del ex mandatario, actores, escritores, artistas e intelectuales que defienden la inocencia de su líder.

En su discurso, Lula señaló que no se sentía cómodo de estar en un acto preparado para su defensa, siendo "inocente", y que, al contrario, le gustaría participar en uno para "acusar" al grupo responsables de las investigaciones del Lava Jato "que miente para la sociedad brasileña".

"Yo quiero que ellos presenten una prueba concreta. No acepto la idea de que la convicción vale como prueba", dijo Lula, quien una vez reiteró su inocencia: "No cometí ningún crimen antes, durante o después de ejercer como presidente de la República".