Xi deja Pionyang: claves de una visita que expande lazos y omite la desnuclearización

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Ruy A. Valdés

Seúl, 9 jun (EFE).- La visita de Estado del presidente chino, Xi Jinping, a Corea del Norte reafirmó las intenciones de ambos países de expandir su cooperación, incluido el ámbito militar, en un "nuevo capítulo" de las relaciones bilaterales.

Pionyang, por su parte, mostró un mayor poder de negociación logrando dejar fuera el tema de la desnuclearización.

Estas son las claves de los resultados de la primera visita de Xi en siete años al hermético país, tras su vuelta a Pekín en la tarde de este martes:

Las relaciones entre Pionyang y Pekín habían atravesado etapas de enfriamiento en la última década, pese a su alianza histórica, por los ensayos nucleares norcoreanos, el cierre fronterizo por la pandemia y el estrechamiento de los vínculos de China con Corea del Sur, y de Corea del Norte con Rusia.

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Durante la cumbre de este lunes, sin embargo, el mandatario chino dijo que la relación bilateral se encontraba ahora un "nuevo punto de partida histórico", mientras que, según la agencia estatal norcoreana KCNA, ambos acordaron abrir un "nuevo capítulo" en sus vínculos.

"Si simplemente hubieran mencionado una 'buena relación' entre los dos países, probablemente significaría una normalización a la situación previa a la pandemia. Pero dado que se usó la palabra 'nueva', mi opinión es que significa una recuperación a la normalidad antes del COVID-19 y algo más", dijo a EFE Jeong Eun-lee, investigadora del Instituto para la Unificación Nacional de Corea (KINU), con sede en Seúl.

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La experta señaló, no obstante, que el turismo bilateral no se ha reactivado y tampoco ha habido intercambios de personas a gran escala con China "ni nada parecido", por lo que todavía queda camino para tal recuperación.

Durante la cumbre celebrada este lunes, Xi planteó a Kim reforzar los intercambios en diplomacia, aplicación de la ley y asuntos militares, además de ampliar la cooperación en comercio, agricultura, ciencia y tecnología, entre otros.

"Antes no se hablaba de la cooperación militar de esta manera", apuntó Jeong, señalando que la formulación de China sugiere una cooperación "integral" en más ámbitos que en el pasado.

Aunque la dimensión militar es una de las menciones más llamativas del informe publicado por la agencia estatal de noticias Xinhua, no se revelaron detalles o anunciaron acuerdos concretos de defensa.

En la búsqueda de Xi por reactivar la relación bilateral y reafirmar su influencia sobre Pionyang, el presidente chino parece haber evitado presionar públicamente a Corea del Norte en el tema de la desnuclerización norcoreana, con el fin de preservar la estabilidad en las relaciones.

La desnuclearización, un asunto al que Pionyang ha dado la espalda abiertamente, no apareció en el artículo firmado por Xi en el diario norcoreano Rodong Sinmun ni en las lecturas oficiales de Xinhua y KCNA sobre la cumbre. Tampoco fue mencionada en la visita de Kim a Pekín en septiembre pasado.

La omisión contrasta con la anterior visita de Xi a Corea del Norte, en 2019, cuando China dijo estar dispuesta a desempeñar un papel constructivo para lograr la desnuclearización de la península coreana.

Incluso tras la reciente cumbre entre Xi y el presidente estadounidense, Donald Trump, en Pekín, ambas partes estuvieron de acuerdo en la desnuclearización de Corea del Norte, según la Casa Blanca.

"Puede que sí hayan hablado de esto. Pero quizá quedó bajo la superficie (...). También existe la posibilidad de que deliberadamente no lo hayan mencionado de forma destacada", dijo Jeong.

Tampoco hubo menciones directas a Corea del Sur, Estados Unidos, Rusia o la situación específica de la península coreana, más allá de fórmulas generales sobre soberanía, seguridad y paz regional.

El encuentro entre Xi y Kim se produce en medio del fortalecimiento de lazos de Pionyang con Moscú, una alianza con la que Corea del Norte ha logrado mitigar los efectos de las sanciones y que ha contribuido a su notable recuperación económica tras la severa crisis que sufrió en la pandemia.

Desde la firma del tratado de asociación estratégica integral con Rusia, que incluye intercambios de tecnología militar y compromisos de defensa mutua en caso de agresión, Pionyang parece menos interesado en reanudar los diálogos con EE.UU. y Seúl.

El país podría ganar ahora mayor margen económico con la reactivación de sus lazos con China, su principal socio comercial, después de que Kim definiera la preservación de esa amistad como la "tarea estratégica primordial" del Norte.

Jeong, la experta del KINU, señaló también una posible coordinación previa entre Pekín, Moscú y Pionyang, indicando que, excluidos los contactos con Corea del Sur y EE.UU., la cooperación con China y Rusia podría bastar para avanzar en asuntos primordiales para Corea del Norte.

La visita dejó así una imagen de relación histórica reforzada, pero también una señal de la nueva realidad regional: China evita presionar públicamente a una Corea del Norte más nuclearizada, más conectada con Rusia y menos dispuesta que nunca a negociar su desarme. EFE

(foto)(vídeo)