Bolivia asegura que su Ejército actuará en línea con la legalidad y con "serenidad" ante los bloqueos

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El nuevo ministro de Defensa de Bolivia, Ernesto Justiniano, ha asegurado este martes que la respuesta del Estado a los bloqueos, que afectan al país desde hace más de un mes, estará en línea con la legalidad, mientras que las Fuerzas Armadas actuarán con "serenidad", un día después de que el presidente Rodrigo Paz haya promulgado la ley que regula el estado de excepción.

"Frente a quienes buscan convertir el miedo en método político, el Estado actuará con legalidad; frente a quienes intenten someter al país mediante la violencia, actuará con firmeza, y frente a quienes pretendan quebrar el orden democrático, las Fuerzas Armadas cumplirán su misión constitucional con disciplina, serenidad y patriotismo", ha señalado durante un evento en el que ha recibido una condecoración al mérito militar.

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Justiniano ha asegurado que "ésta no será una respuesta improvisada, será una respuesta institucional, democrática y de Estado", en un mensaje dirigido a quienes "pasaron del bloqueo a la violencia, de la piedra a la bala y ahora pretenden utilizar métodos de terror, movimientos de rebelión y acciones de sedición para imponer por la fuerza lo que no pueden conseguir por la vía democrática".

En este sentido, ha descartado que los bloqueos y protestas emprendidos hace ya 40 días contra las políticas del presidente Paz sean vistos como un conflicto interno, reiterando la idea del Ejecutivo boliviano de que detrás de estos "hay componentes transnacionales, financiamientos oscuros, intereses criminales y estructuras vinculadas al narcotráfico que buscan debilitar al Estado, fracturar la convivencia democrática y someter a la población mediante el miedo".

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"Hay que decirlo con claridad: la protesta pacífica es un derecho, la violencia es un delito. Ningún interés político, económico o criminal puede estar por encima de la vida del pueblo boliviano, de la Constitución y de la democracia", ha considerado el ministro.

Justiniano, que asumió el liderazgo de la cartera militar hace una semana, ha defendido además que "la prudencia no es ausencia del Estado, la contención no es debilidad y la voluntad de diálogo no significa renunciar al deber de proteger a Bolivia", en respuesta a quienes reclaman que se decrete el estado de excepción como solución a los bloqueos.

Sus declaraciones llegan un día después de que el mandatario haya promulgado una nueva ley aprobada por el Parlamento que amplía las competencias para imponer estados de excepción y permite desplegar a las Fuerzas Armadas en el marco de las protestas que estallaron en La Paz hace ya 40 días y que se han ido extendiendo a otras partes del país, con enfrentamientos con las fuerzas policiales y el levantamiento de cerca de cien bloqueos, la mayoría de ellos en La Paz y Cochabamba, bastión político del expresidente Evo Morales.

La nueva legislación establece que el estado de excepción tendrá que realizarse por decreto especificando su alcance territorial, duración, medidas extraordinarias autorizadas e instituciones responsables de su ejecución, y determina una vigencia máxima de hasta 90 días con posibilidad de ampliación únicamente mediante autorización de la Cámara.

A la huelga indefinida convocada por la Central Obrera Boliviana (COB), el principal sindicato del país, se han sumado los bloqueos de carreteras liderados, en parte, por colectivos campesinos y rurales. En un primer momento, los manifestantes exigían mejoras de vida y de condiciones en sus sectores, en medio de la honda crisis social y económica que viene arrastrando el país en los últimos años, si bien con el paso de los días han establecido como condición la renuncia de Paz.