Antes de salir de prisión la madrugada del 9 de agosto de 2013 tras pasar 28 años detenido, Rafael Caro Quintero sabía que para recobrar el poder, debía vengarse de quien se había quedado con su próspero negocio: el comercio de drogas por todo el territorio mexicano. Ese hombre, ese enemigo, no era otro que el por entonces todopoderoso Joaquín "El Chapo" Guzmán Loera, jefe del Cártel de Sinaloa y actual amo y señor del Triángulo Dorado, el área comprendida por los estados de Sinaloa, Chihuaha y Durango.

Nacido en una familia pobre en octubre de 1952, también en Sinaloa, el objetivo de Caro Quintero fue uno al salir de prisión: recuperar lo que alguna vez consideró propio y manejarse libremente, sin dar explicaciones o pedir permiso por ello a nadie. En los 80, cuando la prensa internacional comenzaba a ver a Pablo Escobar Gaviria como el gran narcotraficante, este mexicano se apoderó del Cártel de Guadalajara, que colaboraba con las otras organizaciones delictivas colombianas.

La madrugada del 3 de agosto de 2013, Caro Quintero fue liberado por un error procesal en su condena. Está prófugo
La madrugada del 3 de agosto de 2013, Caro Quintero fue liberado por un error procesal en su condena. Está prófugo

En abril de 1985, cayó por una investigación realizada por la Agencia Antidrogas de los Estados Unidos (DEA) junto a otros popes en su Quinta La California, en Costa Rica. De inmediato fue extraditado a México. La DEA había interceptado el teléfono de los familiares de una mujer que estaba supuestamente secuestrada por el narco y dio con la locación exacta en donde se encontraban todos. Sus siguientes 28 años los pasaría encerrado en una prisión de mediana seguridad, hasta que un error procesal lo llevó de nuevo a las calles.

A los dos días de estar en libertad, Quintero –"Narco de Narcos" o "El Príncipe"– ya era buscado nuevamente por la Justicia de su país, y los Estados Unidos reclamaban su extradición por el secuestro y asesinato de un agente de la DEA. Como era de esperar, el capo narco no se entregó y prefirió mantenerse en la clandestinidad desde entonces. Sabía que el poder que debía construir nuevamente no podría recrearlo desde la cárcel, a la cual no volvería.

Rafael Caro Quintero detenido. Pasaría 28 años en una prisión de mediana seguridad
Rafael Caro Quintero detenido. Pasaría 28 años en una prisión de mediana seguridad
Caro Quintero era conocido como el “Narco de Narcos” y uno de los controladores del temible Cártel de Guadalajara
Caro Quintero era conocido como el “Narco de Narcos” y uno de los controladores del temible Cártel de Guadalajara

Durante estos últimos dos años se cree que Caro Quintero mantuvo cumbres secretas con otros importantes "colegas" en las que participó incluso Guzmán, su enemigo íntimo. En esa reunión, "cordial", según indica la revista Proceso, se llegó a un acuerdo precario: se sostendría la paz y "El Príncipe" no retomaría el negocio, dado que las circunstancias habían cambiado y el mando ya no le pertencía.

Sin embargo, el "Narco de Narcos" no se mantendría inactivo como le exigieron. Al contrario, multiplicó sus juntas para "volver". En ese período, Caro Quintero supo agrupar en una misma empresa a integrantes de Los Zetas, del Cártel de los Beltrán Leyva y del Cártel de Jalisco Nueva Generación. La experiencia de este "emprendedor" de 63 años consiguió reunir a estas bandas bajo un plan común: recuperar el control del Triángulo Dorado, el territorio en manos de "El Chapo", preso desde el 8 de enero pasado.

Con la caída de Guzmán Loera, Caro Quintero pensó en un pueblo que consideraba clave para dar un golpe simbólico en Sinaloa: La Tuna. Ese fue el escenario del primer ataque que sus hombres dieron contra la banda enemiga. En apenas 48 horas, el enfrentamiento se cobró 17 muertos en esa zona. Y el primero de los ataques se produjo en la vivienda de la madre de "El Chapo". Un mensaje directo contra quien todavía maneja una importante red criminal desde su cautiverio en prisión. Es la guerra que hoy sacude a la opinión pública mexicana y que tiene a las autoridades como espectadores de lujo.

