Eladio Loizaga, el canciller paraguayo
Eladio Loizaga, el canciller paraguayo

El canciller paraguayo, Eladio Loizaga, dijo este viernes que las relaciones de su país con Venezuela están "congeladas" y que el embajador paraguayo en Caracas permanecerá en Asunción, ahondando la crisis entre ambas naciones socias del bloque sudamericano Mercosur.

Paraguay, al igual que Argentina y Brasil, se opone a que Venezuela asuma la presidencia pro témpore del Mercosur con el argumento de que no reúne las condiciones democráticas para hacerlo, una controversia que ha desatado roces entre los miembros en los últimos meses.

Asunción llamó a consultas a su embajador en Caracas a comienzos de agosto a raíz de unas declaraciones del presidente venezolano, Nicolás Maduro, que fueron calificadas de "indignantes" por la Cancillería paraguaya.

"Por el momento no va a regresar el embajador (Enrique) Jara a Caracas y nuestra actitud en el campo multilateral va a seguir siendo la misma, y si es necesario, más fuerte va a ser", dijo Loizaga a la radio local AM 870.

Ante una consulta periodística sobre qué mensaje se estaba enviando a Caracas al mantener al embajador en Asunción, Loizaga respondió: "Primero, la disconformidad total con los exabruptos y, segundo, el congelamiento total de las relaciones". Y reiteró que el gobierno de Maduro no reúne las condiciones democráticas que a su criterio son parte del ADN del Mercosur.

Horacio Cartes y Eladio Loizaga
Horacio Cartes y Eladio Loizaga

El Mercosur atraviesa una de sus peores crisis desde su fundación en 1991, sólo equiparable a la que generó la suspensión de Paraguay en 2012 luego de un juicio parlamentario que destituyó al presidente Fernando Lugo. Allí, en una cumbre presidencial incompleta, Uruguay, Argentina y Brasil resolvieron el ingreso de Venezuela al bloque como miembro pleno.

Por orden alfabético, en julio de 2016 Venezuela debía asumir la presidencia del grupo, puesto que coordina por seis meses la agenda del bloque. Pero Brasil, Paraguay y Argentina se oponen.

El canciller brasileño, José Serra, dijo el miércoles que su país considera que "Venezuela vive bajo un régimen autoritario, no democrático" y argumentó que "un país que tiene presos políticos no puede ser un país democrático".

"Venezuela no va a asumir el Mercosur, eso es seguro", remató el ministro brasileño.

Paraguay, de su lado, pidió a Venezuela que libere a los opositores presos y acusó al gobierno de Nicolás Maduro de querer bloquear el Parlamento a través de la Justicia.

Argentina, en tanto, quiere un gobierno colegiado del Mercosur hasta que asuma la presidencia en enero próximo. El presidente Mauricio Macri ha sido muy crítico de la situación de derechos humanos en Venezuela.

Uruguay es el único socio que quiere que Venezuela asuma la presidencia y acepta la decisión adoptada por Maduro, que se proclamó al frente del Mercosur, aunque la mayoría de los socios no lo reconocen ni aceptan las decisiones que adopte.

LEA MÁS:

Maduro acusó a Argentina, Brasil y Paraguay de formar "la triple alianza de torturadores de Sudamérica", dijo que el gobierno interino brasileño es "una dictadura impuesta", tildó a Macri de "fracasado" y al gobierno de Horacio Cartes en Paraguay de "oligarquía corrupta y narcotraficante".

En medio de estas escaramuzas, el canciller uruguayo, Rodolfo Nin Novoa, dijo en el Parlamento de su país que Brasil había intentado "comprar" a Uruguay para que rechazar el traspaso a Venezuela, ofreciéndole participar en negociaciones comerciales extrazona.

Brasil llamó entonces a consultas al embajador uruguayo en Brasilia. Montevideo adujo un "malentendido" de parte del canciller Nin Novoa y Serra dio por superado el incidente diplomático, todo en menos de 48 horas.

El 23 de agosto está prevista una reunión de coordinadores del Mercosur en Montevideo para intentar destrabar la situación. A la última reunión de este tipo no asistió Venezuela.

Con información de Reuters