Bruselas prevé movilizar hasta 25.000 millones para impulsar las energías renovables en el Mediterráneo

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La Comisión Europea ha presentado este martes una iniciativa con la que aspira a movilizar hasta 25.000 millones de euros en inversiones para proyectos de energías renovables, hidrógeno, tecnologías limpias y redes eléctricas modernas en los países socios de la UE en el Mediterráneo, Oriente Próximo y el norte de África de aquí a 2035, con el objetivo de reforzar la seguridad energética, impulsar la competitividad y acelerar la transición verde.

El plan, que forma parte del nuevo Pacto por el Mediterráneo, fija como meta contribuir al despliegue de 15 gigavatios adicionales de capacidad renovable y apoyar el desarrollo de infraestructuras energéticas transfronterizas, además de favorecer la creación de más de 100.000 empleos vinculados a las energías limpias en la región.

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Para respaldar estas inversiones, Bruselas prevé utilizar más de 5.000 millones de euros en garantías financieras a través de instrumentos europeos destinados a atraer capital público y privado hacia proyectos energéticos en países socios del Mediterráneo.

"Lo que diferencia a esta iniciativa es su modelo de colaboración. Las instituciones públicas por sí solas no pueden financiar la magnitud de la transformación que necesitamos. Necesitamos experiencia, innovación y capital del sector privado. Por ello, reúne a gobiernos, bancos de desarrollo, instituciones financieras internacionales, promotores de proyectos e inversores privados", ha aclarado la comisaria europea para el Mediterráneo, Dubravka Suica.

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La propuesta contempla asimismo medidas para mejorar los marcos regulatorios, modernizar las redes eléctricas y facilitar el intercambio de energía entre países de la región, en un momento en el que la UE busca reducir su dependencia energética y reforzar la cooperación con sus vecinos del sur.

La Comisión considera que el programa contribuirá además a diversificar los sistemas energéticos y las cadenas de suministro, reforzar la seguridad energética y acelerar la descarbonización tanto en la UE como en sus socios mediterráneos.

Asimismo, espera impulsar nuevas asociaciones industriales en ámbitos como las energías renovables, el hidrógeno, la fabricación de tecnologías limpias y el desarrollo de cadenas de valor más resilientes.

Bruselas subraya que la región mediterránea cuenta con un potencial renovable aún sin explotar de unos 2.300 gigavatios, más del doble de la capacidad actualmente instalada en la UE, y destaca que muchos países de la zona siguen dependiendo en gran medida de los combustibles fósiles, lo que les hace especialmente vulnerables a las fluctuaciones de precios y a las tensiones geopolíticas.

"En muchos países del Mediterráneo meridional, la energía solar y eólica puede producirse con costes entre un 30 % y un 40 % inferiores a los europeos. Sin embargo, pese a este enorme potencial, los niveles de inversión siguen estando muy por debajo de lo necesario", ha señalado la comisaria.

Por su parte, el comisario europeo de Energía y Vivienda, Dan Jorgensen, ha defendido que la actual crisis energética demuestra que "diversificar el suministro de combustibles fósiles ya no es suficiente para proteger a Europa de la inestabilidad geopolítica y las subidas de precios".

En este contexto, ha apostado por acelerar la electrificación y el despliegue de energías renovables, al considerar que constituyen los pilares de una seguridad energética duradera, así como de la independencia y la competitividad europeas. "Nunca más deberíamos dar por sentada la seguridad energética", ha advertido.