En el proyecto para apoderarse de gran parte del negocio de la droga, participa Alfredo Beltrán Guzmán, sobrino de Guzmán Loera y alfil de Caro Quintero en la feroz guerra. Alias "El Mochomito", el odio de este joven hacia el capo de Sinaloa nació a partir del asesinato de su abuelo, Ernesto Guzmán Hidalgo, medio hermano de "El Chapo". Ambos se criaron juntos y compartieron toda su infancia y juventud. Eran muy unidos. Hasta que los "negocios" se interpusieron. El cuerpo del veterano criminal mostraba signos de evidente tortura: sus dos dedos índices se encontraban cortados y "guardados" en los bolsillos del pantalón que vestía al momento de su ejecución. Todos los indicios apuntan a que fue "El Chapo" quien emitió la orden.

Fue así que Caro Quintero y "El Mochomito" sellaron una primera alianza a sangre y fuego, cuyo bautismo se dio en la casa de Consuelo Loera, la madre de su enemigo en común, según confirmó el comandante de la Tercera Región Militar, Alfonso Duarte Mugica. Sin embargo, el nieto de Guzmán Hidalgo no fue el único al que recurrió "El Príncipe", el hombre cuya cabeza tiene precio para la DEA: 5 millones de dólares por matar en 1985 al agente de Enrique Camarena Salazar. En ese operativo también habría participado uno de los lugartenientes del Cártel de los Beltrán Leyva, Fausto Isidro Meza Flores, "El Chapo Isidro", como se lo conoce.

En el minúsculo poblado de La Tuna, en Sinaloa, un grupo armado atacó la vivienda de la madre de “El Chapo” Guzmán. Fue la manifestación más certera de una declaración de guerra, una que recién comienza
En el minúsculo poblado de La Tuna, en Sinaloa, un grupo armado atacó la vivienda de la madre de “El Chapo” Guzmán. Fue la manifestación más certera de una declaración de guerra, una que recién comienza
Al día siguiente al ataque, el 12 de junio, la madre de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera fue evacuada por miembros del Cártel de Sinaloa en avión. Su destino es un misterio
Al día siguiente al ataque, el 12 de junio, la madre de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera fue evacuada por miembros del Cártel de Sinaloa en avión. Su destino es un misterio
En el ataque a la vivienda participó un sobrino de “El Chapo”. Alfredo Beltrán Guzmán, “El Mochomito”, juró vengar la sangre de su abuelo, torturado y asesinado por orden del jefe del Cártel de Sinaloa
En el ataque a la vivienda participó un sobrino de “El Chapo”. Alfredo Beltrán Guzmán, “El Mochomito”, juró vengar la sangre de su abuelo, torturado y asesinado por orden del jefe del Cártel de Sinaloa
Junio fue uno de los meses más sangrientos en los últimos años en México. La guerra entre Caro Quintero y Guzmán Loera recién se inicia
Junio fue uno de los meses más sangrientos en los últimos años en México. La guerra entre Caro Quintero y Guzmán Loera recién se inicia

El de junio fue un mes desmedidamente sangriento. En Cosalá, entre las tres víctimas que se registraron, figura un alto operador de Ismael Zambada García, más conocido como "El Mayo", el otro jefe del Cártel de Sinaloa. Esas jornadas fueron de las más oscuras de los últimos meses: 17 soldados narcos perdieron la vida en los enfrentamientos y otros siete fueron decapitados y sus miembros distribuidos por toda la sierra de El Rosario. Pero esta guerra no sólo cuenta muertos, sino también desplazamientos de habitantes, quienes son obligados a abandonar todo y dejar las zonas en disputa.

Además de hostigar a sus enemigos –"El Chapo" y "El Mayo"–, hoy Caro Quintero está dedicado a pleno a su primera profesión: el tráfico de drogas. Es así como multiplicó el comercio de marihuana, metanfetaminas y cocaína en conjunto con sus aliados. Pero tiene un problema por resolver y no guarda relación alguna con la Justicia mexicana. Sabe que para volver a ser el "Narco de Narcos" que fue en los 80 debe conseguir moverse libremente por el Triángulo Dorado. Y para eso, eliminar al capo del Cártel de Sinaloa. Para eso libró una guerra que recién comienza.

Consuelo Loera, madre de Guzmán
Consuelo Loera, madre de Guzmán
Joaquín “El Chapo” Guzmán es escoltado a un helicóptero en una base federal en Ciudad de México el viernes 8 de enero de 2016. Desde que cayó detenido, dirige la guerra contra sus enemigos desde la cárcel. Necesita mantener el control sobre Sinaloa y el Triángulo Dorado (AP)
Joaquín “El Chapo” Guzmán es escoltado a un helicóptero en una base federal en Ciudad de México el viernes 8 de enero de 2016. Desde que cayó detenido, dirige la guerra contra sus enemigos desde la cárcel. Necesita mantener el control sobre Sinaloa y el Triángulo Dorado (AP)